El secreto mejor guardado
Lo que se refleja en la superficie es lo políticamente correcto. Lo apto para el consumo masivo. La versión insípida y monocorde de un hecho que carece de las turbulencias lógicas de todo proceso humano. Con el agregado, en este caso, de ser una jugada de claro pedigrí político-judicial. Lo que implica un selecto grupo de operadores, que tras bambalinas, tienen el objetivo único de que el resultado final del proceso beneficie al dirigente al que reportan.
Ningún hecho de la política vernácula, por más insignificante que parezca, es ajeno a estas operaciones. Sin embargo, el resultado final que refleja el grueso de los medios describe la situación con una incolora objetividad que deja de lado el barroso fondo que dio origen a la noticia en que se imprime en letras de molde. Pero la data madre de esta nota tiene un trasfondo no apto para demócratas de la tendencia de los puritanos.
La noticia se dio a conocer el viernes pasado y sorprendió a todos. Negando la lógica de los fallos dados con anterioridad, la Sala I de la Cámara Federal porteña, que integran los magistrados Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah, en voto dividido (dos a uno, Farah votó en disidencia) decidió separar del expediente caratulado ?James, Ciro Gerardo y otros sobre intervención de las comunicaciones?, la investigación que se le sigue al ex ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad, Mariano Narodowski, por la contratación del espía Ciro James, preso por realizar diversas escuchas ilegales. El ex ministro también está acusado por malversación de caudales y por el delito de falsedad ideológica.
Según los camaristas, la pesquisa que involucra al ex funcionario capitalino debe pasar al Juzgado Nacional en lo Correccional Número 5, a cargo de Walter Candela, creándose de esta manera, una causa paralela a la que investiga el juez federal Norberto Oyarbide. En concreto, el magistrado ya no tiene poder para decidir sobre el futuro procesal de Narodowski, hecho que llevó tranquilidad no sólo al macrismo, sino también, aunque parezca increíble, a un importante sector del kirchnerismo.
El dictamen de los camaristas no causaría asombro, ?ni sospechas de cierta injerencia política?, si no existiera el fallo del martes 22 de diciembre, también de la Sala I, en donde se avala todo lo actuado en la investigación por Oyarbide y se le aconseja profundizar la línea investigativa que venía desarrollando el juez federal. Frase que hace alusión a los responsables políticos del espionaje porteño y que, según los pasos que realizaba Oyarbide, desembocaría en las más altas esferas de la administración capitalina, es decir en el propio jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri.
?El vuelco de 180 grados que dieron los camaristas enojó mucho a Oyarbide, pero no lo paralizará; ya que el juez sigue estudiando la participación del ex Ministro de Educación en la operación de espionaje y tiene que decidir si integró o no la asociación ilícita que realizó las escuchas ilegales. Por más que la Justicia Correccional investigue si hubo fraude en la contratación de James, el magistrado continuará investigando la relación entre Narodowski y las escuchas clandestinas, ya que desde el área de Educación se le pagaba al espía para realizar tareas ilegales?, le manifestó a Noticias Urbanas un cercano colaborador de Oyarbide, al ser consultado sobre los planes futuros del juez, luego de la resolución de la Cámara Federal.
Sin embargo, la pregunta clave del asunto sigue sin respuesta, ¿qué motivó que en menos de tres meses los camaristas de la Sala I cambiaran tan radicalmente de postura?
Claves políticas: M + K
?En los últimos dos meses, varios operadores políticos se acercaron a Oyarbide con el propósito de negociar con el juez y de esa forma detener la embestida judicial contra el macrismo. Las movidas se aceleraron después de la declaración pública que realizó el magistrado a mediados de enero cuando afirmó que no descartaba llamar a declaración indagatoria a Mauricio Macri, por el caso de las escuchas ilegales. Para los macristas esa frase era un claro aviso de que Oyarbide iba por su jefe y pensaba procesarlo. Esa conjetura era avalada por los fallos que se producían en la causa y que cada vez más apuntaban a la responsabilidad política en el espionaje local. Por eso, Mauricio envió a sus hombres a negociar, pero también desde las cercanías del matrimonio presidencial se enviaron emisarios con el mismo objetivo, aunque las motivaciones de estos últimos eran bien distintas a las del ingeniero?, le relató a NU un experimentado abogado con fluidas relaciones políticas, que conoce al dedillo los entretelones de la justicia vernácula.
El hombre elegido por Macri para tan delicada tarea fue el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, quien mantuvo varios encuentros con el juez federal, el primero de ellos a mediados de noviembre. Aunque sin los resultados esperados.
Según el letrado, la sospecha del macrismo sobre la cercanía de Oyarbide con los K no es desacertada. ?Hay hechos que apuntan en esa dirección y fallos judiciales que sólo se explican avalando la data que une al magistrado y a los K. Como ejemplo, voy a mencionar dos causas muy complicadas para el kirchnerismo que Oyarbide resolvió a su favor, pese a las pruebas en su contra. En primer lugar, sobreseyó al matrimonio presidencial, en tiempo récord y pese a las numerosas críticas de especialistas y opositores, en un caso de presunto enriquecimiento ilícito. En Comodoro Py circuló la versión de que el magistrado se reunió en Olivos con Néstor y Cristina, días antes de fallar en el caso".
"En una causa anterior, también sobreseyó al influyente y polémico ex secretario de Medios de la Nación, Enrique ?Pepe? Albistur, en una investigación por irregularidades en la distribución de la pauta oficial?, agregó la fuente. Estas resoluciones, en especial la relacionada con el patrimonio de la pareja presidencial, le significó a Oyarbide la ?banca? del oficialismo.
El miércoles 11 de febrero, con el voto doble y decisivo de la diputada nacional Diana Conti y sus pares kirchneristas, el Consejo de la Magistratura desestimó una acusación contra el juez , que lo responsabilizaba de prejuzgar en la causa de los medicamentos truchos, según una denuncia del líder del gremio bancario, el detenido Juan José Zanola.
?La relación entre los K y Oyarbide la confirma los hechos y es verdad que cuando se inició la causa del espionaje porteño, el kirchnerismo fogoneó al juez, pero luego esa estrategia cambió. Ante la resolución del magistrado de avanzar contra Macri y la posibilidad de que lo citara y lo detuviera, el kirchnerismo sacó el pie del acelerador, ya que a ellos les conviene tener a un Macri desgastado pero al frente del Gobierno de la Ciudad, para que de esa manera se convierta en el candidato presidencial ideal para el 2011, ya que Néstor está convencido de que si la lucha se reduce a ellos dos, le gana con facilidad. Por eso, no le convenía un Macri procesado, con sus inimaginables consecuencias, como la posible salida de la administración porteña, ya que se quedaba sin el competidor que más le conviene. Por eso, desde el oficialismo nacional se enviaron emisarios a Oyarbide para que bajara los decibeles, pero el magistrado no entró en razones y siguió en sus trece. Al no poder torcer al juez el paso lógico indicaba que había que apuntar los cañones a los camaristas de la Sala I de la Cámara Federal?, le explicó a Noticias Urbanas un dirigente K que opera en el mundillo tribunalicio.
Mi pasado me condena
El martes 22 diciembre de 2009, se conoció el dictamen de la Sala I de la Cámara Federal que confirmó el procesamiento y la prisión preventiva del ex jefe de la Policía Metropolitana, el ex comisario Jorge ?El Fino? Palacios, y todo lo actuado en la causa por Oyarbide. En aquella oportunidad, varias fuentes tribunalicias le señalaron a NU que el aval dado por la Cámara Federal ?era el elemento clave que el juez federal esperaba para avanzar sobre el Jefe de Gobierno, ya que sin esa cobertura no podría aspirar a tanto?.
Para los letrados que trabajaban en el caso, el respaldo de los camaristas significaba que coincidían con lo realizado por el magistrado y que no fallarían en su contra cada vez que alguno de los imputados recurriera a ese tribunal superior. ?El mensaje que le enviaron es claro, lo estaban impulsando a que avanzara sobre Macri; que ellos lo bancaban?, explicaban los conocedores de las movidas de la patria judicial al traducir para los neófitos lo que significaba la resolución dada por la Cámara Federal.
Para los defensores de Palacios, lo expresado por la Sala I iba a tener consecuencias directas en los hombres de mayor poder de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad. ?Con este voto de confianza, el juez federal no tardará en indagar a Macri?, sentenció ante NU uno de los abogados que trabaja en la defensa del ex jefe de la policía porteña.
Lo avalado por los camaristas no eran acusaciones menores. Oyarbide había procesado a 13 personas, acusándolas de integrar una asociación ilícita y dictándoles un embargo a cada una de ellas por 250 mil pesos. Los procesados eran: Palacios, Ciro James, Diego Guarda, Raúl Rojas y Rubén Quintana (policías de Misiones); el comisario inspector David Amaral (jefe de la División Homicidios de Misiones), el comisario mayor Antonio Fernández (jefe de la División Investigaciones), los jueces misioneros de Instrucción Penal José Luis Rey y Horacio Gallardo, y sus secretarias, Beatriz Kruchowski y Mónica González; y los empleados judiciales Gregorio Busse y Javier Castelli.
Envalentonado por el apoyo de sus superiores y a los pocos días del fallo de la Sala I, Oyarbide amplió los procesamientos de los acusados, sumándole el delito de fraude contra la administración pública a los ya dictados de asociación ilícita y escuchas ilegales. El macrismo terminó el año con ese panorama nada alentador. Lo único que restaba definir para después de la feria judicial de enero era la suerte de Narodowski, quien ya había declarado ante el magistrado a comienzos de diciembre.
El ex ministro tenía en su contra el pedido de procesamiento y prisión preventiva que realizó el abogado de Sergio Burstein, líder de la agrupación judía de Familiares y Víctimas del Atentado de la AMIA. Por los datos obtenidos por NU, Oyarbide tenía pensado procesar al ex funcionario y seguir la escalera ascendente de responsabilidades, citando luego a Montenegro y finalmente a Macri.
?La estrategia no sólo alarmó a los macristas sino también a los K, por los motivos políticos antes citados y por eso trataron de frenar al juez. Uno de los negociadores oficiales fue el auditor general de Justicia, Javier Fernández, hombre muy influyente en el ámbito judicial. Pero fracasó en su misión y fue entonces que se pensó en acceder a los camaristas para que desdoblaran la causa. Las vinculaciones entre Fernández y Ballesteros y Freiler no son nuevas y la lógica avala los datos, ya que no se explica de otra manera lo actuado por los camaristas. En el fuero federal es un secreto a voces que los K intercedieron ante los jueces para lograr el asombroso fallo del viernes?, manifestó el político kirchnerista antes mencionado.
Ante tantas operaciones judiciales y aunque le parezca increíble al ciudadano de a pie, el resultado terminó favoreciendo a dos bandos que utilizan los medios de comunicación para criticarse sin reservas y se declaran enemigos de la primera hora. Finalmente la insípida noticia judicial reveló su intrincado trasfondo. Los amantes de la política principista tienen motivos para dedicarse a otra cosa.