Caulier: "Es un barbaridad que un funcionario critique la obligatoriedad de las leyes"
Las declaraciones del director general de Tránsito y Transporte del Gobierno de la Ciudad, Osvaldo Storani, publicadas en un matutino porteño en relación al escaso cumplimiento de la ley 818, por la cual se establece la obligatoriedad de mantener encendidas las luces bajas en las autopistas y avenidas porteñas, generaron una intensa polémica.
Storani sostuvo que "la ley se sacó por iniciativa de la Legislatura, pero para nosotros no es importante". Según el funcionario porteño "deberíamos controlar todo, pero como no se controla nada, hay que poner el énfasis en las infracciones mas graves".
Al este respecto, el diputado porteño Pablo Caulier (Bases y Puntos de Partida), autor del proyecto que dio lugar a la ley 818 sancionada por la Legislatura el 11 de julio de 2002, señaló que "es inadmisible que un funcionario, que tiene la obligación de aplicar una norma, la esté discutiendo como si fuera un legislador o el jefe de Gobierno".
Caulier remarcó que un funcionario tendría que ser mas medido en sus declaraciones y sobre todo no menospreciar el trabajo de la Legislatura de la Ciudad, que es la institución que representa a todos los vecinos.
"El encendido de luces bajas es una medida que está vigente en la mayoría de las ciudades del mundo y ha demostrado ser una efectiva herramienta para mejorar la seguridad vial", finalizó el legislador de la Ciudad.