San Martino quiere reeducación vial para todos
El controlador de faltas porteño, Pablo Martínez Carignano, aplicó una sanción sin antecedentes en la Ciudad: condenó a la línea 86 de colectivos -a cambio de una rebaja del 50% en las multas de tránsito acumuladas (más de 60 por cruzar con la luz roja)- a trasladar gratuitamente a chicos de escuelas públicas que realicen excursiones y a obligar a sus choferes a realizar cursos de seguridad vial.
Ante este hecho, el presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña, Jorge San Martino, aseguró que tales medidas "están dentro de las atribuciones de todo controlador de faltas, en vista de que no sea suficiente la multa para modificar una conducta".
"No me parece mal la decisión tomada por el funcionario", dijo San Martino ante nuestro medio. "Lo que si me parece mal es que sólo se obligue a la reeducación vial a los colectiveros. Por eso es que nosotros estamos proponiendo un sistema de puntaje donde se contempla que las multas no sean únicamente pecuniarias, y en el cual se establece que los cursos de seguridad vial deben ser cursados en su totalidad y aprobados para poder circular en la Ciudad".
Carignano sostuvo que uno de los motivos que lo impulsaron a aplicar este tipo de sanción fue que "en la Argentina sólo se pagan el 30 % de las multas y en el caso de los choferes el porcentaje es menor".
"Acá la inhabilitación para conducir no está prevista en la Ley de Tránsito. Cuando yo les pregunto a los colectiveros por que pasan tanto en rojo me sacan las planillas de horarios y me dicen que les aceleran los recorridos para no pagar horas extras", describió el controlador por Radio 10. Y agregó: "Cada foto que se saca le cuesta a la Ciudad unos siete pesos. Entre las dos empresas que realizan esta tarea sacan 300 mil fotos de infracciones por mes y sólo se cobra un 30 % de ellas. El sistema de fotos sólo sirve si está bien usado".
"Toda multa tiene un costo de elaboración -aseguró el legislador de Recrear-, sea una foto multa o una infracción registrada por un agente de tránsito. El controlador de faltas tiene que aplicar la ley y no dar opiniones sobre el sistema", subrayó.
Por su parte, la empresa que maneja la línea 86 calificó de "acertada" la medida impuesta por el controlador, ya que apunta "al fondo del problema en vez de recaudar".
La multa mínima para un colectivo por pasar una luz roja es de 500 pesos. La línea 86 tiene 60 infracciones de este tipo acumuladas. Más allá de la tarea educativa y disciplinaria para los choferes, la medida implicó una reducción de 15.000 pesos en el costo total de la pena.