Recordaron al padre Carlos Mugica
En la Iglesia Cristo Obrero de la Villa 31, sede de los restos del sacerdote Carlos Mugica, el pasado domingo se homenajeó al cura, a 32 años de su muerte, con una misa concelebrada por ocho sacerdotes villeros. Además de religiosos, fueron delegaciones de todas las villas porteñas y la única funcionaria presente fue la Defensora del Pueblo, Alicia Pierini, que regularmente asiste a este acto desde hace años.
Su hermana Marta, que se encontraba presente, entregó como ofrenda un retazo de la ropa ensangrentada del Sacerdote Carlos cuando fue baleado. Al dirigirse a los concurrentes el Padre Rodolfo Ricciardelli, señaló que Carlos Mugica había sido mártir por la causa del pueblo y que reclamaban al Arzobispado iniciara los trámites para su beatificación como mártir.
En la iglesia San Cayetano, pero el viernes, más de cien personas, ex curas, laicos y militantes sociales, se reunieron en un homenaje del que participó el secretario de Culto de Nación, Guillermo Oliveri, y al que se sumó el legislador porteño Sebastián Gramajo.
Las palabras más emocionantes y enérgicas de la jornada desarrollada en Liniers fueron del padre Pichi, sucesor de Múgica en la Villa 31. Éste sostuvo que todos los que allí se encontraban eran "militantes de la vida" y resaltó la militancia de Mugica.
Mientras tanto Gastón Pauls y su equipo hacían las tomas para un futuro film sobre la vida del Cura: "Una vida para el pueblo". Carlos Mugica fue militante peronista, fundador del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, acompañó a Juan Domingo Perón en el famoso charter de regreso a la Argemtina y fue asesinado por la Triple A el 11 de mayo de 1974.