Macri y la encrucijada del juicio político a Ibarra
La reunión fue a mediados de julio en la nueva sede de Compromiso para el Cambio, en Alsina al 1300. Allí, el consultor ecuatoriano Jaime Durán, encuestas en mano, les advirtió a un grupo de legisladores macristas que si Mauricio Macri aparecía fogoneando el juicio político contra Aníbal Ibarra su imagen podría sufrir un daño similar a lo que ocurrió en el verano pasado, cuando la crisis del jefe porteño, tras la tragedia de Cromañón, también terminó afectando la imagen de su principal opositor.
"Hay que tener mucho cuidado con que no se repita aquella situación. Macri no puede aparecer alentando el juicio político porque podría ser mal leído", palabras más o menos, esa fue la recomendación del consultor ecuatoriano que tiene a su cargo la imagen de Macri en esta campaña. Durán trabaja en tándem con el encuestador argentino Manuel Mora y Araujo.
Su hipótesis es que Macri gana puntos si se muestra colaborando con la continuidad institucional y los resta cuando tiene actitudes que pueden ser leídas por la gente como desestabilizadoras. Como argumento, exhibe el techo de la imagen negativa del empresario, un punto que hasta ahora le resulta difícil de revertir al empresario.
Es por eso que Horacio Rodríguez Larreta, el vicepresidente de CpC, viene dejando en claro que la oposición macrista quiere que "Ibarra termine su mandato, que siga gobernando los dos años que le quedan, en los que tiene mucho trabajo por hacer. Pero si se abriera el juicio político, se trata de un mecanismo previsto en la Constitución de la Ciudad".
"Esto nos pone en una disyuntiva porque la investigación que está llevando a cabo la comisión es contundente. La imputación surge del propio peso de los testimonios y, además, porque los padres estuvieron en todas las reuniones observando nuestro trabajo. Eso es lo que Ibarra no tiene en cuenta cuando quiere ningunear y politizar la comisión", relató a NOTICIAS URBANAS un legislador macrista, que participó de la reunión con el consultor ecuatoriano.
Durante el encuentro en la Fundación Creer y Crecer, Durán les mostró a los legisladores macristas -había algunos del bloque de CpC y otros de Juntos por Buenos Aires- encuestas de evolución de imagen, tomadas en el verano pasado.
"Así como Aníbal Ibarra fue la figura más afectada por Cromañón, Macri también sufrió en lo político -evaluó el consultor-. Esto fue producto de una mala comunicación. La gente interpretó que Macri actuó desde el resentimiento personal", graficó. "No conviene que se repita este escenario".
Con todo, en el macrismo aseguran que, si bien Macri tiene en cuenta la opinión de Durán, termina definiendo él mismo los pasos a seguir. Los legisladores, además, advitieron durante la reunión que era "más que probable" que la comisión Cromañon elevara a la Legislatura el pedido de juicio político.
CONSEJERA Y ESPOSA
Mientras Macri sigue ocupado con la campaña de Boca, empezó a circular el rumor de una crisis matrimonial con la ex modelo y politóloga, Isabel Menditeguy. La versión adquirió cuerpo porque la mujer del empresario se tomó vacaciones sola en el centro de esquí del Cerro Catedral, en Bariloche.
Menditeguy está haciendo una maestría en la Universidad Di Tella, y prepara una tesis sobre Nina Pelosso, la esposa de Castells. Dicen en el búnker macrista que, además de Durán, es a su esposa a quien Macri escucha a la hora de las encrucijadas políticas.