Tiempo de gitanos en Bolívar 1
Tras un acto llevado a cabo este mediodía en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno porteño, en Bolívar 1, el jefe de Gobierno local, Aníbal Ibarra, declaró "Huésped de Honor" de la Ciudad al músico Goran Bregovic, famoso en el mundo por haber musicalizado las películas del cineasta Emir Kusturica.
Bregovic, quien está de visita en el país y ofrecerá junto a su banda un concierto en el Luna Park este viernes a las 21, nació en Sarajevo, en la ex Yugoslavia, y a mediados de los 70 se convirtió en una inminente estrella de rock de su país al editar, con gran éxito, el primer disco de su banda de por entonces: Botones Blancos.
"Este reconocimiento a Goran Bregovic no sólo está referido a su calidad musical y artística sino también a su compromiso con la cultura de los pueblos y la defensa de los derechos humanos, principalmente de sus hermanos de Sarajevo. La música de Bregovic es la síntesis de la cultura balcánica, apasionada por su patria y sus tradiciones, que demostró ser capaz de mantener su identidad y ser más fuerte que la guerra y el desastre", expresó durante el acto Aníbal Ibarra.
A finales de los años 80, Bregovic fue convocado por Emir Kusturica para componer la música de la película "Tiempo de gitanos", hoy un clásico del realizador. Es allí cuando el músico se reencontró con sus raíces balcánicas y comenzó a explorar en la música de los zíngaros. A pesar de haber dado sus primeros pasos como músico dentro del género del rock, Bregovic dejó en claro recientemente en una entrevista que "la música gitana es mi principal influencia, porque es moderna, ecléctica y no tiene nada que ver con lo artificial".
Cabe mencionar que el músico nacido en la ex Yugoslavia vive actualmente en París y trabaja en Belgrado, donde tiene un estudio de grabación. Sus colaboraciones incluyen a figuras de la talla de Iggy Pop, Cesaria Evora, Scott Walker, Ofra Haza y los actores Isabelle Adjani y Johnny Depp.
La música que Bregovic compone en la actualidad está situada dentro del "más salvaje y vivo folklore balcánico", aunque siempre enmarcado dentro de una perspectiva contemporánea que sabe a rock. En sus últimos trabajos mezcla sintetizadores con instrumentos y voces tradicionales, fusionando polifonías búlgaras, melodías zíngaras, fanfarrias balcánicas, inspiración pop y sonoridades electrónicas.
Acerca de la música de sus composiciones, Bregovic apuntó recientemente: "A veces es muy simple, para bailar. Con la ambición de que un día se convierta en la música de una boda. Porque yo vengo de un lugar donde la ambición normal de un compositor es escribir algo que se toque en los casamientos".