Publicado: 30/10/2009 UTC General Por: Redacción NU

“Un grupo minoritario de chicos vinieron a agredir”

Así describió el presidente de la Junta de Ética de la Legislatura, Oscar Zago, el clima de tensión vivido este viernes por la mañana durante la realización de la Audiencia Pública por la designación de Daniela Ugolini como integrante del Tribunal Superior. Tras poco más de dos horas de gritos, insultos y empujones, la audiencia concluyó. “A Ugolini pudimos escucharla a medias”, dijo Zago.
“Un grupo minoritario de chicos vinieron a agredir”
Redacción NU
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La Junta de Ética de la Legislatura porteña, encabezada por el legislador PRO Oscar Zago, inició minutos después de las 11 de la mañana de este viernes, la Audiencia Pública en la que se expondrán las opiniones de 13 impugnadores y varios legisladores. El Salón San Martín, con apenas unas 6 hileras de sillas ocupadas, comenzó a hervir al ritmo de los cánticos de un grupo de jóvenes (unos 50 en su mayoría del sexo femenino) que manifestaban al ritmo de palmas y brincos que la fiscal de Cámara Daniela Ugolini ?no va a asumir? como magistrada del Tribunal Superior de Justicia.

Daniela Ugolini abrió la Audiencia, en un intento por expresar su posición sumamente dificultado por el clima dentro y fuera de la Legislatura. Remarcando que todas las impugnaciones serán respondidas por escrito, y tratando de abstraerse del bullicio, destacó la fecha histórica que representa ?un día como hoy, el 30 de octubre, día en que se retomó la vida en democracia?.

Entre los primeros expositores que con suma dificultad intentaron señalar las razones de su oposición a la postulación de Ugolini, se encontró la titular del INADI, María José Libertino. ?Esta audiencia pública está viciada de nulidad?, dijo la legisladora electa entre insultos dirigidos a la candidata. Tras manifestar cuestionamientos sobre la ?idoneidad de Ugolini para asumir en tan alto cargo?, Libertino manifestó ?varios puntos preocupantes en sus interpretaciones jurídicas? como su opinión sobre los derechos humanos y de reproducción femenina.

Concluida la exposición de Libertino (sin audiencia, ya que los gritos y cánticos hacían imposible la comprensión de su discurso), el presidente de la Junta dio paso a otros oradores, los cuales también fueron interrumpidos en reiteradas oportunidades.

?No dejan hablar a los impugnantes. Es lamentable, porque la Audiencia Pública es para que todas las opiniones se escuchen y así los diputados puedan tomar una decisión fundadas?, remarcó el vicepresidente primero de la Legislatura, Diego Santilli a NU.

La legisladora Diana Mafia, intentó calmar a los manifestantes, y lo consiguió unos minutos, en los que se pudo escuchar que señalaba su voluntad de ?participar en una audiencia pública a la que no le reconozco legitimidad?, con la intención de que la Legislatura ?vele por la integridad de los magistrados del Tribunal Supremo?.

?¡Que se vaya, que se vaya!?, comenzaron a corear los jóvenes mientras empujaban a una línea de 10 encargados de la seguridad interna de la Legislatura que custodiaban la primera fila de sillas y la mesa central en la que se encontraban sentados los legisladores. Una joven levantó una silla con intención de arrojarla por sobre la seguridad. Otra copió el movimiento. Rápidamente comenzaron a despejar de sillas el centro del salón y el personal de seguridad, en formación cerrada, comenzó a avanzar hacia la puerta para alejar a los manifestantes de la doctora Ugolini, quien sentada con las piernas cruzadas y en silencio absoluto, intentaba escuchar a los expositores.

?¡Qué pegás¡ ¡No me toqués¡?, retumbó por el salón. ?Tomá a esa mina con la silla vos que tenés la cámara?, pidió un hombre del público de traje y corbata a un joven que filmaba a la seguridad. ?Me volvés a tocar la cámara y te rompo la cara?, fue la respuesta.

?No podemos jugar al rugby entre la seguridad y los manifestantes. Hoy no están dadas las condiciones para celebrar la audiencia?, dijo el legislador Gonzalo Ruanova.

?No se esperaba una manifestación de militantes en una Audiencia Pública para una designación del Poder Judicial. Esta audiencia estaba citada y no se puede interrumpir por unos manifestantes que quieren impedir a los gritos y golpes, con violencia físicas, verbal y amedrentamiento con intención de acercarse al orador. No es correcto?, remarcó el diputado Sergio Abrevaya.

La legisladora Liliana Parada propuso a la presidencia de la Junta que se suspenda el acto. ?Los diputados decidimos seguir con la sesión?, dijo Zago dando paso a un nuevo expositor, silenciado por los gritos del entorno a pesar de sus intentos por elevar su voz y acercarse al micrófono.

Los manifestantes, algunos de ellos identificados con el Polo Obrero, fueron alejados unos 10 metros del atril de exposiciones y la mesa central. Contenidos por los empleados de seguridad, continuaron con palmas y cánticos expresando su oposición a la designación de Ugolini.

Pasadas las 12:30 horas, un nuevo grupo de jóvenes comenzaron a reclamar el ingreso a la Legislatura, ingreso que fue impedido.

?Ugolini había traído fotos donde se la podía ver a ella celebrando la democracia en la Plaza de Mayo el 30 de octubre de 1983, pero no pudo mostrarlas como deseaba. Pudimos escucharla a medias?, comentó Zago.

Y sobre el desarrollo general de la Audiencia, relató: ?Convocamos al paso final, la audiencia pública para ocupar un cargo en el Tribunal Superior, en base a un expediente enviado por el Ejecutivo. Hoy era un día para escuchar a las 13 impugnaciones y a la doctora Ugolini. Un grupo minoritario de chicos vinieron a agredir y a no dejar hablar a lo expositores. Tuvimos que desarrollar una audiencia en una forma que no hubiésemos querido, lo hicimos lo mejor que pudimos. No queríamos hacer la audiencia de esta forma. Se escuchó muy poco a los oradores y a la misma Doctora. Traté de respetar los minutos de exposición, excediéndome con aquellos que debieron interrumpir sus discursos por los manifestantes?, describió el legislador machista.

La próxima semana, la Junta de Ética se reunirá para dictar la resolución en la Junta que podría llevar el expediente de Ugolini al recinto en las próximas semanas.

Y mientras el Salón San Martín iba quedando vacío de manifestantes, legisladores, personal de seguridad y algunos funcionarios judiciales; en el Salón Dorado ubicado justo en frente, decenas de renombradas figuras de los poderes judiciales del país, suspiraron aliviados al poder abrir las puertas y disfrutar en silencio ambiental el desarrollo de la XIX Jornadas Científicas de la Magistratura.

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