El pliego para la licitación de la basura sale a la venta
La Secretaría de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano, luego de una interminable espera, se dispone a ingresar en el tramo final del proceso de la licitación del servicio de recolección de residuos. Este martes se ponen a la venta los pliegos, que tendrán un costo de 36 mil pesos. El 17 de noviembre vencerá el plazo para entregar el Sobre N° 1, que debe contener los avales económicos y la constitución de las Uniones Transitorias de Empresas. El período para presentar el Sobre N° 2, que deberá contener el Plan de Trabajo, posiblemente vencerá en diciembre. Es intención del secretario de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano, Eduardo Epszteyn, de firmar los contratos a fines de enero para prorrogar sólo por un mes los contratos que están en vigencia actualmente con CLIBA, SOLURBAN, AEBA y Eco-Hábitat. De todos modos, el plazo podría volver a ser prorrogado.
En los pliegos de bases y condiciones, la ciudad será dividida en seis zonas, de las cuales será tercerizada la prestación en cinco de ellas, en tanto que el servicio en la actual Zona 5 seguirá siendo gestionado por el propio gobierno. Las cinco zonas restantes serán coincidentes con los CGP's, porque ya existen en ellos Consejo Consultivos del Presupuesto Participativo, que serán el basamento de las Auditorías Sociales del Servicio Público de Higiene Urbana. Éstas estarán formadas por ONG's y vecinos que posean domicilio real dentro de la jurisdicción en la que cada empresa preste el servicio.
La modalidad de pago ya no será, como antes, por tonelada de basura recogida sino por el concepto del servicio prestado por las adjudicatarias. Éste se basará en tres ejes: Ciudad Limpia, Prevención y Revalorización de los Residuos Sólidos Urbanos.
LEGALIZARÁN EL TRABAJO DE LOS CARTONEROS
El Gobierno será el propietario de los residuos a partir del día en que los nuevos concesionarios se hagan cargo del servicio, al contrario de los contratos anteriores, que otorgaban a las empresas ese derecho. La dramática aparición de miles de cartoneros, arrojados a la calle por una crisis económica sin precedentes, provocó este cambio cultural. De esta manera, se legalizará definitivamente su actividad.
UNA NUEVA PRÓRROGA Y UN PLAZO MUY CORTO
Los contratos con las nuevas empresas recolectoras durarán cuatro años, con opción para una prórroga por un año más, en primer término y por 180 días más en segundo término. El plazo es corto y se estipuló con el único fin de evitar la intervención de la Legislatura.
Cuando la gestión de recolección de residuos se maneja en forma seria, los contratos deben durar mucho más que cinco años. Lo mejor es que se extiendan por ocho a 12 años y quizás hasta por 20 años, como en Madrid. En los lapsos más extensos las empresas pueden encarar mayores inversiones en el equipamiento y también adecuar el basamento ideológico del servicio, que podría adaptarse así a parámetros mucho más exigentes, tanto desde el punto de vista ambiental como desde el punto de vista técnico.
En el pliego se establece que las empresas que resulten adjudicatarias deberán hacerse cargo del servicio 120 días después de haber firmado los contratos. Esto significa que el proceso licitatorio quizás se extienda por más de un mes, como pretende Epszteyn, que tiene la intención de poner en funciones a los nuevos concesionarios el 1° de marzo.
El Gobierno porteño se reservará en el nuevo contrato el derecho de disminuir o incrementar los servicios adjudicados hasta en un diez por ciento. Aún así, el precio de la contratación deberá mantenerse invariable. El Estado sólo reconocería un aumento de precios en el caso de que el contratista demuestre que la prestación se ha tornado excesivamente onerosa y una comisión ad-hoc -integrada por un representante de la Secretaría de Hacienda y Finanzas y otro de la Secretaría de Medio Ambiente- dictamine que esto es cierto.
EL CONTROL DEL SERVICIO
La Dirección General de Higiene Urbana se hará cargo de la fiscalización del servicio que prestan las empresas, pero el pliego deja la puerta abierta para, eventualmente, privatizar esta función, ya que permite expresamente la contratación "de terceros".
NORMAS DE CALIDAD
El contrato contendrá además la obligación para los nuevos concesionarios de gestionar en el Organismo Argentino de Acreditación la Norma ISO 9001:2000 dentro de los primeros diez meses de contrato. A continuación -en un plazo de 24 meses- las empresas deberán obtener del mismo ente el certificado por haber implementado el Sistema de Gestión Ambiental ISO 14001.
LAS CONDICIONES DEL EQUIPAMIENTO
Los camiones y todos los demás vehículos deberán estar equipados con GNC o con motores diesel ecológicos. Todas las unidades deberán cumplir con la norma CCE EURO-2. Su funcionamiento deberá estar certificado por un auditor externo y cada 180 días los contratistas deberán realizar los controles de ruido y humo. Las unidades deberán poseer equipo de Posicionamiento Global Satelital, radioteléfono y dispositivo ID TAG.
EL DIFÍCIL CONTROL DE LAS EMPRESAS
Más allá de la identidad de los futuros controladores de las empresas, existirá un Índice de Prestación (IP), que va a servir para calificar matemáticamente la calidad del servicio que presten las empresas. En un 75 por ciento, la nota estará conformada por la evaluación que efectúen los inspectores de la Dirección de Higiene Urbana, en tanto que el 25 por ciento restante le corresponderá a la "visualización vecinal", es decir, a la calificación que le otorguen los auditores sociales que funcionarían en los CGP's.
Esta ecuación dará por resultado un Número de Corte, que es el índice que no deben superar las empresas. El Número de Corte diario para el servicio de recolección no debe ser mayor a 60, en tanto que el Número de Corte mensual no debe ser mayor de 600. Para el servicio de barrido, entretanto, los Números de Corte serán 15 y 150.
Se considerará que el servicio fue prestado con eficiencia -es decir, que una empresa cumplió con el IP- si los Números de Corte no superan las cifras reflejadas anteriormente.