Publicado: 18/02/2004 UTC General Por: Redacción NU

Ni Código Procesal Penal ni las modificaciones al Código Contravencional

Pese a que se propuso en consideración el tratamiento sobre tablas del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo porteño para modificar el Código de Procedimiento Contravencional para que la Justicia Contravencional y de Faltas juzgue los delitos que implica el Convenio de Transferencia Progresiva de Competencias Penales de la Justicia Nacional al Poder Judicial de la Ciudad, el oficialismo no habilitó el debate. Tampoco se prestó a debatir las modificaciones al Código Contravencional y al Código de Procedimiento Contravencional que impulsó el macrismo
Ni Código Procesal Penal ni las modificaciones al Código Contravencional
Redacción NU
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Por 29 votos por la negativa y 28 votos por la afirmativa la Legislatura porteña no habilitó el tratamiento sobre tablas el proyecto presentado el 20 de noviembre de 2003 por el Poder Ejecutivo porteño para modificar el Código de Procedimiento Contravencional que establece las normas procesales mínimas e indispensables para que la Justicia Contravencional y de Faltas persiga y juzgue los delitos cuya transferencia de competencias ha comenzado con la suscripción del Convenio de Transferencia Progresiva de Competencias Penales de la Justicia Nacional al Poder Judicial de la Ciudad, el día 7 de diciembre de 2000 entre el Estado Nacional y el Gobierno porteño.

La presentación del tema la realizó el presidente de la Comisión de Justicia, Julio De Giovanni (Partido de la Ciudad), quien estuvo trabajando hace más de un mes en consensuar una iniciativa superadora de la enviada por el Gobierno porteño. De Giovanni aseguró que "si bien es necesario abrir el debate necesitan más tiempo para escuchar a las distintas organizaciones que han manifestado su interés de participar en la discusión".

Frente a esta propuesta, el diputado Jorge San Martino (Unión para Recrear Buenos Aires) sostuvo que "hay que abrir el debate y subsanar de una vez por todas la laguna jurídica que se ha cobrado muchas vidas en la Ciudad. Sin embargo, llegamos a la reunión de la Comisión de Justicia a firmar un despacho y el oficialismo se negó a hacerlo, pese a que el proyecto lo envió el Ejecutivo".

En el mismo sentido se expresó el legislador Diego Santilli (Compromiso para el Cambio), mientras que los diputados macristas Helio Rebot (Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales) y Jorge Enríquez (Presidente de la Comisión de Seguridad) enumeraron los problemas que ha generado la inexistencia de una normativa en este sentido y recordaron que a fines de 2003 se estuvo por sancionar el Código Contravencional, en base a un proyecto de Enríquez que tenía las firmas de diputados de distintas extracciones, incluso del partido oficialista.

En tanto, el diputado Milcíades Peña (Movimiento de Recuperación Popular 11 de marzo) se negó al debate porque "no tiene sentido el oportunismo marketinero" en alusión a la conferencia de prensa que dio Mauricio Macri para presentar su propuesta de Código Contravencional, acto que fue aludido en más de una oportunidad por los legisladores del oficialismo.

El también diputado kirchnerista Miguel Talento (Frente Popular por la Ciudad) reconoció que el proyecto en cuestión le parecía malo porque "el hecho de haber acompañado a Aníbal Ibarra no me ata a todos y cada uno de sus actos" pero que "dado el trabajo realizado hay una iniciativa consensuada en 80 por ciento, por lo que pido 30 días para terminar de estudiar el tema".

En lo que hace a la discusión del segundo tema que se puso en consideración a propuesta del macrismo, es decir la modificación del Código de Convivencia y del Código Procesal Contravencional, la votación resultó ser de 35 votos por la negativa y 22 votos por la afirmativa.

El debate giró en torno a acusaciones cruzadas entre el ibarrismo y sus aliados contra el macrismo y viceversa. Los primeros acusando al macrismo de haber presentado el proyecto a analizarse recién este jueves, lo cual les hizo "imposible" analizarlo por lo tanto consideraban necesario avanzar en la discusión del tema teniendo en cuanta la opinión de los vecinos, las organizaciones civiles y los especialistas en la materia. En ese sentido, apoyaron la realización de la audiencia pública convocada por el Gobierno porteño para el 22 de marzo en el Teatro San Martín para discutir este tema.

Por el lado del macrismo, en cambio, afirmaron que "hace seis años que se viene discutiendo esta problemática" y que "hasta el oficialismo reconoce que el Código Contravencional no ha dado resultado".

Además, la presidenta del bloque Compromiso para el Cambio, Gabriela Michetti, aclaró que "no es la intención de los 23 diputados que firmamos el proyecto imponerlo sino expresar nuestro compromiso de tratar este tema que es una de las principales preocupaciones que tiene la población de la Ciudad".

En tanto, la diputada Laura Moresi (Presidenta del bloque del Frente Grande y del interbloque oficialista) aseguró que "se quieren confundir las cosas porque el Código Contravencional no tiene nada que ver con la seguridad porque es una normativa que apunta a establecer pautas de convivencia.

El ahora kirchnerista Ariel Schifrin fue uno de los únicos en defender la normativa vigente y señaló que "el actual Código es muy claro y si no se lo cumple es porque la Policía no quiere".

Por su parte, las diputadas Beatriz Baltroc (Autonomía Popular) y Vilma Ripoll (Izquierda Unida) se negaron al tratamiento de ambos temas, aduciendo que los proyectos en cuestión -entre otras cosas- conculcan los derechos y libertades que establece la Constitución de la Ciudad.

Según Ripoll, "para lograr seguridad es necesario combatir la desigualdad social con medidas de fondo y desmantelar el aparato represivo, por ejemplo eligiendo a
los comisarios por voto popular, estableciendo el control de los vecinos y el derecho a la sindicalización de los policías".

En el mismo sentido, los legisladores Rubén y Tomás Devoto (Movimiento por un Pueblo Libre), después de oponerse al tratamiento sobre tablas de los dos temas, aseguraron que el macrismo quiso meter a la fuerza una reforma digna del medioevo. Mientras en la calle, numerosas organizaciones sociales se oponían a todo, el macrismo en el recinto jugó con el discurso del miedo.

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