El plan para evitar la interpelación de Montenegro
En el marco de la causa por escuchas ilegales en el seno del GCBA, la suerte del ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, corre por dos vías. En la Justicia, deberá prestar declaración indagatoria ante el juez federal Norberto Oyarbide. Esto será el próximo viernes. En la política, la oposición en la Legislatura pide su interpelación. Luego de intentarlo el pasado jueves en la sesión ordinaria, este lunes se realizó una reunión en la comisión de seguridad donde la legisladora Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro) buscó sumar voluntades para lograr un despacho de mayoría y, así, lograr que el pedido de interpelación se trate el próximo jueves.
Sin embargo, no se alcanzaron los votos necesarios y, por iniciativa del legislador de Proyecto Sur Rafael Gentili, se pasó a un cuarto intermedio para el lunes. ?Nos comprometimos a volver a tratar el tema el lunes, y ver la posibilidad de poner una fecha?, señalaron a NU fuentes del macrismo, acerca del pedido de la oposición. El argumento del PRO es que para acudir a la Legislatura, Montenegro debe primero declarar ante Oyarbide.
Los legisladores de la oposición temen que el funcionario no acuda a la cita con el juez federal, argumentando que la Sala III de la Cámara Nacional de Casación todavía no se define sobre la competencia del juez, a raíz del pedido de recusación presentado por el funcionario, pedido que ya fue rechazado en primera instancia por la Cámara Federal. ?Si es así, se atrasará la indagatoria, y por ende el pedido para interpelar, y lo que va a pasar es que se lo termine trayendo a una reunión de comisión, como para calmar los ánimos?, aseguraron desde la Legislatura.
En este plan de "calmar ánimos", el viernes pasado el PRO accedió a exponer ante los legisladores al jefe de la Metropolitana, Eugenio Burzaco, cuando la mayoría de los interrogantes iban dirigidos al propio Montenegro, o al período cuando Burzaco todavía era diputado nacional y no había asumido al frente de la nueva fuerza.