La UCR comienza el camino de la definición
El próximo 27 de marzo se celebrará el cónclave de la UCR. Para convocar a los convencionales del partido, el presidente de la convención porteña, Ricardo Gil Lavedra, dio la orden para comenzar a enviar las citaciones a los 252 integrantes del máximo órgano del partido.
Entre los temas que se tratarán, siempre y cuando se logre el quórum, estarían: llevar lista propia o sumarse a alguna alternativa con un candidato a jefe de gobierno extrapartidario; también se evaluaría una coalición con Jorge Telerman, que en principio podría ser desactivada por una maniobra de Juan Gauna y Guillermo Moreno Hueyo.
Para alcanzar el quórum, se requeriría la presencia de la mitad más uno de los convencionales. Ricardo Gil Lavedra, solicitará a la justicia electoral en envío de veedores para garantizar la transparencia del cónclave y que verifiquen la concurrencia de los convencionales.
La situación actual de tradicional partido es bastante complicada. El radicalismo se encuentra dividido en cuatro sectores: los oficialistas que apoyan a Telerman, los K que acompañan a Daniel Filmus, los M que trabajan junto al líder PRO Mauricio Macri y los R que impulsan el lanzamiento de un candidato propio o en su defecto una alianza con el ARI.
Los radicales K y los M ya decidieron no enviar convencionales al cónclave. Los R aún no se han decidido, pero no ven con buenos ojos la voluntad de un acuerdo con Jorge Telerman, que es el objetivo más claro de la futura reunión. Entre los T se cuestiona también que Marcela Larrosa sea el fruto del acuerdo partidario, algo que comparten los "mayoristas" del radicalismo porteño.