Publicado: 16/10/2003 UTC General Por: Redacción NU

La sombra de Kirchner sobrevuela la pelea por los cargos en la Legislatura

La definición por los espacios entre Aníbal Ibarra y el Gobierno Nacional se traslada al debate por los cargos de la nueva Legislatura. La primera minoría -el macrismo- también se divide entre kirchneristas y antikichernistas y esto podría incidir en los nombramientos<br />
La sombra de Kirchner sobrevuela la pelea por los cargos en la Legislatura
Redacción NU
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A pesar de que la nueva Legislatura quedará conformada a partir del 10 de diciembre, la pelea por los cargos ya empezó. Y empezó influenciada por la sombra del gobierno nacional.

La discusión central entre las dos principales fuerzas del Parlamento porteño, el macrismo y el ibarrismo, qira en torno a quién se quedará finalmente con la vicepresidencia primera del cuerpo, un cargo más que preciado por estar en la línea sucesoria del jefe de Gobierno.

Para entender esta discusión hay que tener en cuenta un detalle no menor: el presupuesto anual que maneja la Legislatura porteña es de alrededor de 60 millones de pesos.
La repartija de cargos legislativos -y sobre todo, de la vicepresidencia primera, que maneja este presupuesto- tampoco está separada de la redefinición de los lugares en el gabinete porteño, que también se está dando en estos días.
Fuera del grabador, tanto ibarristas como macristas admiten que "lo más probable" es que la vicepresidencia primera del cuerpo termine en manos del oficialismo, en tanto que el macrismo se quedaría con la segunda vicepresidencia, aunque esto aún no está cerrado.

La polémica es pertinente aquí porque constitucionalmente este cargo siempre fue para la primera minoría. El quid de la cuestión es que, después de las últimas elecciones, la primera minoría es la oposición y no el oficialismo como tradicionalmente venía sucediendo.

Si bien hay cierto consenso en que el macrismo "cedería" este lugar -aunque los macristas lo niegan en público-, el punto es develar qué tipo de oficialista iría a este codiciado sillón.

Podría ser un oficialista ibarrista a ultranza, y en este casillero entraría la diputada Laura Moresi; un oficialista kirchnerista, como Miguel Talento (entró por la coalición de Ibarra) o un hombre de Ibarra, pero no tanto, como Jorge Giorno, el jefe del Partido de la Ciudad, que, colgado de la boleta de Aníbal, sacó casi tantos legisladores como él.
Al macrismo no le da lo mismo qué oficialista ocupará ese sillón. Ocurre que en el nuevo mapa hay macristas pro Kirchner y macristas anti Kirchner. Como dice el legislador Helio Rebot, macrista cercano a Jorge Argüello: "parte del macrismo vería con buenos ojos que ese lugar lo ocupara un hombre del Gobierno Nacional".

Otro macrista-kirchnerista es Diego Santilli, quien por estas horas está muy ocupado en terminar de armar el Prespuesto para el Presidente de la Nación.

Hay quienes dicen en el macrismo que Giorno podría ser un candidato de consenso porque no es exactamente del riñón de Ibarra, como Moresi. Por lo demás, al ibarrismo también le resultaría incómodo que ese cargo quedara en manos de un hombre ligado al jefe de gabinete Alberto Fernández, como Miguel Talento. Se sabe: Fernández aspira a ser jefe de Gobierno porteño en el próximo turno, aunque fue el principal aliado de Aníbal en su reelección.

Otro ejemplo de la sombra kirchnerista en territorio porteño es el pasaje del diputado electo Ariel "Yuyo" Schifrin, ex mano derecha de Aníbal, a las huestes de Fernández. Cerca de Ibarra dicen que podría irse con un cargo al Gobierno Nacional.

Las reuniones entre el macrismo y el ibarrismo son permanentes por la negociación de los cargos en el parlamento porteño. Los negociadores son el jefe de Gabinete de la Ciudad, Raúl Fernández y Juan Pablo Schiavi y Horacio Rodríguez Larreta, en nombre del presidente de Boca.

En la danza de nombres para la vicpresidencia segunda asoman los macristas Jorge Mercado y Gabriela Michetti. Rebot, cuyo nombre también sonaba, abandonó la pelea. "Yo no soy candidato", apuntó. Rodrigo Bravo Herrera es otro que aparece en esta pre-grilla.

Por último, la vicepresidencia tercera del cuerpo se convirtió en un insólita noticia, ya que Luis Zamora, a quien le correspondería ese lugar por ser la tercera minoría, salió a quejarse porque, según dice, lo dejaron afuera.

"Y qué quiere, si nunca atiende el teléfono", se quejó Giorno, quien habló de "negociaciones" y no de "pacto", como denunció el trotskista.

"Es él quien no quiere participar; nadie lo dejó afuera", aclaró el jefe del Partido de la Ciudad. Zamora no piensa lo mismo.

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