Publicado: 28/02/2003 UTC General Por: Redacción NU

Como siempre, dos visiones acerca de una misma ciudad

Aunque tanto los funcionarios ibarristas como los legisladores del Frente Grande y del radicalismo se mostraron muy conformes con el discurso que pronunció el jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, en la Legislatura porteña, al resto de los presentes le quedó un sabor amargo en la boca. Ni el reclamo de Ibarra al Cuerpo del pronto tratamiento de la reforma electoral ni el anuncio de la fecha de los comicios porteños fueron bien recibidos por la oposición, aunque todos reconocieron que esta última fue una decisión audaz e inteligente
Como siempre, dos visiones acerca de una misma ciudad
Redacción NU
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El discurso pronunciado este sábado por el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al inaugurar el período de Sesiones Ordinarias en la Legislatura porteña generó un sin número de repercusiones y de críticas.

"El 8 de junio es una fecha que encierra una trampa", expresó el diputado porteño Pablo Caulier, del Bloque Bases y Puntos de Partida. "Hoy Ibarra habló de reformar la política y de renovar la dirigencia, pero resulta que llama a unas elecciones pegadas a la elección nacional para impedir que haya otros candidatos en la Ciudad", afirmó.

El legislador "belicista" Lucio Ponsa Gandulfo expresó que "el discurso de Ibarra está divorciado de la realidad. Un discurso en el que sólo se mencionan logros en salud y educación, y no se habla de la seguridad ni de las inundaciones, no es un reflejo de lo que ocurrió en la Ciudad. No sólo de eso viven los porteños".

El presidente de la Comisión de Seguridad añadió que "nosotros queríamos que los comicios fueran en marzo, pero la fecha que eligió Ibarra me parece prudente. Sin embargo considero que el jefe de Gobierno es incoherente al repetir que él no quiere perpetuarse en el poder, aunque se postula nuevamente".

El diputado socialista Fernando Finvarb sostuvo que "fue un discurso de circunstancia, típico de Ibarra. Él siempre ve el vaso medio lleno, y no ve la realidad de la Ciudad. Además apela a la Legislatura para sancionar la reforma electoral, cuando su bloque nunca forjó ningún acuerdo en ese sentido".

Mientras tanto, el legislador justicialista Jorge Argüello fue más lejos, al decir que "fue un discurso muy bien estructurado en el que las palabras superaron largamente a los hechos". El presidente de la Comisión de Asuntos Interjurisdiccionales agregó que "Ibarra y su gente -haciendo referencia a la Alianza de la Firvarb fue parte- ocuparon 37 de las 60 bancas y nunca quisieron la Ley de Comunas ni la Reforma Política. De todas maneras nosotros vamos a apoyar la eliminación de las listas-sábana".

Según el diputado justicialista Santiago De Estrada "luego de escuchar el discurso del jefe de Gobierno me dí cuenta de que hay dos ciudades. Una es la que ve Ibarra, y otra es la que vemos todos los días al salir a la calle. Por otro lado creo la fecha fijada para las elecciones es una medida muy inteligente que impide que Carrió, Scioli y López Murphy bajen a la Ciudad".

Por supuesto no faltó quien defendiera las palabras del jefe de Gobierno. La diputada frepasista Sandra Dosch sostuvo que "me pareció un muy buen discurso, que enumeró todos los logros que obtuvo esta gestión. Porque el Gobierno se ha dedicado a administrar coherentemente el dinero de los porteños, y no a empapelar la Ciudad con sus logros de Gobierno".

"Nosotros -agregó- queríamos que las elecciones fueran en la misma fecha que las nacionales, pero la Legislatura votó que fueran desdobladas, por una cuestión de reducción de costos. Por lo que me parece que la decisión del jefe de Gobierno de que sean el 8 de junio es muy acertada ya que es la fecha más próxima en la que pueden hacerse".

Para la presidenta de la Comisión de Descentralización "la reforma política es algo que tenemos que hacer cuanto antes, y el pedido de Ibarra tiene que ser respetado. El Ejecutivo presentó el año pasado una iniciativa en ese sentido, y creo que es hora de que la tratemos".

En esa línea también se refirió el diputado radical Héctor "Tom" Constanzo, quien afirmó que "el discurso me pareció muy bueno, ya que en él Ibarra destacó todas las cosas que el Gobierno ha hecho", y agregó que "debería haber hecho una mención al tema de las inundaciones, pero en líneas generales me pareció muy correcto".

El presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales también expresó que "me parece que en lo que respecta a la reforma electoral hay una coincidencia de objetivos entre el Gobierno y la Legislatura. Creo que, por primera vez, nos hemos puesto de acuerdo en algo".

También señaló que "no había que demorar más el anuncio de la fecha de las elecciones. Era una definición que le estaban reclamando a Ibarra los demás sectores políticos, y él ya se encargó de dejarlo claro".

Por su parte la diputada por Izquierda Unida, Vilma Ripoll, que junto a Abel Latendorf (Piquete Socialista), Patricio Etchegaray (IU), y Lía Méndez (Partido Humanista) se retiró de la sesión al hacer uso de la palabra el jefe de Gobierno, dijo que "Ibarra se dice progresista, pero gobierna para las grandes empresas y reprime a los sin techo".

La candidata a jefa de Gobierno criticó "la supuesta reforma política de Ibarra, que intenta reemplazar la lista sábana por sabanitas, imponiendo circunscripciones que limita la proporcionalidad. En lo económico, aplica el mismo plan de hambre de Duhalde. En el Presupuesto 2003 porteño, para desarrollo económico y trabajo hay menos del 1%. Pero a los pulpos de la basura les prorrogó sus contratos millonarios, mantiene negocios privados como las fotomultas y dejó correr por años la estafa de la Autopista Illia".

En el mismo sentido Latendorf sostuvo que "me resulta indignante que Ibarra presida el comienzo de las sesiones como si nada hubiera pasado en la Ciudad, y a solo cuatro días de que ordenara el desalojo y la feroz represión de las familias del ex Padelai".

El diputado demócrata progresista Oscar Moscariello opinó que "el caso de Aníbal Ibarra se asemeja al del pastorcito de la fábula de Esopo, que a fuerza de amenazar en vano con la llegada del lobo, logró que nadie le crea. Desde que asumió Ibarra pavimentaría calles, arreglaría veredas, promovería el turismo y respetaría a los docentes, pero lo único que logró es aumentar impuestos, apelar a soluciones mágicas de último momento, enseñarnos a esquivar balcones y a bucear por las calles de Buenos Aires".

Para el legislador, que apoya la candidatura de Mauricio Macri a la jefatura de Gobierno, "su distrito modelo en educación no tiene ni siquiera una ley propia que lo rija y los maestros porteños recibirán en cambio un demagógico y estratégico aumento justo ahora, a tiempo para que puedan redireccionar su voto"

El diputado porteño del flamante bloque legislativo Recrear Para El Crecimiento, que en el orden nacional lidera Ricardo López Murphy, Jorge Enríquez, manifestó que "el mensaje de Ibarra no defraudó a nadie, porque nadie esperaba nada de este gobierno. Por el contrario fue de una penosa coherencia: se mantuvo a la misma olímpica distancia de los problemas de los vecinos que caracterizó toda su gestión".

Enríquez expresó que "la verdadera reforma política la propusimos con Enrique Olivera en un proyecto de ley presentado hace tres años". Por otra parte, cuestionó la fecha de elecciones anunciada por Ibarra, al manifestar que "se la fija inmediatamente después de la fecha de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con el evidente propósito de que el foco de la atención ciudadana no pase por los problemas de la ciudad".

Por su parte el vicepresidente segundo de la Legislatura, Julio Vitobello, señaló que "Ibarra hizo la descripción de una Ciudad que no existe. Sin duda fuimos testigos de un discurso de campaña, que tuvo como ejes únicamente los ítems que le interesan a éste Gobierno, y no hizo referencia a los temas inconvenientes. Con respecto al anuncio de la fecha de las elecciones creo que, al igual que la reforma electoral, es pura especulación política".

El diputado del Movimiento Generacional Porteño, Jorge Mercado, opinó que "esperaba escuchar definiciones políticas y sólo escuché tecnicismos. Por otra parte, el adelantamiento de las elecciones anunciado por Ibarra tiene como objetivo primordial evitar que los candidatos nacionales pueden meterse en la pelea por la Ciudad de Buenos Aires".

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