Publicado: 31/03/2004 UTC General Por: Redacción NU

Macri no quiere que sus legisladores acompañen los proyectos de otros bloques

Son muchos los legisladores de Mauricio Macri que están molestos por un instructivo que les hizo llegar el empresario a sus despachos, en los que les fija reglas sobre cómo deben realizar su trabajo. Se les quiere prohibir acompañar los proyectos de diputados de otros bloques y también imponer que las iniciativas del bloque se basen en los proyectos de la Fundación Creer y Crecer
Macri no quiere que sus legisladores acompañen los proyectos de otros bloques
Redacción NU
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Varios legisladores macristas están fastidiados porque desde Chacabuco 175 elaboraron un instructivo que fija las reglas de conducta que debe seguir el bloque.

Las pautas que generaron mayor rechazo son: la obligación de utilizar como base a los proyectos de la Fundación Creer y Crecer para la elaboración de los proyectos del bloque; una "sugerencia" de no firmar proyectos de diputados de otras fuerzas políticas, salvo los que no tengan "demasiada trascendencia pública", y el permiso de actuar con libertad de acción sólo en los temas "de conciencia", que se enumeran escuetamente en "aborto, homosexualidad y salud reproductiva".

Las quejas trascendieron la división que existe entre los grupos Nogaró -conformado por legisladores que no provienen de Compromiso para el Cambio, de los cuales, varios de ellos están por su segundo mandato- y Festilindo, que reúne, en su mayoría, a legisladores jóvenes y macristas de pura cepa.

Contrariamente a lo que se pudiera pensar a priori, las presiones para disciplinar al bloque no surgieron de este segundo grupo sino de los "nogarós". Basta recordar que cuando se discutía el método de renovación parcial de la Legislatura, estos últimos pusieron el grito en el cielo porque la presidenta del bloque (y "festilinda"), Gabriela Michetti, había firmado un proyecto de sorteo que impulsaba la bullrichista María Eugenia Estenssoro. "Nos vamos a reunir con Macri y le vamos a pedir disciplina", confiaban a este medio por esos días los diputados del grupo Nogaró.

Pero, paradójicamente, la mayoría de los disgustados proviene ahora de ese sector. La explicación es que entre sus filas están los legisladores con mayor experiencia política, quienes, a esta altura del partido, no les gusta recibir órdenes.

"Me dejaron un sobre en el despacho sin firma, cuando leí lo que tenía adentro pensé que era una broma y lo tiré al cesto de papeles que donamos al Garrahan", afirmó un diputado de este grupo.

"No puedo creer -añadió otro- que dejen libertad de conciencia sólo para el asunto del aborto, que no lo define la Ciudad; para la salud reproductiva, que ya se votó, y para la homosexualidad. No sé qué quisieron decir con esto último, porque no es un tema en sí. Si por ejemplo, se da un caso de discriminación contra homosexuales, ¿de qué libertad de conciencia me hablan? En esos casos, lo que hay que hacer, es aplicar la Constitución y las normas contra la discriminación. Es decir, de los tres temas enunciados ninguno tiene sentido, por lo que no nos dejan libertad de conciencia para nada", sintetizó.

Pero las quejas no fueron propiedad exclusiva de los "nogarós". Desde el despacho de algunos avezados "festilindos", también definieron a estas pautas, por lo menos, como "ridículas". El instructivo de Macri había logrado su cometido: unificar al bloque, aunque sea para patalear.

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