La Legislatura de Mauricio
Las vacaciones de invierno congelaron las relaciones dentro del macrismo. Con parte de la dirigencia porteña fuera del país y de la Ciudad, el electo jefe de Gobierno analiza las estrategias para tener un bloque de más de 30 legisladores una vez que asuma el 10 de diciembre. Lo que Mauricio Macri no sabe, o no quiere ver, es que por buscar acuerdos extrapartidarios podría estar descuidando las bancas que ya posee.
La orden del ingeniero es no hablar de dirigentes ministeriables hasta bien entrado agosto, pero los peronistas no desconocen que están perdiendo la disputa por el ejecutivo porteño. "Déjalos a los newman boys que avancen que ya van a tener que retroceder", es el comentario generalizado en la Legislatura.
Lo cierto es que, más allá de las disputas internas dentro del macrismo, Mauricio sólo piensa en tener un bloque de más de 30 integrantes para que a la hora de apurar trámites el electo jefe de Gobierno pueda avanzar. "Macri siempre fue un tipo ejecutivo y le embola tener que esperar y negociar", confiesan en su entorno.
Quizá por tener más legisladores, tenga menos votos para las leyes trascendentes o, en su defecto, Aníbal Ibarra tenga adhesiones inesperadas a la hora de presentar pedidos de informes.