Jorge Hernández quiere administrar la Ciudad
El presidente de la Fundación Reunión de Administradores, Jorge Hernández, quiere disputar la Jefatura de Gobierno. "Somos administradores desde hace 37 años, queremos administrar la Ciudad de acuerdo a lo que hemos escuchado en cada barrio y cada edificio que la gente quiere hacer", afirmó el candidato a NOTICIAS URBANAS. A Hernández lo apoyan un conglomerado de instituciones vinculadas con la actividad inmobiliaria y comerciantes. Aún no inscribieron su candidatura porque especulan con que la Corte retrasará las elecciones.
"Nuestra propuesta se basa en tres puntos fundamentales: paz, trabajo y participación. La paz se consigue con mejor justicia y más seguridad. El trabajo, fomentando los comercios y los servicios y la participación a través de las comunas y de darle identidad a cada barrio y sector", sostuvo Hernández. En materia de seguridad propone que la Ciudad cree una fuerza policial propia en la que sus miembros posean todos instrucción terciaria y tenga preponderancia la investigación científica. No quiere que sean unidades traspasadas de la Policía Federal. Como medida para fortalecer el trabajo plantea, a su vez, una apertura rápida de no menos de 50 mil comercios. Piensa impulsarlos no sólo con créditos sino con alquileres más económicos. También propone que se les permita a los pequeños comerciantes morosos que, en lugar de que paguen la deuda, tomen a un nuevo empleado y le abonen un sueldo hasta alcanzar la suma adeudada.
Otro proyecto que tiene en mente es utilizar las fábricas abandonadas de la zona sur para albergar a la gente de la calle, a partir de convenios con los dueños de los inmuebles, que podrían incluir el perdón de pagos atrasados al fisco a cambio de la utilización de los edificios con ese fin por un determinado período. Un equipo interdisciplinario se encargaría de la reinserción social de los desamparados. "Ibarra tiene muy buenos discursos pero no tiene gestión", afirmó Hernández. Luego se manifestó a favor de que las elecciones sean en octubre por la "mala experiencia que tenemos los argentinos cada vez que una elección es temporalmente lejana a la entrega del poder".