Un debate entre unitarios y federales
El artículo 7 de la Ley Cafiero impedía a la Ciudad de Buenos Aires contar con una fuerza de seguridad propia. En la sesión del miércoles por la noche, la Cámara Alta aprobó por unanimidad, con 45 votos a favor, la modificación de dicha ley eliminando las restricciones para que los porteños puedan tener su policía.
Los senadores debatieron brevemente sobre tablas el proyecto aprobado por Diputados y más allá de algunas manifestaciones a favor de la transferencia de funciones y recursos, la iniciativa fue apoyada por todos los bloques.
El texto impulsado por el oficialismo fue defendido por Sonia Escudero, presidenta de la Comisión de Seguridad Interior del Senado, quien manifestó: "No puede cumplirse con la norma constitucional que establece la transferencia de competencias con recursos, hasta que no se cumpla el párrafo anterior que obliga a un reparto de coparticipación que permita el desarrollo equilibrado del país. Es imposible pretender que hagamos transferencia de recursos. Estamos a 11 años de haber vencido el plazo de la cláusula transitoria".
La presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Cristina Fernández de Kirchner, brilló por su ausencia. Su participación en el debate era muy esperada ya que de consagrarse presidenta, será la responsable de dialogar con el macrismo y negociar la transferencia progresiva de la Policía Federal, con o sin recursos.
A su turno, la senadora por la ciudad de Buenos Aires, María Laura Leguizamón resaltó la importancia de la modificación de la ley y destacó la cláusula transitoria que permitirá la firma de convenios entre Nación y Ciudad para el traspaso de las funciones en materia de seguridad metropolitana y que serán "el marco de las facultades y competencias que se van a ir llevando adelante paso a paso".
Si bien la senadora porteña Vilma Ibarra, también reconoció que "es un paso adelante", realizó una fuerte defensa del derecho de los habitantes y transeúntes de la Ciudad a contar con todas las herramientas necesarias para garantizar su seguridad y subrayó que las partidas presupuestarias afectadas a la Policía Federal Metropolitana no salen actualmente del presupuesto coparticipable.
"Está en juego la seguridad de los porteños y de los que ingresan a la Ciudad; no está en juego ni la plata de la Nación ni de las provincias. No se le toca un peso a las provincias", dijo. Y agregó: "No es amañando la Constitución como se soluciona la distribución de los recursos".
En opinión del presidente del bloque kirchnerista, Miguel Ángel Pichetto, con la aprobación de la norma los senadores "estamos dándole facultades a esta Ciudad, la más importante del país, la de mayor ingreso per cápita para formar capacitar y tener su propia fuerza de seguridad". Y agregó: "No estamos transfiriendo nada, por lo tanto tampoco tenemos que transmitir recursos. Estamos cumpliendo con uno de los requerimientos públicos que ha planteado el nuevo Jefe de Gobierno, pero vamos a ver qué diseño hacen y qué plan de seguridad tienen, no van a poder hacer magia. Vamos a ver qué hace ahora que le permitimos crear su Policía; si ahora la Capital tiene la mejor Policía de Latinoamérica", se mofó el senador por Río Negro.
Según el texto convertido en ley, "el Gobierno de la Ciudad ejercerá sus funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales"; el Gobierno Nacional "las seguirá ejerciendo hasta tanto aquel ejercicio sea efectivamente asumido"; y una vez "definidas por el Gobierno Nacional las estructuras necesarias para garantizar sus competencias federales, celebrará con la Ciudad de Buenos Aires los convenios necesarios".
La normativa señala que los convenios a celebrarse entre los ejecutivos de Nación y Ciudad deben ser refrendados por los correspondientes parlamentos (Congreso y Legislatura).
A buen entendedor pocas palabras... Aún espera en el Congreso Nacional el Segundo Convenio de Transferencia de Competencias Penales firmado por Néstor Kirchner y Aníbal Ibarra y aprobado por la Legislatura porteña allá lejos y hace tiempo.