CLACSO no respeta relaciones laborales
"Una vez mas, aquellos que 'estudian' la realidad social, extraen insumos para sus publicaciones, venden conocimiento, se presentan como legítimos interpretes de las miserias de la población ¡¡no actúan como predican!!!", es el encabezamiento del texto para adherir a la reincorporación inmediata de Ana Sofía Jemio, vocera de 22 trabajadores despedidos del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
La carta enviada a los directivos de CLACSO detalla que "las/os trabajadoras/ es pedimos la reincorporación de nuestra compañera Ana Sofía Jemio (socióloga de la UBA, integrante del Grupo de Investigación sobre Genocidio en Tucumán (GIGET) y militante de derechos humanos), despedida arbitraria e injustamente el pasado lunes 27 de octubre".
Ana Sofía Jemio, quien fue vocera de la asamblea de trabajadores de CLACSO, recibió un telegrama de despido que alega como causal "razones de reestructuración fundadas en falta de trabajo y fuerza mayor no imputable a empresa", argumentos que para los trabajadores no se condicen con la realidad actual de CLACSO.
Los trabajadores de CLACSO entienden que el despido se enmarca en un proceso de reestructuración de personal llevado adelante por el secretario ejecutivo, Emir Sader, "que ya ha implicado la desvinculación de 22 trabajadores, aproximadamente un tercio del total de empleadas/os de la institución". Sumado a que las autoridades de la secretaría ejecutiva se negarían al pago de las indemnizaciones.
Hace un año, los trabajadores iniciaron un proceso de organización. A comienzos del mes de octubre, "en un clima de creciente tensión, en el cual se prohibieron las reuniones de personal en horario laboral bajo la advertencia de sanciones", eligieron delegados sindicales.
Sin embargo, las autoridades de la secretaría ejecutiva no reconocen a la asamblea de trabajadores ni a los dos delegados elegidos.
El secretario ejecutivo adjunto, Pablo Gentili, les prometió dar una respuesta al pedido de reincorporación de Ana Jemio.