Se agrandó Chacarita
El diputado Luis Zamora evaluó que su llamado a la abstención, a impugnar el voto o votar en blanco en el ballottage porteño "prácticamente se transformó en la segunda fuerza". Para llegar a esta conclusión, el líder de Autodeterminación y Libertad sumó los 50.655 votos en blanco que se registraron en esta elección (representan el 2,77 por ciento del padrón), los 41.960 sufragios nulos (son el 2,29 por ciento) y los 3.705 votos recurridos o impugnados (el 0,20 por ciento). Pero además, contabilizó el 30 por ciento de ausentismo, es decir los 769.129 ciudadanos habilitados no fueron a votar. La cifra obtenida le dio 865.449. Inferior a la cantidad de votos que obtuvo Ibarra -926.155-, pero superior a la que obtuvo Macri -806.389-.
"Rompimos las reglas del juego y aunque, por supuesto, no nos consideramos los absolutos responsables del rechazo de una parte del electorado a ese juego, creo que tuvimos éxito", señaló Zamora en declaraciones a los medios.
Sin embargo, hubo varios factores que el diputado nacional prefirió no tener en cuenta al sostener su argumentación, pero que otros sí se encargaron de remarcar. Así, la legisladora oficialista Sandra Dosch, afirmó al respecto que "más del 94 por ciento del electorado eligió entre Ibarra y Macri y concurrieron 50.000 personas más que en la primera vuelta a los comicios del domingo".
"Por otro lado -añadió la diputada porteña- si comparamos con la Provincia de Buenos Aires, donde el voto en blanco trepó al 12 por ciento, queda en evidencia que los sufragios negativos del ballottage en Capital no son más que una repetición de los que hicieron lo mismo en primera vuelta".
"La propuesta de Zamora no tuvo eco y se ahoga en el vacío por falta de contundencia. La gente quiere opciones de gobernabilidad y no delirios anarquistas cuando hay problemas urgentes que solucionar", sentenció Dosch, para quien el ex vendedor de libros fue "el gran perdedor del ballottage".