Los pecados del amigo Piccardo
Juan Pablo Piccardo es un hombre de suerte. O al menos eso es lo que creen quienes lo conocen desde la época en que integraba el seleccionado argentino de rugby, Los Pumas. El ex alumno del colegio Cardenal Newman y compañero de secundario del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, preside actualmente la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), que tiene un directorio de seis miembros. El presidente y el vice son nombrados por el jefe porteño y los otros directores representan a las distintas fuerzas de la Legislatura. La compañía es controlada en su totalidad por el Estado porteño y por ende maneja un presupuesto millonario.
Gracias a la amistad del ex rugbier con Macri y con José Torello, uno de los que integran la mesa chica del ingeniero, Piccardo se hizo cargo del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño apenas Mauricio llegó a la Jefatura de Gobierno y luego fue premiado con su actual cargo por su amigo de colegio.
Todo esto pese a haber sido considerado por el fiscal de Instrucción Martín Niklison como ?autor mediato? y ?la cabeza visible de un aparato de poder estructurado verticalmente? que posibilitó las agresiones y presuntos maltratos a personas en situación de calle que realizaron los integrantes de la desaparecida Unidad de Control del Espacio Público (UCEP) entre julio de 2008 y octubre de 2009.
Para Niklison, Piccardo ?organizó un grupo de hombres, una fuerza parapolicial que actuaba de noche y que no tenía otra capacitación que no fuera golpear y meter objetos en el camión de basura?. La situación judicial de Piccardo no es nada menor, ya que debió declarar el viernes 25 de febrero, ante el magistrado a cargo del Juzgado Correccional de Instrucción Nº 49, Facundo Cubas, quien lleva adelante el expediente 53.350/08, caratulado ?Macri, Mauricio, Piccardo, Pablo, UCEP s/Amenazas y otros delitos? en calidad de ?imputado?.
En esa ocasión, el funcionario macrista también debió responder las preguntas que le realizó el secretario del juez, Marcos Sebastián Wenner. Fuentes tribunalicias le adelantaron a NU que Piccardo se encuentra ?muy comprometido? en el expediente.
Uno de los investigadores del caso se explayó al comentar: ?El escenario que enfrenta Piccardo es tan complicado como el que atraviesa Macri, debido a las declaraciones judiciales que realizaron ex miembros de la UCEP, quienes le habrían dicho al juez que sus actos de violencia fueron ordenados por sus superiores políticos, en este caso el ex ministro Piccardo, quien les decía a sus subordinados que tenía el aval de Macri para proceder de esa manera?.
Lo expresado con anterioridad también fue confirmado en off the record a este medio por las defensas tanto del jefe de Gobierno, Alejandro Pérez Chada ?abogado que patrocinó a Boca Juniors entre 1995 y 2007, mientras Mauricio fue su presidente?, como por los letrados que trabajan en el estudio de Mariano Cúneo Libarona, defensor del ex funcionario de PRO.
La pesquisa que tiene a maltraer a Macri y a su ex ministro se inició el 4 de diciembre de 2008 por una denuncia presentada por la diputada nacional de Proyecto Sur, Liliana Parada, a la que luego se le sumaron testimonios de otras personas, que adujeron haber sido víctimas de la violencia de la UCEP.
En la causa, además del Jefe de Gobierno y el ex titular de la cartera de Medio Ambiente y Espacio Público, están involucrados 29 ex integrantes de la UCEP. La Unidad Especial estaba bajo la órbita del ministerio que manejaba Piccardo y, según los testimonios judiciales de los ex miembros de la misma, ?las órdenes las daba el propio ministro?.
La causa de la UCEP no fue la única en donde Piccardo debió dar explicaciones. Con anterioridad a ésta, el macrista se vio involucrado en una investigación que también estuvo a cargo del magistrado Cubas, en la cual la empresa Spinazzola SA denunció por supuestas irregularidades la licitación del mobiliario urbano de la Ciudad.
La acusación también involucraba al jefe comunal y a dos integrantes de una comisión de evaluación de la adjudicación, Tomás Palastanga y Horacio Tonelli. Sin embargo, en aquella causa Piccardo tuvo mejor suerte y fue sobreseído. Pero no todas fueron buenas para el ex funcionario PRO: antes de llegar a la gestión pública fue imputado por presunta malversación de fondos en la compra de una marca de vino, cuando era gerente de Isenbeck. La denuncia la realizó la propia cervecera.
La situación de Piccardo dentro de Subterráneos de Buenos Aires no parece ser la mejor. Más allá del pasado que lo inquieta, varias fuentes consultadas por NU pusieron en tela de juicio la ?prolijidad? de su labor al frente de la empresa porteña.
Ésta tiene el control directo de las líneas que no estaban en la concesión original, como la H y las próximas que se construyan. ?Se está poniendo la lupa en las licitaciones y parece que las cosas no se hicieron de la mejor manera?, expresó una fuente que solicitó el anonimato.
Un claro ejemplo de que el escenario que enfrentaba el funcionario macrista no era el mejor se dio a fines de junio del año pasado, cuando Piccardo se enfrentó con el ministro de Desarrollo Urbano del Gobierno porteño, Daniel Chain, por las obras de la Línea H.
El motivo fueron las obras de las estaciones de la línea H, que unirán Pompeya con plaza Francia, que implican una inversión de 2.100 millones de pesos, en el marco de una licitación internacional. Aunque la obra debió haberse adjudicado en diciembre de 2009, las diferencias entre el titular de Sbase y el ministro Chain respecto de la forma de hacerla demoraron todo el proyecto.
?La pelea de fondo entre los dos ministros fue una disputa por quién detenta el poder de decisión y el manejo millonario de los fondos?, le relató a este medio un político PRO que conoce la interna. Ante los conflictos ministeriales y judiciales que vive el compañero de adolescencia de Mauricio, varios dirigentes del PRO deslizan por lo bajo que lo más conveniente es desprenderse cuanto antes de ?la bomba de tiempo? que significa Piccardo.
Más si se tiene en cuenta el año electoral y las repercusiones negativas que vendrán cuando explote.