Podría modificarse la Carta Orgánica del Banco Ciudad
Por estos tiempos que corren, en los que el país y el mundo han cambiado tanto, el Banco Ciudad aún se rige por una Carta Orgánica que fue dictada en 1963 y se ha transformado en el quinto banco de la Argentina. Ningún diputado porteño ha dejado de ver esta realidad, pero hay quienes no están de acuerdo con las modificaciones a la Carta Orgánica planteadas por el Poder Ejecutivo de la Ciudad y respaldadas por el presidente el Banco, Eduardo Hecker.
En la última sesión de la Legislatura porteña se decidió para este jueves (por 28 votos positivos y 11 votos negativos) el tratamiento del proyecto modificatorio del Gobierno. El mismo recibió despacho de mayoría de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, dado que fue acompañado por el presidente de la comisión, Jorge Giorno, y por los diputados Diego Santilli, Mario Morando, Juan Carlos Lynch (Juntos por Buenos Aires), Jorge San Martino (Recrear), Carlos Ameijeiras (Partido de la Ciudad), Ricardo Busacca (Alternativa Federalista), Laura Moresi, Sandra Dosch (Frente Grande), Rodrigo Herrera Bravo (Compromiso para el Cambio), Fernando Melillo (ARI), y Jorge Mercado (Cambiemos Buenos Aires).
El despacho de mayoría recoge gran parte de las disposiciones propuestas por el Ejecutivo, aunque incorporó algunas modificaciones realizadas por legisladores que no estaban muy convencidos con el texto original. Algunos de los cambios planteados y que no fueron incluidos por la comisión se reflejaron en las observaciones que recibió el despacho. Las mismas fueron presentadas por Miguel Talento, Diego Kravetz (Frente para la Victoria), Marcos Wolman (Izquierda Unida) y Sergio Molina, Héctor Bidonde y Daniel Betti (Bloque del Sur).
En tanto, el despacho de minoría -que fue firmado por Ariel Schifrin (Confluencia)- plantea, entre otras cosas, que las cuentas públicas del Gobierno de la Ciudad sean informadas públicamente. Según Schifrin, "la Ciudad de Buenos Aires no es un cliente reservado: las cuentas del Gobierno porteño no son reservadas ni secretas, sino que son cuentas públicas y no tienen la prerrogativa que puede tener cualquier cliente particular o privado del Banco de la Ciudad".
En una de las últimas reuniones de la comisión en las que se discutió este tema, Hecker manifestó que la modificación "no esconde ninguna intención de privatizar el Banco" y que las sospechas que así lo sostenían eran "descabelladas, sin sustento, maliciosas y malintencionadas".
En esa oportunidad, Hecker expresó: "Yo tengo entendido que los diputados tienen capacidad de legislar, que para eso el pueblo los eligió. No entiendo el porqué de una audiencia pública pero no soy quién decide. A pesar de que en algún momento hayamos tenido la mayoría necesaria para aprobar la reforma, nosotros decidimos seguir analizando las modificaciones y no tenemos ningún problema en seguir presentándonos cuantas veces nos citen para explicar todo lo que no quede claro de la modificación de la Carta".
Este miércoles en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria se propuso el tratamiento de un proyecto presentado por el Interbloque de Izquierda por el cual se establece el llamado a audiencia pública (no vinculante) para debatir cuál es el rol que debe cumplir la Banca Pública.
En ese sentido, el diputado Tomás Devoto (Movimiento por un Pueblo Libre) dijo: "Pedimos que se trate la reforma de la Carta Orgánica en una audiencia pública, porque creemos que no puede estar supeditada a la discusión sólo entre los bloques, en la comisión y en el recinto, sino que éste es un tema muy importante que afecta la vida de todos los ciudadanos, que afecta la vida de la Ciudad, porque se trata del Banco Ciudad, que es un banco con un grado de importancia económica y social muy grande".
En tanto, el vicepresidente segundo de la Legislatura, Miguel Talento, afirmó: "Pese al trabajo realizado por la comisión, no hay suficientes acuerdos, no solamente porque no se han arribado a los consensos, sino porque todavía se mantiene la anomalía de que, por ejemplo, nuestro bloque, con diez integrantes, no tiene representación en la Comisión de Presupuesto, y hemos sido absolutamente pacientes con este tema, pero queremos una solución, porque esto se hubiera evitado de alguna manera con una presencia orgánica de una posición como la nuestra o de los sectores de izquierda, que también tienen una posición crítica y que también están fuera de la comisión".
Talento agregó: "Entiendo que hay cuestiones de significación que merecen ser analizadas profundamente, como la creación de grupos económicos, la composición del banco, el incumplimiento de informes de Auditoría, por ejemplo, con relación a la remuneración que perciben los directores del Banco. Sin perjuicio también de la altísima exposición que tiene el banco con el sector público financiero, porque tiene más del 70 por ciento de sus recursos comprometidos en títulos públicos".
Por su parte, el diputado Mercado señaló: "En principio, no entiendo cuál es la lógica de mayoría de los K, porque quizás más de la mitad de este Cuerpo que quiere votar la reforma de la Carta Orgánica no sea una mayoría. Quizás ellos le llaman mayoría cuando están incorporados a ella; y cuando no están incorporados, no es mayoría".
Frente a estos dichos, Talento retrucó: "No dije que fuera ilegítimo que se impulsara esta cuestión. Simplemente dije que me preocupaba y que era un tema que requería un debate mayor. Esto ya lo probamos con la mecánica del Código Contravencional. La arquitectura de 31 votos no resolvió el problema en un tema complejo. Siempre fui partidario de la mayoría de opiniones, no solamente de una mayoría numérica para imponer una situación en un momento".
MÁS OBSERVACIONES
La iniciativa en cuestión recibió cuatro observaciones que reflejan algunos cuestionamientos que, incluso, fueron presentados en la Justicia por varios particulares. Sin ir más lejos, los legisladores porteños recibieron un par de cartas en la que se denunciaba una serie de presuntas irregularidades en el Banco Ciudad. Los hechos están relacionados principalmente con la presunta adquisición de títulos públicos por un monto superior al diez por ciento que establece la Carta Orgánica del Banco.
La presentación de Miguel Corsani, ex empleado del Banco, fue desestimada en octubre del 2001 por el juez federal Sergio Torres, quien argumentó: "La investigación se encuentra concluida, sin haberse podido acreditar ninguno de los extremos que invocara el denunciante, motivo por el cual se impone la desestimación de la denuncia, por no constituir delito los hechos en que se funda".
En las cartas se menciona, entre otras cosas, un informe de la Auditoría General de la Ciudad donde se establece que se incumplió la Carta Orgánica del Banco Ciudad. En efecto, ese informe existe y afirma que "hubo excesos en las tenencias de títulos públicos nacionales contabilizados en cuentas de inversión respecto de los porcentajes máximos establecidos en la Carta Orgánica que ascienden al 5.620 por ciento". Pero también sostiene que "este límite impuesto resulta exiguo y alejado de la realidad del mercado y de las políticas implementadas por el banco para la administración de los recursos, por lo que debería ser actualizado".
Frente al inminente debate del proyecto por el cual se modifica la Carta Orgánica del Banco -promovido no sólo a instancias del Poder Ejecutivo sino también del ex director bancario y actual legislador, Diego Santilli-, Corsani envió una nota a los diputados en la cual afirma que "con esta reforma buscan eliminar la regulación de la tenencia máxima de títulos públicos y así evadir sus responsabilidades".
Sin embargo, uno de los involucrados afirmó: "Todo el mundo sabe que si hubiera delito (lo cual es una verdadera elucubración), la modificación posterior de una norma no cambia nada, porque no es retroactiva. Son barbaridades que se dicen irresponsablemente".
Por lo pronto, los diputados Molina, Bidonde y Betti manifestaron: "A diferencia del despacho en mayoría, donde se plantea la necesidad de modificar la Carta Orgánica del Banco Ciudad por la antigüedad de la actual, y la necesidad de dotar de nuevas oportunidades al banco permitiéndole desarrollar nuevas actividades financieras, nosotros sostenemos la necesidad de reformar la Carta para redireccionar la política del banco a partir de ésta, porque creemos que el Banco Ciudad debe modificar su actual orientación y constituirse en una herramienta del desarrollo de las pequeñas empresas y la distribución del ingreso de las mayorías".
Además, los integrantes del Interbloque de Izquierda sostienen: "En la propuesta del despacho de mayoría se permite a partir de las modificaciones propuestas la creación del Grupo Banco Ciudad. No estamos en contra que el Banco expanda sus actividades (aunque nos oponemos a la creación de una AFJP) y capture renta hoy apropiada por grupos financieros privados. Sin embargo, creemos que debe quedar claramente establecido el carácter exclusivamente estatal de las compañías a crearse y no que se permita la creación del Grupo Banco Ciudad con participación de grupos financieros privados internacionales".
"Finalmente -agregaron- creemos que debe mantenerse la limitación en la adquisición de títulos de la deuda pública nacional o municipal y de cédulas hipotecarias nacionales, con cotización oficial hasta un total no superior al 10 por ciento del capital y reserva legal del banco al cierre del último ejercicio. Por eso, proponemos que se apruebe en general el despacho en minoría que ha tomado diferentes cuestiones de nuestro proyecto que nosotros consideramos fundamentales, aunque sin dejar de plantear aquellas cuestiones que hemos destacado en particular y que no han sido incorporadas".
Kravetz, en tanto, aseguró: "Estamos de acuerdo con que hay que adaptar la forma de prestación de los servicios bancarios, mejorarla y modernizarla para estar a la altura de las nuevas demandas, pero no estamos de acuerdo con un cambio de rol de la banca pública porque este rol, para quienes creemos en un Estado presente, es el que tiene en la actualidad y no debemos, bajo la bandera de la modernización, modificarlo a costas de nuevos desplazados y excluidos".
"La Banca Pública -añadió- debe estar donde la banca privada está ausente, debe asistir a todos los individuos y emprendimientos productivos que no tienen acceso al crédito de otra forma y debe garantizar la bancarización de los mismos mediante el acercamiento de instrumentos financieros que permitan su crecimiento y desarrollo".
Por último, Wolman -quien propone una serie de modificaciones al despacho de mayoría- expresó: "Es esencial poner en relieve dos cuestiones centrales en referencia al tema. En primer lugar, que en los considerandos del despacho de mayoría se hace referencia a la necesidad de contar con una carta orgánica acorde a la actual conformación del sector financiero nacional. En segundo lugar, que la confección de este proyecto de carta orgánica se ha realizado con el expreso espíritu de fortalecer el perfil comercial del banco, reduciendo al mínimo su carácter de entidad pública y por ende, su indispensable y estratégica función como tal".