Publicado: 02/04/2009 UTC General Por: Redacción NU

Scioli: "Vale siempre luchar por las convicciones"

El gobernador Danel Scioli mantuvo un diálogo con la prensa una vez que se despidió del ex presdiente Rául Alfónsín en el Congreso rumbo al destino final en Recoleta. Rescató entre otras cosas que "enseñó a vivir y enseño a morir por el testimonio de reconocimiento".
Scioli: "Vale siempre luchar por las convicciones"
Redacción NU
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Vine a darle mi último adiós a un gran hombre que enseñó a vivir y enseñó también a morir porque el testimonio de reconocimiento que está dando el pueblo argentino es una fiel demostración de reconocimiento a los valores que él predicó a lo largo de una vida y que hoy nos tiene que llamar a la reflexión e inspirar a todos en las distintas responsabilidades para esa concordia, ese diálogo constructivo, ese patriotismo y fortalecimiento institucional que él pregonaba en todas sus luchas.

En especial, el aliento a la juventud. Si hay algo que movilizó en su momento fue a la juventud, a comprometerse, a salir a defender los principios democráticos, a decir que no había que ser indiferente sino asumir responsabilidades y hoy también, en este contexto, Argentina necesita más que nunca la fuerza y los valores de la juventud. Y también un ciudadano de la provincia de Buenos Aires así que para mí también es un motivo de honor y orgullo.

¿Son efectivos la enseñanza y el legado que ha dejado Raúl Alfonsín?

Sí, ese diálogo que no significaba eludir el debate, al contrario. Era un hombre sobrio, humilde, austero, pero muy firme. Y nadie llega a donde llegó él, a ser Presidente y hoy tener ese reconocimiento, habiéndose alejado físicamente de nosotros pero su figura se va a proyectar hacia el futuro y va a seguir siendo una influencia positiva.

¿Y como padre de familia?

Era un hombre al que tuve la ocasión de conocer porque en vida era muy amigo de mi padre. En el año 1983 lo conocí en su campaña y después pudimos compartir muchísimos momentos familiares. También cuando ingresé a la política, en los momentos más sensibles, me gustaba escuchar un sabio consejo de él por su experiencia. Y era muy lindo disfrutar al hombre con esa sencillez, ese cariño entrañable que hoy todos de alguna manera u otra le reconocemos. Siento que don Raúl debe sentir ya desde el cielo que el esfuerzo vale la pena.

¿Tiene alguna anécdota puntual?

En especial me quedó muy grabado cuando tuvimos la oportunidad de reconocerlo aquí en este Congreso, cuando yo era Vicepresidente de la Nación, fue un momento muy emotivo. Y luego en el Teatro Argentino de La Plata al cumplirse los 25 años de democracia. Qué maravilloso las oportunidades que da la vida, cuando él era Presidente yo estaba en mi carrera deportiva y él siempre nos alentaba de una manera u otra.

Y recuerdo mucho también esa admiración y respeto que tenía mi padre por él y que me lo transmitía a mí y que a todos los de nuestra generación él nos despertó también el interés por la política.

¿Cuál es el mensaje que le deja a toda la gente que está desfilando por el Congreso desde ayer?

Que el esfuerzo, la dignidad, la coherencia y las convicciones vale la pena siempre lucha por ellas y más tarde o temprano, siempre es reconocido, y que dejó enseñanzas muy profundas. Uno siente también que en este momento fue este adiós su último aporte también a la política. Un momento en el que en la Argentina necesitamos poner el hombro y pensar en el interés nacional por sobre todas las cosas, sin mezquindades ni egoísmos, sin golpes bajos, como a él le gustaba hacer las cosas, a lo grande. Siempre me decía ?Daniel, discutí tus ideas, no personas. Peleá por ellas?. Inclusive dentro de lo que él buscaba, el fortalecimiento de los partidos políticos como base fundamental de nuestra democracia.

Él enseñó cómo se vive y un camino transitado con esa humildad de los grandes. Fue muy emotivo para mí, ayer, escuchar el recuerdo de los ex presidentes (Julio María) Sanguinetti (Uruguay) y (Fernando Enrique) Cardoso (Brasil), múltiples anécdotas sobre cómo don Raúl luchaba por esa integración que derivó en el MERCOSUR y en lo que sabemos. Se ha ganando el respeto no solamente dentro de nuestro país sino del mundo. Le hace muy bien a la democracia y le hace muy bien a la Argentina.

¿Le sorprende la cantidad de gente que vino a demostrar su afecto?

Es muy bueno el esfuerzo que ha hecho muchísima gente de todos lados para poder venir.

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