Historias del pasado
Con motivo de celebrarse el Día de los Muertos, este jueves 2 de noviembre, desde las 18, se llevará a cabo un paseo por la Iglesia Santa Felicitas ubicada en Pinzón 1480. Allí se explicará “El fantasma de Santa Felicitas”. Se trata de la triste historia de Felicitas Guerrero de Alzaga, asesinada en plena juventud en 1872, por un amor no correspondido. Su familia construyó la capilla.
En el “Templo escondido” de Barracas se puede observar la muestra fotográfica “Cementerios y Rituales de la Muerte en la Argentina”; la instalación “La muerte en el Riachuelo”; el espacio de luces e imágenes “El fantasma de Santa Felicitas”; la instalación plástica “El Gauchito Gil y otros santuarios”; y la muestra histórica de ropa y objetos “Los colores del luto”.
Felicitas se casó en 1862 con Martín de Alzaga, acaudalado hombre de negocios y mucho mayor que ella, quien murió en 1870. Felicitas se encontró viuda y dueña de una considerable fortuna. Con 26 años, y considerada una de las bellezas más notables de la época, era asediada por quienes pretendían su amor.
Uno de ellos, Enrique Ocampo, que había creído ser el elegido, supo que un rival gozaba de la preferencia de la joven viuda. Felicitas preparaba una fiesta en su estancia "La Postrera" situada sobre el Río Salado, donde se inauguraría un puente con la presencia del Gobernador de la Provincia. La noche del 29 de enero de 1872 fue desde su quinta de la avenida Montes de Oca y Pinzón hasta la ciudad para realizar compras para tal acontecimiento, y al regresar debió recibir a Ocampo, quien exigía explicaciones.
En esos momentos, Ocampo le disparó un tiro por la espalda y enseguida se suicidó. Felicitas, herida gravemente, murió el día siguiente, el 30 de enero. La familia le rindió homenaje construyendo una suntuosa capilla en el mismo terreno que pertenecía a la quinta de los Alzaga. Así, el 30 de enero de 1879 se fundó la "Capilla de Santa Felicitas”.