Publicado: 19/08/2003 UTC General Por: Redacción NU

Kirchner, Scioli y la Ciudad de Buenos Aires

La crisis por la que atraviesa la relación entre el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, y su vicepresidente, Daniel Scioli, podría llegar a tener alguna repercusión en un escenario tan nacionalizado como el del domingo próximo. Esta incógnita, que podrá ser revelada sólo por encuestas apuradas, agrega a cuatro días de los comicios un elemento más a unas elecciones a las que no les faltó nada. Ibarra estuvo con Kirchner y Scioli con "Chiche" Duhalde
Kirchner, Scioli y la Ciudad de Buenos Aires
Redacción NU
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Mucho se habló el martes y este miércoles de la crisis institucional en el gobierno nacional. El desplazamiento de los funcionarios cercanos a Daniel Scioli de la Secretraría de Turismo y Deporte por parte del presidente de la Nación, Néstor Kirchner, podría en otro tiempo y con otros actores no tener nada que ver con la Ciudad de Buenos Aires, pero en este caso, aunque sea colateralmente, sí la tiene. Por un lado Kirchner ha decidido, fiel al estilo que lo caracterizó desde que asumió, tomar partido a rajatabla para las elecciones del domingo por el actual jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, al que le "puso" medio gabinete la pasada semana en el Teatro de su secretario de Medios (ND Ateneo), Enrique Albistur; y a su mujer el martes en un seminario acerca de la nueva política. También le dio la posibilidad de compartir la gráfica callejera desde hace quince días.

Tampoco debe ser ajeno a este análisis que Scioli antes de aceptar ser el vice de Kirchner había llegado a encabezar las encuestas en la Ciudad, incluso por encima de Mauricio Macri allá por el mes de febrero del presente año. Este dato viene a colación de una construcción que ex motonauta había realizado en el distrito porteño desde 1997 y que no abandonó nunca, sólo para la ocasión antes descripta con un cierto aval del peronismo "federal".

La pregunta que se harán hoy en los círculos ibarristas -y por qué no en otros cuarteles también- es de qué manera podrá influir esta medida a cuatro días de la elección en la Ciudad. La fuerte mimetización que intentó Ibarra con Kirchner en esta última etapa de la campaña a través de la nacionalización de la misma, provocará que todo hecho producido por el Presidente tenga una lectura -favorable o no- dentro del electorado residente entre la Genaral Paz y el Río de la Plata. Y esta medida de tan alto impacto sobre un dirigente justicialista de la Ciudad seguramente no pasará inadvertida, para bien o para mal suyo y de sus aliados.

La rediscusión sobre el futuro del peronismo es otra de las incógnitas que asoman tras esta decisión. Dicen quienes afirman conocer el pensamiento duhaldista que el cacique de Lomas de Zamora vería con agrado una victoria de Macri en primera vuelta y luego el triunfo ibarrista en el ballotage, para "lijar" un poco de entrada a Elisa Carrió, a los socialistas y otras opciones políticas que prioriza el Presidente en detrimento de los "históricos compañeros". Duhalde, de buena relación con Ibarra durante su gobierno, también visualiza en Macri -al igual que el Presidente- a un competidor para el futuro mientras que el actual jefe de Gobierno sería un personaje más permeable en la negociación. Es en este esquema que Duhalde no digirió muy bien el "castigo" a Scioli, un de sus protegidos y más fieles escuderos en el gabinete kirchnerista, al tiempo que -por si quedaban dudas- el ex motonauta salió este viernes rumbo a la Provincia de Buenos Aires a acompañar a Hilda de Duhalde en una gira proselitista. A su vez, Kirchner acompañó en un acto a Ibarra en la villa 21-24.

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