Viagra, remedio infalible
Diego Golombek, director del Laboratorio de Cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes, junto a sus colegas Patricia Agostino y Santiago Plano, habrían dado con otro destino invalorable para el sildenafil (la droga madre del viagra): neutralizaría las molestias que provoca el jet lag.
Según las conclusiones de la investigación, publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences, la pastilla azul (que transforma al hombre de escasos recursos en un símil de Errol Flyn antes del sexto whisky), en dosis adecuadas, podría tener ese efecto colateral, e inédito.
Para probar sus hipótesis, Golombek, Agostino y Plano, administraron a cobayos (hámsters) de laboratorio una dosis de sildenafil antes de provocarles un trastorno de seis horas en el reloj biológico.
Los animales se habrían adaptado al cambio horario un 50 por ciento más rápido que el grupo de prueba. Se repitió el experimento, y los resultados fueron similares. En principio,
es un paso adelante, pero se sabe que un pequeño paso para el hombre a veces implica un gran paso para la humanidad.
Pero a no asustarse, familia: no hay constancias que los investigadores hayan festejado los resultados obtenidos ingiriendo sildefanil (unos 100 miligramos) para sostener una larga (y saludable) sesión de sexo endurecido.