Publicado: 03/09/2003 UTC General Por: Redacción NU

La futura Legislatura "orejea" pero no cierra nada hasta el ballotage

Una nueva Legislatura con pocas reelecciones y muchos temas pendientes a definir ¿cómo se organizará con tantos nuevos actores luego de la dispersión de fuerzas provocado por el aluvión de boletas del domingo 24? Eso sólo se sabrá cuando se conozca quién llega a Bolívar 1 el próximo 10 de diciembre
La futura Legislatura "orejea" pero no cierra nada hasta el ballotage
Redacción NU
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La futura Legislatura de la Ciudad ya ha quedado conformada a partir de los resultados de los comicios del 24 de agosto pasado. Quienes han sido electos por la ciudadanía asumirán sus bancas el 10 de diciembre próximo y arrastrarán una pesada herencia que dejaron sus pares anteriores.

Uno de los temas que tienen que saber es que por algún método que acuerden tendrán que decidir por mitades quiénes durarán dos años en sus mandatos y quiénes cuatro. Ésta fue una pelea jurídica fuerte en el actual período que termina, que se resolvió a favor de la Legislatura porteña luego un amparo que había sido presidido por el doctor Hernán Corach, que sostenía que el recambio le correspondía a este período y no al que viene.

Luego tendrán que resolver otras cuestiones constitucionales que vienen atrasadas, como por ejemplo la Ley de Comunas. Esta subdivisión política y presupuestaria de la Ciudad de Buenos Aires nunca fue deseada ni por las actuales autoridades del Ejecutivo ni por la fragmentada oposición. Más allá de los proyectos presentados al respecto que suman alrededor de una decena, en los cuales la partición de la Ciudad va desde 4 hasta 16 Comunas, no existió ni desde el oficialismo ni desde la oposición la voluntad política para discutirlo y sancionarlo.

Los radicales en algún momento del mandato presidencial de Fernando de la Rúa soñaron con una descentralización relámpago timoneada por Rafael Pascual, Enrique Nosiglia y Jesús Rodríguez, que creara para su partido una serie de poderes barriales alternativos al central, basados en sus punteros de comités, plan que rápidamente naufragó con la huida en el helicóptero del Presidente en medio de un baño de sangre. Cristian Caram conoce muy bien esta historia ya que sufrió en carne propia el escarnio social.

También los nuevos legisladores deberían poner un poco de luz sobre el proceso de conformación de la justicia local, que tras la "olvidable" (sobre todo para el juez Ricardo Warley) gestión al frente del Consejo de la Magistratura que encabezaran Juan Gauna, Gloria Bonatto y Carlos Cárcova, todos imputados en una causa penal, todavía las nuevas autoridades de ese organismo no han logrado hacer pie para sobrellevar la vieja problemática que arrastra la creación del fuero Contravencional y de Faltas, el ver qué se hace con los edificios comprados y sospechados y con el resto de la gente que le dejaron plantada con sus sumarios y disponibilidades. Y bregar para que se continúe con la investigación de las presuntas irregularidades hasta las últimas consecuencias, para despegar a esta gestión de los puntos oscuros de la anterior.

Los bloques de Fuerza Porteña y Compromiso para el Cambio constituyen en su desagregamiento una incógnita total que será develada recién el 14 de setiembre a la noche cuando se sepa quién se sienta en el sillón de Bolívar 1 a partir de diciembre. Las listas alternativas de Macri sacaron -todas juntas- casi el triple que las de Compromiso y algo parecido -aunque en menor escala- sucedió con las de Ibarra.

Hombres claves para la futura negociación son Jorge Giorno, en principio con bloque propio, y Jorge Mercado. Frentistas, socialistas, aristas e inda mais dependerán centralmente del triunfo de Ibarra para poder sobrevivir con dignidad y nadie imagina el alcance del desbande si eso no ocurriera.

En el macrismo, el peronismo hizo centralmente el negocio que fue a buscar (formalmente entró sólo Diego Santilli) y lo tiene más o menos garantizado gane o pierda Macri. Un triunfo del presidente de Boca y algún corrimiento le permitiría a Oscar Moscariello, pieza clave de este armado, reencontrarse con una banca, algo que tiene aceptación unánime.

¿Que harán los kirchneristas y los ibarristas? ¿Seguirán siendo tan amigos o saltarán las vallas que siempre los separaron? Uno de los que tiene la respuesta es Ariel Schifrin y la otra es Laura Moresi, pero recién la darán el día 15. Marcelo Vensentini, veterano de mil batallas, por esas cosas del destino esta vez lo mirará desde algún otro lugar.

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