La vigencia del cisne
"Diálogo con imágenes surge porque hace mucho tiempo estoy tratando de reconocer qué es lo que hace la imagen en el cuerpo. Mi trabajo de integración con gente no oyente me ha ayudado a percibir lo que no he comprendido a través de la imagen. ¿Qué quiere decir? Que a la gente que danza y no tiene posibilidad auditiva, la imagen la ayuda a comprender que hay otros ritmos y otras posibilidades creativas. En este espectáculo, trabajo con imágenes de Kandinsky, Renoir y Pérez Celis porque me interesaba el hecho de que son artistas sumamente contrastados y que trabajan el arte abstracto. No quería una imagen naturalista del trabajo sino que la imagen sea el estímulo para utilizar el espacio.
Impasse 1: María nos recibe en su estudio. Es un día de calor y nos ofrece jugo y agua. Escuchar la forma en que habla y desarrolla sus conceptos ?tan sencillos y profundos? es una clase.
El espectáculo tiene diálogos, no todo el tiempo, pero hablo con esa imagen que me ayuda a comprender las cosas que no he comprendido. Ése es el diálogo que establezco con la imagen y lo que voy a hacer el 20 y el 27, despidiéndome como bailarina solista del escenario. Con estas funciones estoy finalizando una etapa. Después voy a estar involucrada en coreografías para grupos y el trabajo de la pedagogía a través del arte. Cumplí una etapa y comenzaré otra, pero mi trabajo individual se cierra con estos dos espectáculos. Es el deseo de transmitir en un espectáculo, en la madurez de mi arte, todo lo que he recibido.
Trabajar con sordos es aprender a comunicar a través del cuerpo cuando uno no escucha. La imagen es de enorme importancia para el sordo. Vengo haciendo esto desde hace más de 50 años. Hago integración, pero de verdad. Entrego mi conocimiento de danza a gente con problemas. Yo querría preguntar: ?¿Quién no tiene problemas con el cuerpo?? Todos tenemos problemas y todos somos diferentes. A mí no me gusta ?involucrar? a la gente con down, sorda o que no puede ver, sino que ?integro?. Es gente como vos, como yo, como cualquiera.
La manipulación que hacen de la imagen los medios y la televisión, particularmente, es muy deprimente. Me apena muchísimo. Imágenes deprimentes, que se repiten a través de un chismerío increíble de tetas y otras partes del cuerpo. ¿Cómo no sentir tristeza? Eso no es un cuerpo sino un cuerpo externo, que está en venta. Hay otros cuerpos que no se venden y mucha gente que no se vende. Tampoco se compra. Lo que muestro en el espectáculo es que hay otra manera de ver la imagen.
Lo de ?no ser profeta en su tierra? no es así. Creo mucho en mi tierra y en la gente, que me ha dado y me sigue dando mucho. He desarrollado en el público otra manera de mirar la danza. Esto me llena de satisfacción porque yo me eduqué en la escuela pública, en un barrio, el Parque Centenario. En ese parque aprendí la maravilla de los cambios de estación. Mi país me ha dado muchísimo y soy parte de él. He viajado bastante por Europa (Italia especialmente), pero mi país es donde yo estoy, donde he nacido y crecido.
Impasse 2: Hay que prestar mucha atención a las palabras de María, ya que tienen varios significados. Habla de todo y dice lo que piensa con mucha sabiduría.
Creé una forma de ir al cuerpo de manera distinta a la acostumbrada. Trabajo con la intuición creativa a través de las posibilidades que me da la música, la pintura, la plástica, la palabra y el silencio. Lo que hice y sigo haciendo es tratar de conocer cuál es el sentido de mi propia vida con respecto a lo que amo, que es el poder dar a través de la danza, para ir a un encuentro mejor con el otro. A esa chica que fui, a la que iba al Parque Centenario, debería decirle ?gracias por haberme enseñado el camino?; el camino de la danza, el poder bailar en ese parque cuando tenía nueve años para los chicos de la colonia, sin música. Es decir, soy la misma persona, con unos cuantos años más. Que los siento, que los vivo. Y agradezco no haberme mentido.