Publicado: 26/03/2010 UTC General Por: Redacción NU

Gabriela Michetti: “El PRO debe ser nuestra columna vertebral”

Rechaza que su partido quede subsumido al peronismo. Opina sobre Duhalde y De Narváez. Minimiza a los que la quieren correr de la Ciudad. Cree que Macri puede ganar <br /> las presidenciales. Y se prepara para ser jefa de Gobierno.
Gabriela Michetti: “El PRO debe ser nuestra columna vertebral”
Redacción NU
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Gabriela Michetti recibe a Noticias Urbanas en su casa del barrio de Once. Son las doce del mediodía. Se acaba de retirar una legisladora porteña y más tarde otros dirigentes vendrán a verla. El desfilar es continuo. Se la nota agotada. ?Duermo cuatro horas?, es lo primero que dice después de saludar. Mientras vamos acumulando cigarrillos en el cenicero, responde todo lo que se le pregunta. Una hora después, el reportaje está terminado. Del mar de palabras que inunda el grabador, se desgranan como pepitas de oro respuestas filosas, contundentes.

?Existe la leyenda negra de que a usted la quieren correr de la Ciudad. ¿Es cierto eso?
?Eh... no. No. Mis decisiones, las que tienen que ver con decisiones estratégicas de la política del partido, las converso mucho con Mauricio. Y coincidimos. Con lo cual, si hay dirigentes del PRO que creen que eso es lo mejor porque tienen la vocación de correrme, no es el problema del partido sino de una persona o dos. Es individual. No es un tema partidario. En el partido, de ninguna manera, se está pensando en eso.

?El tema de su candidatura bonaerense ¿fue un globo de ensayo, una operación de prensa o una iniciativa realmente evaluada por el partido?
?Lo que pasó ahí fue que una consultora hizo una encuesta y dio que mi nombre en la provincia tenía muy alta imagen positiva y muy baja negativa. Y a partir de ahí, a alguien se le ocurrió que podía ser candidata allí porque nací y viví 17 años en la provincia y no tengo impedimentos legales para hacerlo. Lo cierto es que en el partido no hay ninguna decisión que pase por ese lado ni por asomo. Claramente yo hice política en la Ciudad desde que empecé, hace seis años, y estoy absolutamente convencida de que si me toca asumir nuevas responsabilidades lo voy a hacer en la medida en que sean cosas en las que me sienta que puedo hacerlo.

?Usted nunca quiso esa candidatura provincial.
?No, no, de ninguna manera.

?Se lo pregunto directamente, entonces: ¿esto fue parte de su interna con Horacio Rodríguez Larreta?
?Bueno, por lo menos a mí, en ningún momento Horacio me manifestó, ni manifestó explícitamente en ninguna de las conversaciones que hemos tenido en la mesa de los lunes al mediodía, que es la mesa más chica y estratégica del partido, estar de acuerdo o sugerir que yo me fuera a la provincia. Así que no me consta que Horacio o algún otro dirigente hayan hecho esa cosa como una operación o lo que fuera.

?¿Cómo influye en PRO el acercamiento de Reutemann con De Narváez?
?Nosotros teníamos un proyecto presentado en las elecciones del año 2009 que lo contemplaba a Francisco de Narváez como candidato a gobernador de la provincia y a Mauricio Macri candidato a presidente. Hoy eso está en crisis debido a la aspiración presidencial de Francisco. Pero, para mí esto no significa que no podamos seguir trabajando juntos. En el marco parlamentario tenemos una agenda de trabajo en común con su grupo. Y en lo político, yo aspiro a que a fin de año pueda resolverse esta cuestión. La expectativa que tengo es que, en algún momento, alguno de los dos tenga más representación de la gente, esto se defina y podamos volver a transitar juntos. Por supuesto, para mí el mejor candidato a presidente es Mauricio, y desde el PRO vamos a trabajar para eso.

?Usted dijo sentirse decepcionada con la actitud de De Narváez.
?Yo lo que marco es que nosotros, como conjunto, estamos decepcionados con la decisión que tomó Francisco, si bien, en política, es legítimo que un dirigente aspire a cosas o cargos de mayor poder. Él lo sintió y lo hizo. Es genuino. Pero obviamente su actitud genera decepción en el proyecto que teníamos con él. Es frustrante, pero quiero quitarle dramatismo a la cuestión y dejar una luz prendida en estos momentos de distanciamiento.

?¿Y qué opina de la decisión de De Narváez de recurrir a la Justicia para intentar que lo habilite como candidato cuando un artículo de la Constitución se lo prohíbe expresamente?
?Mirá, yo no lo haría. En todo caso, si estuviera convencida de que puedo representar a la gente y que es discriminatorio lo que la Constitución plantea, apostaría a una reforma constitucional. La Constitución tal vez debería ser revisada, pero por la representación política de toda la gente, no por una resolución judicial.

?¿El peronismo es un límite para usted?
?No, en absoluto.

?Porque se decía que si Macri se afiliaba al peronismo o iba a elecciones con el peronismo como columna vertebral usted se iba del partido...
?No, a ver... en lo que sí no estoy de acuerdo es en que Macri se afilie al peronismo o que nosotros seamos parte del peronismo. Porque nacimos como un partido distinto, que pretende ser un partido en sí mismo, que no quiere subsumirse en un partido grande, y que tiene la vocación de ser una alternativa nacional. Entonces, en lo que yo no estoy de acuerdo es en que pase lo que pasó en la historia argentina de los últimos tiempos, que es que los partidos que arrancan con la vocación transformadora del sistema político y que quieren ser una alternativa a los partidos tradicionales se terminan subsumiendo a esos partidos tradicionales. Yo no estoy de acuerdo con eso. Me parece que por algo nacen estas representaciones y por algo la gente nos vota a nosotros para ser representantes en la Ciudad y no vota ni al peronismo ni al radicalismo. Y además, Mauricio no es peronista. Mauricio tiene buena relación con el peronismo, de hecho, trabajamos con peronistas dentro de nuestro propio espacio, pero nunca se planteó hacer política en el peronismo. Me parece que eso sería un error enorme.

?¿Y qué piensa acerca de los recientes contactos de Macri con Duhalde?
?Todavía no le pregunté a Mauricio si había tenido un contacto con él. A mí me parece bien que converse con todos los políticos. Que converse con Duhalde, así como conversó con Terragno. Mauricio tiene relaciones con un montón de políticos. Pero insisto, nuestra construcción nacional tiene que trabajar como lo hicimos en la Ciudad. Y hoy la estrategia de partido y la cabeza de Mauricio están en el mismo sentido. Vamos a construir una representación de la gente por fuera de los aparatos, de las cúpulas partidarias, de los dirigentes políticos. Vamos a construir una representación directa de la gente. Hoy en todo el mundo está claro que las nuevas tecnologías te ayudan muchísimo a llegar a la gente directamente y representarla con tu mensaje. Si mientras vas haciendo ese camino tenés dirigentes del partido peronista o radical, intendentes, gobernadores, concejales, diputados que, siendo de otros partidos se sienten representados por tu proyecto presidencial, bienvenidos serán a conformar un proyecto conjunto. Pero la columna vertebral de la construcción es el PRO. Eso sí lo tenemos que conservar muy claro.

?¿Qué opinión tiene de Eduardo Duhalde?
?Me parece que manejó el país en un momento crítico y que lo hizo de una manera muy sensata. Todo el mundo se lo reconoce. Pero por otro lado, creo que Duhalde es un político que, en cuanto a candidaturas activas, tiene que dar un paso al costado. Porque tiene demasiadas cosas controvertidas y polémicas de las cuales nunca ha hablado y nunca se ha autocriticado. Como algunos de los dirigentes que lo rodean, que forman parte de un sistema que se está terminando y que hay que cambiarlo. Está muy bien que colabore tratando de llevar adelante los consensos nacionales para que podamos ver un país más unido. Pero si yo fuera él, a esta altura, daría un paso al costado como candidato.

?¿Usted le ve chances a la candidatura presidencial de Macri si el PJ disidente no lo acompaña o va con candidato propio, por ejemplo Reutemann?
?Sí. Si vos me preguntabas esto hace dos meses, te hubiera dicho que me resultaba difícil creerlo. Hoy, habiendo ido al interior dos veces y tras retomar un contacto más directo con la ciudadanía, me doy cuenta de que hay una altísima chance de que un candidato que vaya por fuera de las estructuras tradicionales, con un proyecto inclusivo, pueda ser presidente. Hay muchísimo cansancio de la gente hacia las prácticas políticas tradicionales. Te pongo el ejemplo de la provincia, donde ganamos a pesar de que el kirchnerismo puso no sólo el aparato y dinero del Gobierno nacional sino que al ex presidente, al gobernador y a los intendentes como candidatos. A nosotros, en algunos distritos hasta nos sobraba gente para fiscalizar. Hay una transformación que se está dando en la sociedad, los ciudadanos están tomando conciencia de que si no se involucran de alguna manera, todo sigue igual. Yo apuesto mucho a eso. Las políticas autoritarias y mal concebidas del Gobierno nacional terminan dando como resultado una ciudadanía más comprometida. Entonces, yo hoy creo fervientemente que Mauricio tiene una alta chance. Y la tiene si justamente definimos esta estrategia: la de una renovación sin expulsar a los dirigentes valiosos. Hacer un proyecto nuevo pero inclusivo. Porque así como te decía que muchos proyectos nuevos que pretenden ser transformadores de la política terminaron subsumidos en los partidos tradicionales, también otros acabaron siendo puramente testimoniales porque no incluyeron la representación de otros dirigentes políticos.

?Con Macri candidato a presidente, ¿usted quiere ser la próxima candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad por el PRO?
?A mí no me nace ponerme una candidatura por delante. No me la puse como legisladora, no me la puse como vicejefa y no me la puse como diputada nacional. Pero sí creo que, naturalmente, una de las posibilidades que existe es que yo pueda ser la candidata sucesora de Mauricio. Trabajaré mi rol primario y prioritario como diputada para que la gente me vea como una buena representante. Si me toca y para la gente es bueno que sea jefa de Gobierno, me prepararé para esa situación. Pero no es un objetivo estático e inamovible. Porque yo sé que, como funciono con la lógica del equipo, siempre tengo supeditada la decisión o el lugar que voy a ocupar no sólo a la representación que la gente me otorgue sino a lo que el equipo resuelva que es lo mejor. Por supuesto, con el límite de que a la provincia no iría aunque el equipo lo quisiera porque soy responsable y no creo que sin conocerla a fondo uno pueda gobernarla. Yo me preparo para la Ciudad. Me estoy preparando para gobernar, me estoy preparando para conducir equipos, para gestionar. Pero que quede claro que no es un objetivo estático, que quiero sí o sí la Jefatura en 2011 y que obsesivamente le voy a apuntar a eso. No. Yo voy a ir haciendo mi trabajo y si como consecuencia de mi trabajo eso es una posibilidad cierta, tomaré el desafío.

?¿Hay una crisis de candidatos en PRO? Porque parecería que siempre quieren utilizar la figura suya como comodín.
?Tenemos una deficiencia en la cantidad de personas conocidas por la gente, lo que no quiere decir que no tengamos muy buenos dirigentes. Nuestro partido es muy nuevo, arrancó en 2003. En seis años no tenés tantas posibilidades de que los dirigentes que vos considerás valiosos estén instalados a nivel del conocimiento público.

?¿Se sintió la inexperiencia del PRO al momento de gobernar?
?El primer año, yo diría que sí, que se notó. El segundo, un poco menos. Lo que nos costó fue encontrarle el punto de equilibrio a la relación de lo político con lo técnico. Ésa fue la conclusión que surgió del balance de fin de año pasado, que se hizo, gracias a Dios, de un modo muy autocrítico. Hay muchas cuestiones que son de conflicto y, desde lo político, no podés transitar sólo por los carriles institucionales. Tenés que agregar un alto nivel de búsquedas de consensos, de trabajos previos al lanzamiento de iniciativas y eso es lo que muchas veces faltó. Y que generó los conflictos. Lo bueno de nuestro equipo es que tiene mucha autocrítica. No justificamos lo injustificable. Y, sin justificar, creo que lo de los nombramientos del Fino Palacios en la Metropolitana y (Abel) Posse en Educación, cuyo nivel de controversia subestimamos e hicieron tanto ruido, fueron dos errores que no jorobaron a la gente, porque la Policía Metropolitana era mucho más que Palacios, y el tema Posse tampoco afectó, porque en el momento en que se reconoció que su nombramiento no era representativo para el sector docente, se evaluó el cambio. En el fondo, fueron errores que nos perjudicaron sólo a nosotros.

?Pero el Fino Palacios es un hombre que hoy está procesado. Si, como usted dice, eso no perjudicó a la gente, fue porque debió renunciar antes de que la Metropolitana saliera a la calle...
?Bueno, pero creo que el hecho de que el gobierno reconozca el error y pueda hacer marcha atrás, me parece que tiene valor. Me parece que hay un valor que es el reconocimiento del error que no está suficientemente puesto sobre la mesa. Por otro lado, yo trabajo en el Estado desde el año 1988, en que me recibí de licenciada en Relaciones Internacionales. Trabajé en el Estado nacional, municipal y provincial. Y nunca vi pasar un gabinete que tenga la cohesión que éste tiene ni que trabajara desde las siete y pico de la mañana hasta las doce de la noche si es necesario.

?Hace un par de números Noticias Urbanas publicó un perfil sobre Nicolás Caputo, el consejero y amigo de Macri, que además es empresario y sobre el que se tejen muchas historias. ¿Qué piensa de él?
?Tengo una buena relación con Nicolás y la verdad es que es una de esas personas que me ha sorprendido bien. Había todo un mito con esta cosa del ?empresario Caputo?. Y la verdad es que a mí, hasta ahora, estar en reuniones donde él opina y lo aconseja a Mauricio ha sido muy bueno. Yo lo escucho hablar y me parece muy sensato. Y, a diferencia de lo que se pretende instalar, no es de los tradicionales empresarios que han trabajado siempre con el Estado y de los que uno sospecha que lo han hecho de una manera poco transparente.

?O sea que no tiene ningún tipo de sospechas hacia él.
?No, para nada.

?Y con Elisa Carrió, con quien usted se llevaba bien pero luego se distanció, ¿cómo está hoy la relación?
?El otro día estuvimos conversando un ratito en el Congreso. En realidad, nunca nos peleamos. Lo que pasa es que de Lilita me dificulta el estilo que tiene para hacer política, que es muy diferente al mío. Ella tiene un estilo mucho más confrontativo, mucho más denunciador, y bueno, yo soy más de tratar de ver cómo podemos hacer para consensuar. Ahí sí surge una dificultad para plantear algunas estrategias de trabajo. Creo que su estilo no termina de representar lo que la gente está queriendo de los liderazgos, que es mucha más serenidad, mucho más sentido común. Pero me llevo bien con ella.

?El Gobierno nacional cuestiona algunas posturas de la oposición y las tilda de actitudes destituyentes. ¿Qué le respondería?
?Que me parece un disparate. No hay dentro de la oposición nadie, de ningún partido, que no sea hipercuidadoso, medido, equilibrado en las posiciones que vamos tomando en el Congreso.

?¿Ustedes quieren que Cristina Fernández termine el mandato?
?Obviamente. Pero, además, no hay una voz que no diga que la Argentina necesita la institucionalidad y que todas las cosas se resuelvan dentro del orden de las normas y la Constitución. Cualquier cosa en contrario joroba a todo el país.

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