Publicado: 04/08/2009 UTC General Por: Redacción NU

"El 90 % de las medidas las toma la Policía"

Este martes se realizará una protesta frente a la Legislatura denunciando los intentos de criminalizar la protesta social en la Ciudad. En este marco, el Fiscal General porteño, Germán Garavano, responsable de controlar las manifestaciones, aseguró a NOTICIAS URBANAS que existe "mucho desconocimiento" de quienes realizan esos cuestionamientos.
"El 90 % de las medidas las toma la Policía"
Redacción NU
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Sin cumplir aún 40 años, Germán Garavano, ingresó "a la Justicia antes que a la Facultad de Derecho", trabajó como meritorio y llegó a ser Juez, integró la Mesa Permanente de Justicia del Diálogo Argentino tras la crisis del 2002, fue elegido Consejero de la Magistratura porteña, y en marzo de 2007 se lo designó Fiscal General de la Ciudad. A partir de entonces, se puso la gorra (de general) para comandar un batallón de funcionarios, pero sin evitar meter los pies en el barro como cualquier fiscal dispuesto a cumplir la ley, aún cuando no esté totalmente de acuerdo con ella.

-A los fiscales a veces se los pinta como héroes y otras como villanos.

-En la Ciudad, por nuestras competencias, trabajamos centralmente con conflictos entre vecinos, conflictos de derechos, y nuestra línea de trabajo es privilegiar la resolución de esos conflictos. No me interesa victimizar a nadie, perseguir a nadie; lo que interesa es que el conflicto donde hay derechos en pugna, se diluya y se solucione, desde ruidos molestos, lesiones en riñas o las manifestaciones.

-¿Cómo explica los cuestionamientos desde algunos sectores de la política hacia su persona por la supuesta "persecución de los manifestantes"?

-Lo que nosotros vemos es que hay mucha desinformación y desconocimiento, aún de actores supuestamente conocedores. No hay ningún criterio general de actuación dictado por el Fiscal General Germán Garavano sobre manifestaciones, el único criterio general es del anterior Fiscal General José Luis Mandalunis, un criterio que tiene 7 u 8 años. Nuestro compromiso es con la comunidad a la que nos debemos servir, no con los políticos de turno.

-Pero hay un interés político detrás de la crítica al accionar de la Justicia?

-Nosotros estamos respondiendo a demandas de la comunidad, no de un sector político en particular. Creo que lo que le molesta a mucha gente es la visibilidad y la eficacia que ha logrado el Ministerio Público Fiscal. Y no reprimiendo a nadie, porque el MPF no reprime, ni va a reprimir a nadie, ni tampoco le va a ordenar a las fuerzas de seguridad nada en relación a esa cuestión. Con el tema manifestaciones lo que ha habido es éxito por parte de los fiscales en sede judicial. Todos queremos que la gente se manifieste dentro del cause normal. El que quiera hacer construcciones políticas que las haga, nosotros sabemos que tenemos el respaldo del 90 por ciento de la población de la Ciudad. La única función de la Justicia es hacer cumplir la ley, y los que tienen que fijar esa ley son casualmente los legisladores. Si ellos consideran que el artículo 78 del Código Contravencional es inadecuado deberían modificarlo y nosotros cumpliremos con el artículo 78 de la manera que ellos entiendan que tiene que estar redactado.

-La sociedad reclama seguridad. ¿Qué hacen los fiscales porteños frente a esa demanda?

-El único aporte serio que podemos hacer en materia de seguridad desde la fiscalía es mandar un mensaje de pasificación, de no violencia y de que cada uno ejerza sus derechos dentro de lo que dice la ley. Hay todo un trabajo que llama a bajar los decibeles de una vida conflictiva en un centro urbano, si algunos legisladores quieren hacer una construcción política es un problema de ellos, ellos hacen política partidaria y nosotros hacemos cumplir la ley.

-¿Cuál es la relación entre los fiscales de la Ciudad y la Policía?

-Nosotros tenemos como dos grandes niveles de confusión: quién toma las medias y cuál es el rol de la fiscalía. En el 90 por ciento de los casos los que toman intervención y medidas en la vía pública son las fuerzas de seguridad, el fiscal decide si estuvo bien o mal tomada esa decisión, da conocimiento al juez, o deja sin efecto. La función del fiscal es validar o no una acción, esto genera conflictos con las fuerzas de seguridad; muchos actores políticos creen que las medias que toman las fuerzas de seguridad en la vía pública las tomó el fiscal, cuando no es así.

-¿Qué opinión tiene de la controvertida designación de Jorge "el Fino" Palacios?

-Nosotros trabajaremos con todos los jefes de las fuerzas de seguridad y no esperamos que nadie cuestione personalmente las decisiones que hemos tomado sobre nuestras designaciones, con lo cual no vamos a emitir juicio en decisiones que competen a otros poderes del estado. En la Ciudad se da una paradoja, vemos que no es el Poder Ejecutivo el que intenta interferir en el accionar de la Justicia sino el poder Legislativo en la persona de algunos legisladores.

-¿La elección popular de funcionarios judiciales no fortalecería al Poder Judicial?

-Es un sistema complejo. Yo soy fuertemente partidario de la intervención de la gente en la Justicia y del juicio por jurados. El tema de la elección popular de jueces y fiscales nunca estuvo en nuestra tradición constitucional. Es todo un tema de madurez institucional, no podemos pasar de un sistema a otro. En un país como el nuestro debemos ir de a poco. Creo que en la Ciudad debemos avanzar en una Justicia Vecinal con un esquema mixto de jueces profesionales y legos, creo que ese es el primer paso. Patrocinio letrado definitivamente no.

-¿Mejorará la relación judicial entre la Ciudad y la Nación con el recambio en el Gabinete nacional?

-Suponemos que no nos debería afectar ni para mejor ni para peor este esquema de diálogo porque siempre hubo una relación institucional fluida más allá de los conflictos, lo que si podría ayudar a la justicia de la Ciudad es que se sigan operativizando las transferencias de mayores competencias, no sólo en materia penal, sino también en materia civil, de familia.

-¿A favor o en contra de la baja en la edad de imputabilidad de menores?

-Yo entiendo que la conflictividad de los jóvenes con la ley penal es un tema que tiene que ver con el abordaje y no con edades. Las normas internacionales nada exigen en términos de edades, pero mucho exigen en términos de cómo se aborda la problemática. Lo que me parece es que este enfoque tiene menos marketing, es muy difícil de trasladar a la población preocupada por la inseguridad y con crecientes indicadores en aumento esta visión.

-¿Se observa un crecimiento de los niveles delictivos en las fiscalías porteñas?

-Si, y se lo hemos hecho saber a todas las autoridades por escrito. El crecimiento es sostenido, no es en los menores, ni en los grupos minoritarios o extranjeros -hay una falsa creencia xenófoba que quiero descartar-. En el tema de los jóvenes lo que se vislumbra es un agravamiento en los hechos en los que se involucran, y esto tiene que ver con el abordaje. Un abordaje a tiempo en materia de menores en conflicto con la ley penal, evita que esos jóvenes puedan verse involucrados en hechos cada vez más graves.

-Despenalización de la droga, sí o no?
-Creo que no podemos pasar de un no mercado por una prohibición legal a un mercado desregulado. Hay un montón de etapas intermedias. Si entendemos que la represión penal no es la solución, tenemos un montón de caminos para avanzar en el tema de la droga con una fuerte intervención estatal. El consumo nunca fue delito, la tenencia para consumo sí, pero de hecho está despenalizada porque las dos salas de la Cámara Federal y la mayoría de los jueces consideraron que no es delito. Le corresponde al Gobierno y al Congreso establecer una política sobre esto. La Ciudad es el peor de los mundos; uno va a la Provincia y ahí sí los jueces federales consideran que la tenencia para consumo es delito. De un lado de la General Paz se penaliza y del otro no.

-La Ciudad podría adherir a la ley de desfederalización y asumir la competencia en tenencia para consumo personal.

-En este contexto de colapso de trabajo de los fiscales por incremento de carga laboral sería una irresponsabilidad total adherir, pondrían a los fiscales en una situación de absoluto desgobierno, sería una decisión muy apresurada. Igualmente habría que ver si el Gobierno de la Ciudad está en condiciones en los términos del abordaje interdisciplinario de esta problemática. Nosotros creemos que es un tema que debe abordar Educación, Desarrollo Social, Salud y después la Justicia. La fiscalía no trabajaría sobre el adicto, el único rol que puede cumplir en el tema drogas es, generar una intervención que permita, desarrollar investigaciones para desarticular organizaciones delictivas.

(Nota publicada en el Semanario NU Nº 199)

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