Telerman: "Me gustaría que todos me tuvieran en cuenta"
"Vino muy deportivo", comentó un coro de ministros, y Juan Pablo Schiavi, en un claro intento de llevar agua para su molino, agregó: "Y descamisado". "Elegante sport", sentenció Jorge Telerman, este martes a la tarde en la presentación de lo que pretende ser el bunker de campaña de su candidatura a la reelección como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde Moreno 771, con vista a las oficinas de Alberto Fernández —y viceversa—, el calvo intendente se lanzó a buscar "amplías mayorías".
Sin embargo, tan amplias son esas mayorías, que algunos grupos kirchneristas se quedaron disconformes con el discurso de Telerman. "Peladas y pelados, compañeros y compañeros, correligionarios y correligionarias, camaradas y camaradas", dijo. "Me gustaría que todos me tuvieran en cuenta, pero eso es imposible", respondió ante la pregunta de si piensa que el presidente Néstor Kirchner se acordará de él cuando elija su candidato porteño. Y, sobre la postulación de Daniel Filmus, aseguró: "Nosotros hablamos de nosotros".
"Nosotros no construimos en contra de nadie, aunque algunos sí lo hacen en contra nuestro", dijo frente a los periodistas, y luego lo repitió en su discurso ante los militantes socialistas, de Libres del Sur y del Comedor Los Pibes de La Boca. "Nos une el amor por una Ciudad más justa y no el espanto en contra de nadie", aseguró quien venía de apagar 17 velas en un acto religioso judío, que presidió en la esquina de Libertador y Austria.
"Sepamos juntar nuestra voz con otras voces para hacernos más vigorosos", manifestó el jefe de Gobierno. Poco antes, había indicado que estaba seguro que los que participaron del acto seguramente hubiesen apoyado la elección del primer senador socialista de Latinoamérica, la Revolución del Parque, el 17 de Octubre, la lucha de las Madres de Plaza de Mayo y el movimiento del 19 y 20 de diciembre.
"Vamos a presentarnos a la elección y la vamos a ganar —dijo Telerman—. El día que ganemos no estaremos festejando una victoria sino el comienzo de una construcción". El pelado habló de "progreso con inclusión", de que el local es una "sede de encuentros y debate" porque "se necesita construir grandes mayorías".
El jefe de Gobierno estuvo acompañado por todo su gabinete, a excepción de Alberto Sileoni (Educación). Gabriela Cerruti, casi anfitriona, acompañó al calvo por todos lados, e incluso fue la única que subió por la escalera caracol hasta la oficina privada, minutos antes de que comenzara su discurso.
En tanto, el líder del Movimiento Libres del Sur, Humberto Tumini, se mostró muy cerca de Telerman. "Mi colega calvo", lo mencionó. Luego saludó con énfasis a Enrique Rodríguez y a Schiavi. Silvana Giudice y Milcíades Peña llegaron tarde, pero seguro. Y Dante Gullo y José Ottavis, director de Juventud, se quedaron a escuchar el discurso.
Raúls Fernández, Luis Véspoli y Marcelo Vensentini pasearon por el salón, como en casa. Quito Aragón (Frente Barrial 19 de Diciembre), Juan Pablo Cusa (Movimiento Evita) y el coordinador de Políticas Sociales Urbanas, Lito Borillo, estuvieron siempre cerca de la puerta, y las contradicciones estaban adentro —como les gusta decir a los seguidores de Emilio Pérsico—. Es que adentro estaban los antikirchneristas furiosos Roy Cortina y la legisladora Verónica Gómez, ambos socialistas.
Así como llegó, Jorge Telerman se fue del local. Detrás dejó un tendal de dudas de algunos que, "cautelosos", decidirán qué hacer si Kirchner no lo apoya. Sin embargo, entre canapé y canapé, se dieron charlas de las más diversas. Fue, quizás, el primer acto telermanista de una larga campaña. Por ahora, cada banda se mantiene distante del resto.