Cristina Fernández: "Levanten el paro y vamos a negociar"
Cristina Fernández empezó su discurso pasadas las seis de la tarde, recordando que "las puertas de la Casa Rosada" están abiertas para dialogar", a condición de que los conjurados entiendan que "no puedo negociar sin que hayan levantado las medidas de fuerza que extorsionan a la población".
"No se dialoga de esa forma, no se dialoga decretando un paro por tiempo indeterminado tres horas antes de que hable la Presidenta", dijo Fernández en relación a la movilización implementada el pasado martes a la noche que terminó con incidentes en la Plaza de Mayo, cuando los partidarios de la cacerola se tuvieron que ver cara a cara con los "piqueteros" oficialistas comandados por el ex funcionario Luis D'Elía.
Según la mandataria, "en los cacerolazos vi caras de conocidos defensores de genocidas en la protesta de Plaza de Mayo, que después supimos no fue espontánea: la cadena de mails había empezado por la mañana". Los "caceroleros", sin embargo, no demostraron el temple necesario para demostrar su verdad frente a los "piqueteros". Este cronista puede dar fe de la fuga a toda velocidad que emprendieron cuando se enteraron de la inminente llegada de las huestes de D'Elía.
La medida de fuerza tomada por el sector agrícola ganadero fue disparada por el aumento de las retenciones al sector agroindustrial, de 35 a 44 puntos, dispuesta el pasado 11 de marzo por el ministro de Economía, Martín Lousteau. Hoy se cumplen dos semanas del inicio del paro y ya se empieza a sentir la falta de algunos productos básicos, carnes, lácteos y oleaginosas, en almacenes y supermercados.
Fernández de Kirchner, casi a modo de desagravio, dijo que su gobierno tomó la decisión "de bajar, por primera vez (las retenciones) correspondientes al trigo y al maíz. Necesitamos que no se sojize nuestro campo", insistió, en respuesta a las críticas que indican falta de discriminación entre los pools multinacionales que arriendan las tierras para cultivar soja e impiden la diversificación productiva.
Y aclaró que su administración le "otorga compensaciones a tamberos, trigueros y productores de carne para poder sostener los precios internos". "Necesitamos que la carne, el pollo y la leche no estén a valores internacionales en el mercado doméstico, y por la altísima rentabilidad de la soja, cada vez es menor la producción de trigo, maíz y de carne".
Acaso la Presidenta se haya olvidado mencionar el cupo que los exportadores de soja, gente que no está acostumbrada a la generosidad, de seguir subiendo el precio del grano, estrangularía también esa producción que a todas luces no reinvierte sus ganancias y lo hará manos con las retenciones tan altas.
Al respecto, hay que considerar la reacción de la patronal de la tierra: mientras que la Sociedad Rural, por medio de Hugo Biolcati, su vicepresidente, dijo que el discurso de la señora de Kirchner "abre el diálogo" entre las partes en conflicto, los sectores más duros, en Entre Ríos, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba, expresaron que el discurso de la titular del Ejecutivo estaba cargado de "resentimiento y odio", despejando el camino para continuar con la medida de fuerza.