De Narváez: "la Presidenta no me da miedo, me da vergüenza"
Aunque haya sido una declaración en clave irónica, la frase "hay que temerle a Dios pero también un poquito a mí", que pronunció al Presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante su discurso de ayer, jueves, generó críticas desde sectores de la oposición. Puntualmente, CFK aseguró: "sólo hay que tenerle temor a Dios y a mí, un poquito. Por lo menos los funcionarios que dependen de mi nombramiento. Es responsabilidad mía. Todos y cada uno de los funcionarios. He firmado los decretos. Notifico solemnemente en este acto a todo el Poder Ejecutivo, organismos autárquicos y satélites: cuando suceden situaciones de esta naturaleza se comuniquen conmigo para ver lo que está pasando.
Al respecto, el diputado nacional del Frente Peronista Francisco De Narváez, aseguró que la Presidenta no le da miedo, sino vergüenza. "Me da vergüenza que desde el atril presidencial se haga este tipo de manifestaciones y que la señora presidenta comience casi a compararse con Dios", expresó. "Estamos en una condición angustiante para la gente. Esta forma de gobierno nos está llevando a una forma de vida que dista mucho de resolver los problemas que tenemos y de la forma en la cual los argentinos queremos convivir: no confrontando todos los días unos con otros sino resolviendo los verdaderos problemas que se tienen", agregó.
Por otro lado, el excandidato a gobernador provincial, junto a los diputados Natalia Gambaro y Gustavo Ferrari, presentó un proyecto de ley para declarar zonas de desastre y emergencia agropecuaria en 26 distritos de la provincia de Buenos Aires, por efecto de inundaciones fue presentado.
La iniciativa instruye al Poder Ejecutivo a implementar inmediatamente mecanismos de asistencia a los productores afectados y dispone una asignación de $500 millones al Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (FONEDA) previsto en la ley 26.509.
El proyecto alcanza los distritos de Bolívar, Carlos Casares, Carlos Tejedor, General Alvear, General Viamonte, General Villegas, Hipólito Yrigoyen, Las Flores, Lincoln, 9 de julio, Olavarría, Pehuajó, Rivadavia, Trenque Lauquen, Azul, Benito Juárez, Necochea, Bragado, Daireaux, General Belgrano, Gonzales Chaves, Laprida, Pilá, San Cayetano, Tandil y Tapalqué.
Entre los fundamentos, destaca relevamientos realizados por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), unas 10 millones de hectáreas de tierras productivas se encuentran anegadas a lo largo del territorio bonaerense, con pérdidas calculadas preliminarmente por un monto equivalente a los $4.500 millones en infraestructura, cultivos y hacienda.