Los riesgos de ir por el lado ciego
En la Sesión Especial del martes pasado, la oposición planteó todos los escenarios de encrucijada posibles contra el Jefe de Gobierno y no consiguió que alguno fuera elegido por el PRO. Interpelación, comisión investigadora, juicio político y licencia, fueron las opciones propuestas en la Legislatura. Ninguna fue aceptada.Con la respuesta esperada, los bloques opositores armaron una conferencia de prensa para denunciar que Mauricio Macri no quería decir la verdad frente a los porteños. Pero éste los atacó por el lado ciego y propuso, al día siguiente, comenzar el proceso de juicio político. La jugada tiene como fin tratar de bloquear definitivamente el avance político de la oposición, aprovechando que el PRO cuenta con la primera minoría en el recinto. Pero eso lo expone ?tal como lo dijo el propio Macri? a la lealtad de sus legisladores. El macrismo necesita 16 votos para impedir que su jefe sea juzgado. Hoy tiene 19. Hoy.
Tensas horas de aceleradas conversaciones entre Bolívar 1 y Perú 160 se respiraron desde el jueves 15 de julio en el mundillo PRO. Se recuerda: ese día se realizó en la Jefatura de Gobierno una conferencia de prensa para declamar la inocencia de Macri tras la confirmación de su procesamiento. Con Macri en el exterior, la misma fue encabezada por el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, mientras que el entonces jefe de Gobierno en ejercicio, Oscar Moscariello, quedó en segunda fila, y a Cristian Ritondo, jefe de la bancada PRO, lo dejaron ?haciendo guardia? en la Legislatura. Desde entonces, todo suena a ruido puertas adentro.
Este miércoles, una mesa más reducida de la discusión, integrada por Álvaro González, Enzo Pagani, Oscar Moscariello, Fernando De Andreis, Helio Rebot y Martín Borrelli (lo que se dice ?uno de cada palo?), fue la que elaboró junto a los íntimos de Mauricio el anuncio que lo expone a la situación más riesgosa desde que es jefe de Gobierno, no sólo por los votos legislativos sino porque es imposible calcular realmente el impacto directo en la imagen política de Mauricio Macri frente a los votantes.
Nunca el panorama estuvo más claro desde el recambio legislativo: la mayoría de la oposición quería investigar al Jefe de Gobierno y que éste se presentara a dar explicaciones ante los legisladores, sea como fuere. Lo consiguieron, pero no como lo pensaban, por impulso propio, sino por impulso ajeno. Ahora que tienen la oportunidad, la gran pregunta es qué piensan hacer.
El bloque de Proyecto Sur fue el primero en sentar posiciones, y en apenas una hora redobló la apuesta: propuso darle al Jefe de Gobierno el inicio de juicio político pedido si se tomaba licencia en su cargo. La pelota volvió a terreno PRO y allí, ni las más febriles mentes que, tras la conferencia de prensa, aspiraban a que la oposición no aceptara darles los votos para empezar el proceso de juicio, consideraron la contrapropuesta. Los más serenos, conocedores del paño, aseguran que Macri va a seguir en el cargo y que sólo se correrá del mando de la Ciudad si la Sala Acusadora (compuesta por 45 legisladores) eleva la demanda a la Sala Juzgadora (integrada por los otros 15). En realidad, si esto ocurriera, Macri quedaría automáticamente suspendido en sus funciones, tal como lo establece la Constitución porteña.
Otras voces de la oposición, menos drásticas, apoyarán la iniciativa inédita del Jefe de Gobierno. Sin embargo, piden que los diputados del PRO actúen con libertad de conciencia.
Apenas 48 horas antes del anuncio del Jefe de Gobierno, la oposición había votado en forma dividida un proyecto del legislador del MST Marcelo Parrilli que impulsaba también el juicio político. En esa oportunidad, 17 diputados se manifestaron a favor de la iniciativa. Entre ellos, legisladores de Proyecto Sur, Diálogo por Buenos Aires y Encuentro Popular para la Victoria.
Un proyecto de resolución es suficiente para abrir la caja de Pandora que definirá el futuro político de Macri como jefe de Gobierno. ?Formación de causa por haberse imputado mal desempeño o comisión de delito en el ejercicio de sus funciones? es la figura legislativa para que comience a actuar la Sala Acusadora de la Legislatura. En esa sala de 45 diputados, 19 son de PRO (Fernando De Andreis, Jorge Garayalde, Álvaro González, Raquel Herrero, Gerardo Ingaramo, Diana Martínez Barrios, Oscar Moscariello, Martín Ocampo, Enzo Pagani, Carmen Polledo, Cristian Ritondo, Lidia Saya, Bruno Screnci, Karina Spalla, Carolina Stanley, Avelino Tamargo, Marta Varela, María Eugenia Rodríguez Araya y Oscar Zago).
Una vez que esta sala comience a actuar, corresponderá designar una Comisión Investigadora de 13 miembros que tendrá, por reglamento, 60 días parlamentarios para elevar un informe de lo trabajado al resto de los miembros de la sala y, a partir de ahí, los 45 legisladores deberán decidir si elevan la acusación o no a la Sala Juzgadora. Si la decisión es sí, entonces Mauricio Macri será suspendido del cargo y el vicepresidente primero de la Legislatura, Oscar Moscariello, quedará al frente de la Ciudad de Buenos Aires, y Julio Raffo, legislador de Proyecto Sur y vicepresidente segundo de la Legislatura, será quien dirija el Parlamento porteño, al menos, hasta el próximo cambio legislativo.
Se necesita que al menos 30 legisladores de los 45 integrantes consideren procedente elevar la acusación a la Sala Juzgadora para que continúe el proceso, y es ahí donde el macrismo pone su confianza en la unidad de un bloque de diputados al que, en muchos casos, ha ninguneado. Si la acusación procede y se pasa a la Sala Juzgadora, el bloque presidido por Cristian Ritondo sólo tiene allí cinco votos ?asegurados?, por lo que la suerte de Macri estará casi echada, ya que con los 10 restantes alcanzará para destituirlo. Y la mínima posibilidad de volver a competir en la Ciudad podría quedar completamente enterrada si los legisladores votaran, además de su culpabilidad, la inhabilitación para el cargo.
Una mesa muy caliente
Desde que se conoció el fallo de la Cámara, y durante el mismo día del sorpresivo anuncio de Macri, la mesa chica del PRO ?no sin levantar la voz en reiteradas ocasiones? analizó todas las aristas legislativas posibles, sabiendo de la debilidad de la oposición por los flashes.
Los de posturas más radicales, que impulsaban el viernes 16 de julio que Mauricio Macri volviera ?urgente? de su viaje por República Dominicana para ?atajar los penales?, fueron los mismos que este miércoles sostuvieron que Mauricio debía presentarse espontáneamente ante los legisladores de la Ciudad y ?como lo hiciera meses atrás el ministro de Seguridad y Justicia, Guillermo Montenegro? robarle el timón mediático a la oposición.
Los más moderados del oficialismo, es decir, aquellos que negocian con la oposición las formas ?menos hirientes? ?en gran parte, por la poca confianza que le tienen a Macri cuando tiene que dar respuestas improvisadas?, fueron los que impulsaron que el Jefe de Gobierno se presente ante una comisión investigadora y responda preguntas dentro de un rango definido, o sea, sin meterse en lo actuado por la Justicia. Esa comisión será, ahora, la que se conforme dentro de la Sala Acusadora si prospera el inicio del juicio político.
En el medio de la discusión por los pasos que debía dar el Jefe de Gobierno, el PRO dejó expuesta su interna en la que el viaje de Cristian Ritondo a Disney no pasó desapercibido para nadie, y la lectura política puertas adentro fue: ?Cristian nos está pasando factura?, ya que muchos de los que hoy resaltan su capacidad negociadora son los que al momento de decidir jefe de bloque no le daban ni un mínimo de respaldo.
La investigadora
Lo primero que uno debería saber de la Comisión Investigadora es que no es vinculante. Cualquier recomendación ?en cualquier sentido? que la misma realice, no obliga a nadie a hacer algo. ¿Cuál es el objetivo, entonces? El impacto político, obvio. Y nadie lo tiene más claro que los legisladores. Por eso, desde uno u otro lado buscarán que esta comisión ponga el foco donde ellos lo quieren poner.
Así planteadas las cosas, la representación de los bloques en la conformación de la investigadora cobra relevada importancia. El macrismo prefiere que investigue la comisión que se conforme dentro de la sala acusadora y no la que impulsaba la oposición en la sesión especial, ya que esta última no representaba proporcionalmente a las fuerzas.
AGOSTO
Interpelación, Comisión investigadora, Juicio político y Licencia. Todos esos son los proyectos que la Comisión de Asuntos Constitucionales deberá considerar en los primeros dias de agosto, para que -según el acuerdo parlamentario- el 12 de agosto se decida la suerte del Jefe de Gobierno.