Publicado: 15/04/2004 UTC General Por: Redacción NU

Escuadrones de la muerte: La escuela francesa

Orgullosos, un grupo de octogenarios argentinos, chilenos y franceses cuentan con detalle cómo torturaron, fusilaron e hicieron desaparecer a miles de civiles en Latinoamérica y Argelia. Así transcurre "Escuadrones de la muerte: la escuela francesa", un documental galo que se puede ver en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires. El film deja en descubierto el doble discurso de Francia respecto al Plan Cóndor y las dictaduras del Cono Sur, y demuestra que militares franceses instruyeron a sus colegas argentinos, al menos, hasta 1977
Escuadrones de la muerte: La escuela francesa
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Luego de años de investigación y rastreo de fuentes, la cineasta francesa Marie-Monique Robin ofrece este escalofriante análisis histórico que conecta la guerra de Argelia con las desapariciones de personas en Argentina y expone fielmente el apoyo logístico del gobierno francés en el Plan Cóndor. El resultado de estas investigaciones es el documental "Escuadrones de la muerte: La escuela francesa", que se puede ver en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, en el Cine Cosmos -Corrientes 2046-, el sábado 17 a las 21:15 y el miércoles 21 a las 13:15.

En un principio, la realizadora explica las tácticas desarrolladas por el ejército francés para la represión de movimientos populares y guerrilleros en sus colonias de Indochina y Argelia, en la década del '50. Allí los veteranos militares señalan que la aparición del Libro Rojo de Mao Tse Tung desarrolló un nuevo tipo de combate -"La Guerra Revolucionaria o Subversiva"- y, por lo tanto, nuevas maneras de hacer inteligencia "no clásicas", sintetizadas en la utilización de la tortura, la desaparición de civiles y la implementación de escuadrones de la muerte.

Tan orgullosos están de los "nuevos inventos", que los mismos veteranos catalogan de "magnífica" a la película "La Batalla de Argel" del director Gillo Pontecorvo, que en realidad es una producción ítalo-argelina hecha para denunciar las atrocidades cometidas por el ejército francés en la independencia de Argelia, en 1957.

Durante esos años, el gobierno argentino envió a Francia a Alcides López Aufranc para que se interiorizara de la nueva táctica "antisubversiva". Tres años más tarde, el ex jefe de Estado Mayor del Ejército retornó al país y realizó el "Curso Interamericano de Guerra Contra-Revolucionaria", llevado a cabo en la Escuela Superior de Guerra de Buenos Aires, en el que participaron representantes de 14 países, entre ellos Estados Unidos, que incorporó las enseñanzas en su Escuela de las Américas.

Entretanto, Argentina contrató a una delegación de militares franceses para que continuaran con el adiestramiento en Buenos Aires. Según el film, esto sucedió, al menos, hasta 1977. La documentalista también comprueba, por el relato de dos ex cadetes, que "La Batalla de Argel", se exhibió desde 1967 en el Colegio Naval en presencia del capellán, que aprobaba estas prácticas.

Así transcurren los años hasta el golpe militar: se instala un nuevo centro de formación en la "lucha contra la subversión" en Manaos, Brasil y militares franceses sugieren centralizar la inteligencia de los ejércitos latinoamericanos en lo que fue la base del Plan Cóndor. Luego, con las dictaduras consumadas, mientras las máximas autoridades francesas dicen condenar la desaparición de personas, parte del ejercito galo y de los servicios de inteligencia colaboran con los militares latinoamericanos en operaciones en Francia, Argentina y Chile.

Por otra parte, reconocen los servicios franceses los generales retirados Reynaldo Bignone, ex director del Colegio Militar y último presidente de la dictadura entre 1982 y 1983; Albano Eduardo Harguindeguy, ex ministro del Interior entre 1976 y 1981; Ramón Díaz Bessone, quien fue comandante del II Cuerpo de Ejército y ministro de Planeamiento entre 1976 y 1977.

Por ejemplo, Díaz Bessone dice: "¿Cómo puede sacar información (a un detenido) si usted no lo aprieta, si usted no tortura? Y en cuanto a los desaparecidos, supóngase que hubiera habido 7.000 desaparecidos, que no hubo 7.000 desaparecidos. ¿Usted cree que hubiéramos podido fusilar 7.000? Desde el Papa, al fusilar tres nomás... Mire el lío que le armó a Franco con tres. Se nos viene el mundo encima. Usted no puede fusilar 7.000 personas. Y si los metíamos en la cárcel, ¿qué? Ya pasó acá. Venía un gobierno constitucional y los ponía en libertad. Porque ésta es una guerra interna. No es el enemigo que quedó del otro lado de la frontera. Salían otra vez a tomar las armas, otra vez a matar".

En tanto, respecto a la desaparición de personas, Harguindeguy manifiesta: "Fue una realidad y un error. Porque es distinto a los desaparecidos en Argelia, donde eran desaparecidos en el territorio de otra nación. Fue un apéndice de Francia. Una vez que se liberó los franceses se volvieron a su casa. Acá un desaparecido tenía padres, hermanos tíos, abuelos".

Por sus declaraciones hechas en este documental, por iniciativa del presidente Néstor Kirchner, los jueces que integran el Consejo de Guerra de las Fuerzas Armadas le iniciaron una causa penal militar a los generales retirados Ramón Genaro Díaz Bessone, Reynaldo Bignone y Albano Harguindeguy.

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