Se suspendió el segundo juicio oral por Cromañón
Por falta de lugar e incidentes en el lugar, el segundo juicio oral por la tragedia que se desató en 2004 en el boliche República Cromañón debió ser suspendido sin fecha. Los padres de las víctimas se manifestaron y enfrentaron con personal de seguridad de Tribunales por no poder ingresar a la sala de audiencia. Además, responsabilizaron por la situación al Poder Judicial de la Nación.
Por la mañana, el Tribunal Oral en lo Criminal 24 dio inicio al juicio al dueño del local donde funcionaba el boliche, Rafael Levy, al ex secretario de Seguridad porteño Juan Carlos López; a su segundo Enrique Carelli, al ex director de Seguridad Privada Vicente Rizzo y al ex comisario de la seccional 7ma. Gabriel Sevald.
En ese momento, ingresaron al lugar unos quince padres representados por el abogado José Iglesias, en tanto que como a los otros letrados, Patricio Poplavsky y Marcelo Parrilli, se le habían asignado sólo dos lugares, los padres decidieron no entrar. Cristina Bernasconi, madre de una víctima, comenzó a leer los nombres de las 194 muertos, pero cuando iba por el número 26, la presidenta del tribunal, María Cecilia Maiza, la interrumpió y le dijo que eso no estaba previsto en el reglamento.
Unos minutos después los padres que habían quedado afuera comenzaron a gritar y a empujar para entrar en la sala. Algunos se enfrentaron al personal de seguridad privada y traspasaron un pasillo cuyo acceso les estaba vedado, lo que motivó que Maiza suspendiera la audiencia hasta nuevo aviso.
Poplavsky señaló en diálogo con la agencia Télam que "El tribunal tiene que buscar otro lugar, la sala de Cromañón I o la del juicio a la AMIA en Comodoro Py, porque es muy importante la oralidad y que todos los padres puedan entrar".
Por su parte, Bernasconi consideró que lo ocurrido "es responsabilidad de los miembros del Poder Judicial porque hay 379 padres y es deber de ellos que ingresemos todos".
Y agregó: "Nuevamente el Poder Judicial nos falló y nos hemos encontrado en una situación terrible que hemos sufrido algunos padres. Si vamos a hablar de enemigos esos son los cinco imputados no los padres de Cromañón".
En el juicio que debía comenzar este jueves, la acusación más grave pesa contra Levy, procesado como coautor de estrago doloso agravado por la muerte de personas en concurso real con cohecho activo: el primer delito tiene una pena de entre ocho y veinte años de cárcel y el segundo de uno a seis.
A Levy se lo responsabiliza directamente por el incendio y también de pagar coimas para que el local de Bartolomé Mitre al 3.000 no fuera controlado por la Policía.
Por su parte, a Sevald se lo acusa de cohecho pasivo (recibir dinero, en este caso para no fiscalizar), delito que tiene igual pena que el activo, y a López, Rizzo y Carelli de ser coautores de incumplimiento de los deberes de funcionario público, que prevé hasta dos años de prisión.
Por el hecho, se realizó un primer juicio en el que se condenó al exgerenciador Omar Chabán, a su mano derecha, Raúl Villareal, al exsubcomisario Rubén Díaz y se absolvió a la banda Callejeros, luego condenada a partir de un fallo de la Cámara de Casación.