Publicado: 20/05/2011 UTC General Por: Redacción NU

Una larga lucha tendría final feliz

El ministro Lombardi se comprometió a mantener el lugar. Allí se realizan talleres y seminarios de teatro. Actualmente, es autogestionado por los artistas que resisten desde hace cinco años su cierre. La Justicia falló dos veces a su favor.
Una larga lucha tendría final feliz
Redacción NU
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El longevo conflicto que atraviesa la Sala Alberdi del Centro Cultural General San Martín está a punto de resolverse, estimó el clown Daniel Emilio Gándara, de 22 años, mucho más conocido como ?Nano?. La noticia, a su vez, la confirmó el ministro de Cultura y Turismo, Hernán Lombardi (ver aparte). Nano habló con Noticias Urbanas en representación del grupo de trabajadores que mantienen dicha sala ?que posee una capacidad de 200 espectadores?, ocupada desde el pasado 17 de agosto, hace casi nueve meses.

La actividad normal de la sala, cabecera de las que dependen de la hoy desmantelada Dirección General de Enseñanza Artística (DGEArt) y donde llegaron a realizarse 33 talleres y seminarios semanales con la asistencia de más de quinientos alumnos, fue interrumpida hace cinco años, cuando la entonces ministra de Cultura (de Jorge Telerman) Silvia Fajre ordenó su desalojo. ?Sabíamos que Fajre era la esposa de Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, y el rumor que teníamos por entonces era que el Grupo quería hacer acá una isla de edición. Fue ahí que comenzó nuestra lucha?, relata Nano en la penumbra de la sala y entre las hileras de asientos despintados.

?La Sala Alberdi llegó a su mayor desarrollo de la mano de Daniel Donato. Hoy, de los 33 talleres que tuvo sobreviven once, un tercio?, rememora. Y apostilla: ?El año pasado eran nueve, lo que indica que venimos recuperándonos?.
Nano destaca que hay dos fallos judiciales que señalan que ?o bien la sala es devuelta a sus actividades tradicionales o bien éstas son trasladadas a otro lugar similar?. Explica que la Justicia ofrece esta posibilidad porque el Gobierno de la Ciudad ?tiene la potestad de reubicar sus espacios? y que, por lo tanto, los magistrados ?no pueden garantizar la perpetuidad de uso de esta sala, pero sí que, en el caso de que la sala se destine a otros fines, sus actividades pasen a realizarse en otra sala de similares características?.

?El Gobierno de la Ciudad nos ofreció una sala hecha pelota de la calle Leiva, en Chacarita. Pero el teatro Los Andes, que así se llama, tiene capacidad sólo para cuarenta personas, por lo que no puede ser considerada similar a ésta aunque la hayan reparado a nuevo?, recordó.

DOS MESES DE CLAUSURA

?Como la Justicia le dio al GCBA 30 días de plazo para resolver el asunto y éste apeló ?dice Nano?, en los hechos fue como si se hubiera iniciado otro juicio: llegó otra intimación de desalojo, nos informaron que iban a desmantelar la sala, que se iban a llevar las butacas, etcétera. Entonces se hizo una asamblea y se dispuso tomar las dos oficinas de allá [señala hacia afuera, donde están los ascensores] y el hall.?

?En cambio ?señaló? la sala no la abrimos, quedó tal cual. Pensábamos que la toma iba a durar una semana. Pero pasó un mes, pasó otro... y a los dos meses reabrimos la sala. La acondicionamos como pudimos y la abrimos. Y la gente empezó a circular. Cada vez más. El lugar se empezó a autogestionar. Tuvimos éxito, ya que en marzo pasado vinieron unas 500 personas por semana, pero la autogestión nunca fue nuestro objetivo. Lo fue siempre preservar el primer escenario de la DGEArt, que tiene otras salas, como la Manuel de Falla y la Ástor Piazzolla?, subraya Nano. De la DGEArt dependen también el Instituto Vocacional de Arte y la Escuela Metropolitana de Arte Dramático.

LOS CORTES

?En noviembre, la Justicia falló a nuestro favor, nuevamente, en segunda instancia. Quedó firme que el Gobierno porteño tiene que reabrir la sala, o bien acá, o bien en un lugar de semejantes características?, continúa Nano. ?Nos propusimos hablar con Lombardi, que nos pateaba sistemáticamente la reunión para más adelante una y otra vez. Así fue como nos llegó, en el medio, una nueva orden de desalojo. Por lo que resolvimos cortar la avenida Corrientes y así la existencia del conflicto comenzó a difundirse. Fue gracias a que mucha gente demostró interés que pudimos organizar seminarios. Y así muchos jóvenes comenzaron a estudiar con nosotros.? ?En abril ?continuó? volvimos a cortar Corrientes y el conflicto logró mucha difusión, sobre todo después de que salió en 6 7 8. Se mediatizó la cuestión y quedó claro que nosotros siempre estuvimos amparados por fallos de la Justicia.

PRIVADOS

?Lombardi siguió sin recibirnos, pero una vez que nos había prometido hacerlo y se fue de viaje, nos recibió (el director general de Técnica, Alejandro Félix) Capato, que nos pidió que levantáramos la toma. Capato nos dijo que era imposible que nos devolvieran la sala porque todo el Centro Cultural está siendo licitado a empresas internacionales que van a hacer un edificio multimediático?, dice Nano. Y reflexiona: ?Nosotros no tenemos nada en contra de que haya edificios multimediáticos, al contrario, pero nos afecta que para darle lugar a eso se desplace lo demás. Hay una empresa, Soundmax, que está organizando conferencias en una sala melliza a ésta en el cuarto piso, la Sala Enrique Muiño. También se organizan ahí seminarios de capacitación de los vendedores de Herbalife y otros de índole parecida. Es obvio ?continúa? que para hacer un edificio multimedia hace falta una inversión importante. Y también que mientras esté Macri esa inversión no la va a hacer el Estado porteño, sino los privados. Y obviamente, si hay empresarios que invierten, es porque esperan obtener una ganancia, un retorno importante. Lo que está claro para todos es que al Centro Cultural lo están dejando caer a propósito para demostrar que sólo una inversión privada lo puede levantar. Algo que nosotros ponemos en entredicho al ofrecer teatro a la gorra a 500 personas por semana. Porque si un pequeño grupo de pendejos que tenemos un poder de difusión así de chiquitito podemos hacer eso, imaginate cómo podría funcionar esta sala si el Gobierno porteño hiciera las cosas bien, que es por lo que nosotros luchamos. Porque nosotros, quiero subrayar, nunca quisimos autogestionarnos sino que la Dirección General de Enseñanza Artística se hiciera cargo. Y en eso nunca tuvimos el menor apoyo, sólo trabas. Pero es gracias a nuestra lucha que (el director general de Enseñanza Artística) Marcelo Birman va a recibir este espacio, que había dado por muerto, en condiciones óptimas.

OPTIMISMO I

?¿De dónde te viene tanto optimismo??, pregunta Noticias Urbanas. ?Por el capítulo final, que no te conté. Después de reunirnos con Capato seguimos pidiendo que nos reciba Lombardi, y como Lombardi no nos recibía me colé en una reunión que tuvo con la Asociación Argentina de Actores, un gremio bien armadito, de gente grande. Lo menos que esperaba el ministro era toparse ahí con el payaso de la Sala Alberdi. Pero lo encajó bien. Es muy comprador, diplomático, todo un político. Te sentás a hablar con él y salís amigo. Me dijo que había recibido las condiciones que nosotros ponemos para levantar la toma, pero que no podían satisfacerlas porque nosotros planteábamos la autogestión. ?Nosotros nunca jamás hablamos de autogestión?, le dije. ?Nosotros queríamos esto y esto pa, pa, pa y pa?, seguí. ?Ah, bueno ?dijo entonces Lombardi? si es así, está bien?.?

TRABAS

??¿Está bien? ¿Y cuál es la traba entonces??, le pregunté. ?Como ingeniero, te puedo decir cuál es: ocurre que la Sala Alberdi se encuentra en un edificio en torre y que eso no está bueno, no es recomendable que en una torre se hagan espectáculos. Pero como la sala Enrique Muiño va a seguir funcionando, también la Sala Alberdi puede hacerlo?, me respondió. ?Bueno, entonces ¿está todo resuelto??, le pregunté. Y Lombardi me dijo que sí, que le mandara un e-mail así y así. En fin, después de enviar ese correo electrónico ?sigue narrando Nano? nos convocaron a una reunión. Y ahí nos encontramos con que Lombardi nos quiso hacer firmar un papel que decía que en contrapartida al levantamiento de la toma, él y Marcelo Birman se comprometían a ?gestionar una pronta rehabilitación? de la Sala Alberdi. Ahí está la trampa. Nosotros no queremos que se comprometan a gestionar, queremos que reabran la sala. Que realmente cumplan con lo pactado. Porque si no, te pueden decir: ?Estuve gestionando, pero no salió?.?

OPTIMISMO II

?Insisto, no entiendo tu optimismo?, lanza el cronista. ?Soy optimista porque Lombardi la juega de bonachón, de amistoso, de ?estoy con ustedes?. Te habla y te quedás pensando: ?¿Qué hago? ¿Le creo o no le creo? ¿Qué hago con esta persona? Mal no me cae pero??. La última reunión con él la tuvimos el viernes 6. Nos repitió que sí, que van a reabrir la sala, que nos va a dar las garantías que pedimos. Así que creo que lo va a firmar nomás. Él lo dijo y yo le creo. Porque a esta altura, está hasta las manos, ¿no? En medio de la campaña electoral y obligado a darnos una respuesta: o nos desaloja o reabre la Sala Alberdi. Y no creo que le convenga en plena campaña desalojar a quienes estamos amparados legalmente y empeñados en reabrir un teatro?.

COLOFÓN AGRIDULCE

?En fin, que espero que la cosa termine acá?, dice Nano, y suspira. ?Está a punto de resolverse. Será una batallita ganada. Posiblemente cedan con nosotros en aras de preservar el objetivo de privatizar la mayoría del edificio?, conjetura. ?Fijate como están las salas A y B. Se levanta la cortina que las separa y se convierte en una gran sala, la sala AB, para mil personas sentadas. Fijate que hace cinco años que no se usa, que la tienen de depósito. Y que, prácticamente, la única actividad que se desarrolla en el edificio es un ciclo de jazz, los martes. El Centro Cultural ha sido vaciado.?

HERNÁN LOMBARDI: "LLEGAMOS A UN ACUERDO"

?Llegamos a un acuerdo que contempla lo que piensa el Ministerio y lo que piensan los ocupantes, acuerdo por el cual, a diferencia de lo que ocurría en el proyecto de 2001, el ministro opinará que la sala tiene que tener un lugar dentro de la torre?, dijo en mayestática tercera persona el ministro Hernán Lombardi, ante la pregunta de Noticias Urbanas. Y añadió que una vez que terminen las postergadas obras de la plaza de la planta baja del Centro Cultural y se inicie la reconversión integral del edificio en torre, la sala podría ser reinaugurada.

ACTIVIDADES A LA GORRA

?Todos los días hacemos nuestro Varieté de Escenario Abierto (VEA) para quienes quieren actuar, como quien dice, espontáneamente. Tienen que estar a las 18 para una sucinta preparación y las funciones comienzan a las 19.30?, informa Nano. ?Los sábados a las 22 hay función de Amorbo a cargo de Gonzalo Rodolico, un gran improvisador, muy reconocido; los domingos a las 21 hacemos el Votsa, es decir el Varieté Oficial de la Toma de la Sala Alberdi. Y los lunes a las 22 hacemos un ciclo de cine-debate. Todos los espectáculos son a la gorra y venir implica apoyar nuestra causa?, remata.

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