Las diez claves porteñas del 2011
Es imposible cruzar todas las variables que tiene el escenario político para los porteños este año, no alcanzaría ni la más compleja y completa de las computadoras para determinar quiénes pueden llegar a ser los ganadores o los perdedores de los comicios por venir. Se juega todo con una pasión y a su vez con una frialdad que sólo los jugadores experimentados son capaces de sobrevivir a tanta presión. Y los hay en todas las vertientes. Si uno tuviera que citar algunas de las preguntas aún no resueltas que quedan o sea casi todas, se las podría enumerar en forma desprolija pero de alguna manera así y les propongo algunas respuestas posibles al día de la fecha.
1) ¿Qué pasará con la elección de Comunas, se las juntará con las de jefe de Gobierno, más allá de la fecha que Mauricio Macri decida para estas?.
- Pareciera que sí, es lo único razonable en esta instancia.
2) ¿Se unificarán o no las elecciones locales con las nacionales?
- El kirchnerismo y el larretismo juegan a full esta instancia por conveniencias obvias. Si bien Gabriela no tendría mayores problemas en ser la elegida en ninguna de las dos instancias, esta claro que en octubre necesitará de una segunda vuelta desde un piso menor al que tendría si adelantaran. El mayor fuste de los adversarios de Macri en la nacional (sobre todo los radicales, Pino Solanas y CFK) le harían bajar entre unos ocho a diez puntos al PRO en la Ciudad comprometiendo -a pesar del favoritismo- la segunda vuelta a un resultado incierto o ajustadísmo frente a un kirchnerismo que llegaría colgado de al Presidenta.
3) ¿Es posible que la Legislatura apruebe la unificación?
- El debate en el macrismo será intenso, pero hay una posibilidad de que así sea. El kirchnerismo en sus dos versiones lo apoyará, pero Proyecto Sur llega condicionado con la doble candidatura que necesita Claudio Lozano, a jefe de Gobierno y a diputado nacional, y esto definiría la decisión ya que en simultáneo no lo puede hacer. Pino esta presionado por ello. Y María Eugenia Estensorro tampoco está de acuerdo con juntarlas y Elisa Carrió le podría dar el gusto. Los demás dependen de los acuerdos a los que lleguen. Por lo que el panorama no es fácil aunque tampoco imposible, se pude decir que hoy depende de Aníbal Ibarra.
4) Si unificaran, ¿existirán colectoras en las candidaturas K y en el macrismo?
- Todo indica que entre los K podría haberlo por las experiencias que vivimos, pero no con los candidatos que hoy pugnan. Filmus, Boudou y Tomada sacarían más o menos los mismos votos juntos que separados, ya que la que arrastra en octubre es Cristina y sólo los alejaría a cualquiera de ellos de la segunda vuelta. Pero sí podría haber una chance en busca del voto progre para Jorge Telerman, para el sabatellismo y hasta para Aníbal Ibarra, en el caso que la necesidad de la Rosada lo justifique. En el macrismo dependerá del grado de acuerdo al que se arribe con el Peronismo Federal, hoy muy avanzado. Quizás acuerden listas únicas o separadas pero de legisladores nacionales y porteños, lo que es seguro que no pondrán en juego la Ciudad con más de un candidato a la Jefatura.
5) ¿Michetti o Larreta?
- La lógica de las encuestas diría que debiera ser Gabriela. Pero dada la relación que tiene con ellos, Macri no le bajará el pulgar a ninguno de los dos, se inclinará por un sistema de "electores" elegidos por él mismo para que asuman el triunfo de uno y el costo de bajar al otro. Lo que sí es seguro es que, a pesar que nunca le dieron los números en relacion a Michetti, parece increíble que la duda subsista hasta ahora, un mérito exclusivo de Rodríguez Larreta. En el caso de unficadas Larreta podría perder el ballotage, algo bastante más difícil para Michetti. Adelantadas pasaría más o menos lo mismo, hay entre 5 y 8 puntos de diferencia entre ambos a favor de la diputada.
6) ¿Boudou o Filmus?
- Siendo Tomada el que menos mide del terceto K a pesar de tener la mejor vinculación en la Ciudad, todo parecería quedar reducido a ellos dos. Si van en octubre el que recoge más simpatías en el Gobierno Federal para acompañar a CFK es el ministro de Economía, mientras que si fueran adelantadas crecen las chances de Filmus, con las actuales encuestas a su favor. A números parejos en su momento Boudou será el candidato y habrá un consenso racional para no dejar heridos entre los tres armados K. Tomada también está interesado en el Partido Justicialista que hoy conduce Juan Manuel Olmos junto al poderoso SUTERH, con quienes el ministro de Trabajo mantiene buena relación. No habrá internas este año, seguirán a la Rosada.
7) ¿Y si la candidata no fuera Cristina por alguna razón?
- Tampoco lo sería Macri ya que no tendría ninguna chance de llegar a un ballotage sin el peronismo. Crecen las chances de Daniel Scioli, resistido por el Gobierno pero probablemente se impondría finalmente con el apoyo de otros gobernadores. Igual allí, entre tanta especulación habrá también final abierto.
8) ¿Eduardo Duhalde ya cerró con Macri?
- Sí, pero sólo el trazo grueso (su candidatura) y nada de lo fino. Ambos deben hacer los deberes correctamente para ratificarlo. Las internas y el acuerdo con Macri son los dos resortes de Duhalde dentro del Peronismo Federal. Mientras Macri mira qué pasa en los demás espacios e intenta resolver sin sangre su pequeña gran interna.
9) ¿Puede el PRO perderlo todo?
- Sí. Si va a unificadas y saca poco más de 30 puntos - como en 2009- en la Ciudad en la primera vuelta a jefe de Gobierno, puede perder el ballotage. Sobre todo si el candidato es Larreta. Se da una situación análoga a porqué el propio "Pelado" no podría conducir la Legislatura que viene si intentara hacerlo: su importante rechazo político en las fuerzas del distrito (a pesar que es el único que ordena el juego).
10) ¿Puede el PRO ganar todo?
- Parece a priori imposible. Le costará mucho retener la Ciudad y en la Nación llegar a segunda vuelta es un excelente resultado para alguien que recién empieza. Además si necesita del voto de los radicales para acceder al poder ya está derrotado. Jamás le darían un cheque en blanco, preferirán abstenerse, dividir o negociar en su contra.