Se redujo la cantidad de homeless en la Ciudad
A fines de 2005, la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno porteño realizó un relevamiento para determinar la cantidad de personas que duermen en las calles de la Ciudad. Según este nuevo censo, el número de homeless pasó de 1.103 (2004) a 858, lo que muestra una significativa reducción. De ellos, 686 son hombres, 113 mujeres y hubo 59 casos en los que no se pudo determinar el sexo por las condiciones de deterioro de las personas halladas.
De los homeless relevados, 147 son mayores, 545 son adultos mayores, 96 son jóvenes y hubo 70 casos en los que no se pudo definir la edad. En lo que respecta a los niños, el número de chicos de la calle es de 554. De ellos, 413 son de sexo masculino, 132 son de sexo femenino y en 9 casos no se pudo determinar.
Por otra parte, la Secretaría de Desarrollo Social -a cargo de Sergio Beros- entregará juguetes y ropa a chicos de la calle con motivo del Día de Reyes, aunque aclararon que suelen brindar este tipo de asistencia durante todo el año.
El 24 de diciembre se llevó a cabo una cena de Nochebuena, en el Club Argentinos Juniors, para toda las personas "sin techo" de la Ciudad. Trasladaron al lugar la población que vive en Paradores Nocturnos y Hogares Transitorios, así como aquella que vive en la calle y accedió a participar del festejo navideño. Según la organizadora del evento y directora General del Sistema de Atención Inmediata, Ana Maiorkevich, "asistieron al Club aproximadamente 650 personas".
Al festejo concurrió el vicejefe de Gobierno, a cargo del Poder Ejecutivo, Jorge Telerman (se quedó poco más de dos horas); el secretario de Desarrollo Social, Sergio Beros; el subsecretario de Promoción e Integración Social Gabriel Muntabski, y el flamante subsecretario de Gestión Social y Comunitaria, Omar Abboud, entre otros.
Durante la velada -que empezó a las 20 y se extendió hasta las 2 de la mañana- se sirvieron choripanes, hamburguesas y hubo una completa mesa de dulces. La consigna previa era que no iba a servirse alcohol y sólo una persona se atrevió a pedir algo con que brindar. Luego de la cena hubo música y baile. Hubo algunos, incluso, que siguieron los pasos de baile que eran marcados por trabajadores de la Secretaría. Sin duda, una Navidad diferente.