Los vecinos establecieron 800 prioridades presupuestarias para el 2004
Catorce mil personas participaron en 51 barrios porteños de talleres temáticos con funcionarios de la Ciudad, en los que definieron 800 prioridades presupuestarias para el 2004. Los pedidos serán entregados al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, por el nuevo Consejo de Presupuesto Participativo 2004 (PP), que asumirá este sábado al mediodía en la sala Martín Coronado del Teatro General San Martín, en un acto en el que también estará presente Tarso Genro, ministro de Desarrollo Social y Económico de Brasil y uno de los impulsores del presupuesto participativo.
En el nuevo Consejo los vecinos serán mayoría: tendrán 51 representantes titulares y suplentes, seguidos en número por las organizaciones no gubernamentales, que serán seis, y de los funcionarios con sólo cuatro bancas. "Nosotros pasamos de 42 áreas barriales en el 2002, a 53 este año (que hace quince días se redujeron a 51 debido a que hubo algunas unificaciones). Por lo tanto, el consejo también va a ser más numeroso, más representativo también. Es importante saber que en ningún barrio un consejero salió electo por casualidad. Se han preparado, han peleado por ser Consejeros. Este año todos sabían desde el principio del plan que ser Consejero era muy importante porque el Consejo es el organismo rector del Presupuesto Participativo. Hubo elecciones reñidas, y en todos los casos se vivió como un hecho democrático intenso. Hoy tienen más representantividad los consejeros de cada barrio, porque se ha legitimado el PP", explicó el secretario de Descentralización y Participación Ciudadana, Ariel Schifrin.
"Además -continuó-, este año un consejero del CGP 11, Ariel Alderete, pasó a ocupar el lugar del Director General del Centro de Gestión y Participación, sin pertenecer a ningún partido político. Es una persona que impulsó el desarrollo participativo y de la gestión asociada local, en los barrios de Paternal, Villa Crespo y Villa Ortúzar, y también integró la asamblea vecinal del Barrio La Isla".
Vecinos como Alderete deberán bregar para que la Legislatura los escuche a la hora de tratar el presupuesto del próximo año, que a diferencia del año pasado no tendrá al presupuesto participativo como un anexo sino como parte del mismo. Además, a los consejeros les corresponderá la dura tarea de seguir de cerca los proyectos que necesiten de una ley o resolución para que puedan concretarse.
Entre los pedidos votados por los vecinos, las iniciativas relacionadas con la salud son mayoría, seguidas por las que remiten a desarrollo socioeconómico, educación, obras públicas, medioambiente, cultura, turismo, deporte, control y seguridad.
En el 2002, los vecinos fijaron 189 prioridades, que se incorporaron como anexo al Presupuesto de la Ciudad. En este sentido, Schifrin, afirmó: "En este momento ya llevamos ejecutado el setenta por ciento de lo que los vecinos discutieron en el mecanismo del presupuesto participativo del año pasado. Así que ya hay confianza en esa herramienta, ya hay credibilidad, en cincuenta y tres barrios de la Ciudad la gente cogestiona junto a sus funcionarios, y eso realmente es más eficiente".
"Hay un error al considerar que el presupuesto participativo parte de un porcentaje determinado -aclaró Schifrin-. Es un concepto confuso, que surge de gente que se dedicó a teorizar sobre la participación vecinal, pero no tuvo la oportunidad de llevarla a cabo. Nosotros no ponemos en discusión un monedero con determinada cantidad de billetes, de dinero para gastar, sino recursos físicos, monetarios y humanos que representan el total presupuestario de la Ciudad. Por tanto, el presupuesto participativo como resultante de la actividad , o sea por el volumen de decisiones tomadas por los vecinos, involucra entre un 15 y un 20 por ciento del presupuesto total de la Ciudad".