Publicado: 16/02/2005 UTC General Por: Redacción NU

El ibarrismo se aleja de octubre

Mientras sus socios kirchneristas ya están embarcados en el armado de listas para octubre, el ibarrismo se enfrascó de lleno en el proceso de juntar las 520.000 firmas que la ley exige para el referéndum de revocatoria y se retiró de esas negociaciones. Qué piensan en el entorno de Ibarra sobre los tiempos de la consulta. Cómo recibieron las fuertes críticas de la jefa del Ari, antigua aliada del frentista
El ibarrismo se aleja de octubre
Redacción NU
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Mientras sus aliados kirchneristas barajan potenciales candidatos para la integración de las listas nacionales y locales en las elecciones legislativas de octubre, en las que Néstor Kirchner necesita legitimar su adhesión en las urnas, el ibarrismo se metió de lleno en el proceso de juntar firmar para el referéndum de revocatoria y, por ahora, quedó al margen de estas negociaciones.

"Con la crisis política que tenemos, no estamos pensando en octubre", admitió a NOTICIAS URBANAS un operador político de Bolívar 1.

A diferencia de sus socios del Gobierno nacional, el ibarrismo hace cálculos optimistas sobre el proceso de junta de firmas. En el entorno del jefe porteño aseguran que el próximo fin de semana tendrán unas 300 mesas en la calle para juntar las 520. 000 firmas que la ley exige para impulsar la consulta en las que Aníbal Ibarra pondrá en juego su cargo. Especulan con que, en 45 días, las habrán juntado, y que en mayo estarían en condiciones de realizar el referéndum de revocatoria.

Cerca de Ibarra se siente la bronca por la reacción -según ellos la interpretan- del mundo político ante las derivaciones del fuego de Cromañon.

"En vez de ocuparse en cambiar las condiciones que originaron la tragedia, que fueron múltiples, están pensando en cómo quedarse con el sillón de Aníbal", dicen y desafían: "Pero van a tener que remar mucho para sacarnos", amenaza un operador cercano al jefe de Gabinete, Raúl Fernández.

La reacción de Lilita Carrió, ex aliada de Ibarra, fue una amarga sorpresa. "No entendemos cómo un mecanismo de democracia directa, previsto en la Constitución, puede generar críticas tan salvajes", dicen los operadores del frentista, quienes se quejan porque suponen que la oposición porteña sólo busca sacar rédito político de la tragedia.

La jefa del Ari, quien fue uno de los pilares de la reelección de Ibarra, calificó de "payada" la revocatoria que impulsa Ibarra y ratificó su decisión, y la de sus seguidores, de no ir a votar.

Según dicen, en el gobierno porteño continuarán con la campaña de afiches en las calles -cuyo texto es "Firme el referéndum"- publicitando la consulta.













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