Código Contravencional: Opiniones para todos los gustos
Este miércoles la Legislatura porteña debatió en particular por casi cinco horas 27 artículos de la parte especial del nuevo Código Contravencional, que fueron posteriormente sancionados.
En primer término, el diputado Daniel Betti (Bloque del Sur) señaló: "Hemos expuesto ya los motivos por los que nos opusimos al Código en general, y no queremos redundar. Pero es necesario precisar que con este Código se profundiza el control social y por eso nosotros no vamos a participar de la sesión".
En tanto, los diputados del bloque Autodeterminación y Libertad decidieron no dar quórum por considerar que la discusión sobre el Código es ilegítima. A su vez, Noemí Oliveto, Daniel Vega y Susana Etchegoyen dejaron constancia de su rechazo "al doble discurso del Ejecutivo local, quien por un lado promueve ciclos de debate abierto, pero que por otro legisla de espaldas a la gente en temas trascendentales para la Ciudad".
El diputado socialista Norberto La Porta, en tanto, pidió que se sesione hasta las 19, para que todos los interesados puedan concurrir a la marcha convocada para pedir justicia por el atentado de la AMIA. Además La Porta aclaró que "agravar las penas no ha significado ninguna solución en ningún plano", y adelantó su voto negativo para los primeros tres artículos.
Por su parte, el presidente del bloque del ARI, Fernando Melillo, aseguró que van a apoyar muchos de los artículos pero agregó: "Si aprobamos algunos artículos tal como están nos va a caber la figura contravencional de discriminación, porque al omitir la pena de trabajo de utilidad pública y sólo tener previsto multa o arresto para esta sanción, se está discriminando a aquellos contraventores que no tengan el poder adquisitivo para pagar una multa, sí o sí serán arrestados".
El presidente de la Comisión de Seguridad, Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires), valoró que se haya ampliado la mesa de debate para consensuar estos 25 artículos, aunque sostuvo que él iba a plantear la inclusión de algunas figuras como ser el acecho y el merodeo.
Ariel Schifrin (Confluencia) afirmó que "así como antes planteé que lo que estábamos votando era una cáscara vacía, tengo que reconocer que esta parte si tiene contenido. Sin embargo, ahora cambian el orden de los artículos y dejan 'para después' los que nunca tuvieron consenso: la oferta de sexo, la reglamentación del derecho a manifestarse y el castigo a las actividades informales".
Alicia Caruso, del Frente Grande, hizo hincapié en la presencia del jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, en el Congreso de la Nación y aseguró que "está reclamando la derogación de los artículos de la Ley Cafiero que impiden que nuestra Ciudad tenga potestad sobre su policía. No se nos escapa que uno de los principales problemas que presentó la aplicación del Código de Convivencia fue la imposibilidad del Gobierno porteño de tener mando efectivo sobre la policía".
El presidente de la Comisión de Justicia, Julio De Giovanni (Partido de la Ciudad), destacó que "se ha avanzado en algo muy importante, que cada contravención tenga una pena establecida. Lo que no es verdad es que nos estemos preparando para penar con arresto la prostitución, a los cuidacoches, la venta callejera o la obstrucción de la vía pública porque ni en el despacho de mayoría aprobado en primera instancia
El vicepresidente tercero de la Legislatura, Miguel Talento (Frente para la Victoria), aseguró que "hay quienes sostienen la búsqueda de consensos y de acuerdos es trabajar a espaldas del pueblo, y esto demuestra una profunda incomprensión del trabajo legislativo. Reivindico totalmente esta metodología totalmente transparente y válida".
Por otra parte, Talento aclaró que "en el proyecto que envió el Ejecutivo para reformar el Código, sólo estaban previstas como sanciones la multa y el arresto. Fue nuestro bloque el que más insistió para que se incluyera el trabajo de utilidad pública, por supuesto que va a tener que ser previsto un mecanismo estricto de control".
En tanto, el legislador Diego Santilli (Juntos por Buenos Aires) declaró que "la sanción -de 1000 a 1500 pesos de multa o 2 a 10 días de arresto- a quienes vendan bebidas alcohólicas a menores de 18 años es bajísima, porque las estadísticas dicen que más de la mitad de los jóvenes de entre 14 y 18 años las consumen habitualmente. Es por eso que debemos ponernos firmes a la hora de sancionar a los comerciantes irresponsables que priorizan sus ventas por encima de la salud de los jóvenes".
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Helio Rebot (Compromiso para el Cambio), manifestó que "es importante advertir que este Código tiene que ver con la seguridad de los vecinos de Buenos Aires, ya que muchas contravencionales constituyen un umbral previo al delito. A partir de esta reforma cada contravención tendrá su pena correspondiente y especificada de tal manera que no queden dudas para su aplicación".
Por su parte, el presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte, Jorge San Martino (Unión para Recrear Buenos Aires), solicitó la inclusión en el artículo 69, referido a la afectación de los servicios públicos, del término "transportes públicos" en la redacción de la norma. "Este Código debe determinar con precisión este tipo de conductas, con un fin preventivo y educador para la sociedad", enfatizó San Martino.