"Espero que gane el diálogo"
"Son días complicados. Momentos de tensión en Capital y todo el país. Espero que gane el diálogo, que no haya más violencia", fueron las primeras palabras del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en un escenario del segundo piso en el Museo Quinquela Martín, en el barrio de La Boca. Lo escuchaban casi todos sus principales funcionarios y cuadros en la gestión, excepto la vicejefa, Gabriela Michetti, que llegó al finalizar el encuentro con la prensa.
"Estamos pasando de la inacción, ineficacia y corrupción de las anteriores gestiones al entusiasmo, al cambio cultural", comenzó Macri su exposición ante los medios y un centenar de sus funcionarios, entre ellos legisladores porteños.
Luego de criticar duramente a quienes lo precedieron nombró las principales acciones de Gobierno que tomó en poco más de cien días.
"En vocabulario futbolero, marcamos la cancha con el gremio (en referencia a SUTECBA) al plantear que no es negociable la carrera pública y la capacitación, como tampoco una obra social con calidad. Nadie puede seguir pensando que ser empleado público es un beca".
Los proveedores y contratistas del Estado fueron también parte del discurso del máximo funcionario porteño. "Necesitamos buenos precios y que lo que compramos tenga calidad. Queremos que las obras empiecen y terminen en el plazo acordado".
A los vecinos de a pie, el ingeniero los relacionó con el espacio público, o sea, la calle y las plazas. "No es negociable el espacio público, el vecino debe entender que es el espacio más democrático, y en el debe haber el mayor de los respetos".
Tras el breve discurso de Macri, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, que antes había hecho la presentación del encuentro y de un video con las principales acciones de Gobierno, entre ellas obras públicas en plazas y veredas, se pasó al tercer piso y teraza. Allí esperaba el catering a los trabajadores de prensa que a entre bebidas y canpés podían dialogar con ministros y legisladores.
NOTICIAS URBANAS preguntó a Rodríguez Larreta sobre la situación con el gremio de municipales, los cartoneros y la política de vivienda.
Para el jefe de Gabinete porteño, la relación con el sindicato que agrupa a la mayoría de los empleados los favorece. Por el rostro, el tono de voz y la declaración de Larreta el Gobierno local se siente vencedor de la pelea con SUTECBA. "Dos fallos, uno por la intervención y otro por los contratados, van en el sentido que nosotros habíamos marcado. Estamos contentos por ello y seguiremos avanzando".
El titular de la Procuración, Pablo Tonelli, resaltó que la única posibilidad para los 2.400 contratados sin trabajo sean nuevamente admitidos es que "acudan caso por caso a la justicia de primera instancia. Si nos confundimos no tenemos ningún problema en revertir el error que nos señale la justicia".
Con respeto a la política de vivienda, informó el jefe de Gabinete, del cual depende el Instituto de la Vivienda (IVC) que "se firmó una manda para el traspaso a la Corporación Sur. Además va ir una ley a la Legislatura que cambia el objeto del IVC, que es uno de los lugares más corruptos. El IVC será para la clase media. Ahora nos que terminar todos los proyectos en marchas, la regulación dominial por la que hay 16 mil escrituras pendientes. Después hay que generar programas para clase media".
Otro de los conflictos con que lidian los PRO es el tema cartoneros. "Hubo dos desalojos, uno aún más grande que el de Barrancas de Belgrano, de manera ordenada. Después, la política puntual, prefiero que la hables con Grasso, subsecretario de Higiene Urbana", expresó quien en la primer elección por la Jefatura fuera el segundo de Macri.
Después de las gaseosas y canapés los funcionarios macristas retomaron al segundo piso de la institución. La reunión fue sin la prensa.