Los ángeles de Macri
Le guste o no, a Mauricio Macri le terminó pasando lo que a su archirrival, Aníbal Ibarra: fueron tres mujeres las espadas que mejor lo representaron en las dos sesiones especiales en la Legislatura, en las que el jefe porteño respondió preguntas sobre la tragedia de Cromañón, entre el viernes y el martes.
Con el macrismo en crisis a raíz de la poco feliz intervención del empresario el viernes pasado, al apoyar la apertura de un cuarto intermedio durante la exposición del frentista, fueron Gabriela Michetti, Florencia Polimeni y Soledad Acuña las más duras interpeladoras de Ibarra.
Lisa y llanamente, Michetti y Acuña acusaron al jefe porteño de "mentir", en tanto que Polimeni lo cruzó por responder con "cara de nada" y lo desafió a mirarse al espejo recreando el personaje de Oscar Wilde, Dorian Gray, que veía reflejada sus miserias en él.
Incluso dos diputados kirchneristas que pidieron anonimato elogiaron la intervención de Polimeni, que pulseó fuerte con su ¿aliado?, Ibarra. "La verdad es que es un cuadro; no parece macrista", coincidieron los dos legisladores K.
Es que el estallido macrista parece haber redefinido las relaciones de fuerza en el desperdigado espacio del empresario.
Pruebas al canto: la virtual migración de Jorge Mercado, y la disolución como opositores de figuras como Diego Santilli, que este martes hizo un discurso funcional al jefe porteño, y de Helio Rebot rebautizado en las aguas del justicialismo.
Así las cosas, y volviendo al principio, el empresario fue resguardado por las chicas M, así como en su momento le pasaba a Ibarra, con las legisladoras Laura Moresi, Sandra Dosch y Alicia Caruso, conocidas como las "chicas superpoderosas". Como muchas veces ocurre en la política y en la vida: los supuestos enemigos se terminan pareciendo y, como Dios, hasta en los detalles.