La Legislatura porteña cambió su maquillaje durante estos dos años
En estos tiempos, en los que reina una crisis que, según parece, llegó para quedarse por largo tiempo, nada es seguro ni nada es claro en la política. Cuando la gente sale a la calle, cuestiona, tira piedras y enfrenta a la autoridad es el momento -lo sabe cualquier nariz sensitiva que bucea en los procelosos mares políticos- de cambiar. A veces, sencillamente, se cambia de línea política, pero en otras ocasiones se cambia de partido o -en el caso de los legisladores- de bloque.
La realidad en la Ciudad de Buenos Aires ha sido, en los últimos dos años, sumamente cambiante y por lo tanto, ha generado una larga serie de realineamientos que han repercutido también con fuerza en la Legislatura porteña.
AQUELLA LEGISLATURA DEL AÑO 2000
Los sesenta diputados porteños, que actualmente forman 20 bancadas, pero el 7 mayo de 2000, cuando ofrecieron su propuesta a los votantes, fueron 11 los que alcanzaron sus bancas legislativas.
Desde entonces, el bloque que más diputados perdió fue el de la Alianza, que contaba con 24 legisladores que hoy se encuentran -como Tupac Amaru- repartidos entre los bloques de la Unión Cívica Radical, Frente Grande, ARI, Demócrata Progresista y Socialista Popular.
Cuando fueron electos, en mayo, sólo hubo cuatro diputados que conformaron bloques unipersonales: Jorge Altamira (Partido Obrero); Juliana Marino (Peronismo Independiente) "Pacho" O'Donnell (Justicialista) y Lía Méndez (Humanista).
El mismo 7 de mayo de 2000, entretanto, cuatro agrupamientos políticos lograron dos bancas legislativas: Buenos Aires Para Todos, que ubicó a Abel Latendorf y a Jorge Giorno; el Movimiento de Jubilados y Juventud, que logró colocar a Jorge Mercado y a Irma Gersch; la Izquierda Unida, que llevó al parlamento porteño a Patricio Echegaray y a Vilma Ripoll y la UCeDé, que sentó a Julio Crespo Campos y a Ricardo Busacca en sus bancas.
De estos tándems, el de Latendorf y Giorno se separó antes de asumir sus bancas, entre peleas y discusiones varias. Menos traumático, en cambio, fue el divorcio de Jorge Mercado e Irma Gersch. Ni bien se contó el último voto, la recién electa diputada ya estaba incorporándose al bloque radical, desnudando un acuerdo subterráneo previo entre Mercado -de origen peronista- y el caudillo radical porteño Jesús Rodríguez, jefe político de Gersch.
Tampoco fue traumática la separación de Crespo Campos y Busacca -este último, un hombre cercano al "Coti" Nosiglia-, que ni bien pusieron sus respectivas humanidades en sus despachos, ya estaban funcionando cada uno por su lado. Estos tres bloques bipersonales, fueron de todos modos parte de la estrategia de Aníbal Ibarra, ya que todos ellos lo llevaron en sus boletas como candidato a jefe de Gobierno. El FREPASO jugó de esta manera a captar la franja del voto independiente, tan necesaria y luego tan despreciada por los políticos de los albores de este tercer milenio.
Pero el tándem que formaron Domingo Felipe Cavallo y Gustavo Béliz sí que tuvo una entrada espectacular. Lograron elegir a veinte diputados -fue el segundo bloque en importancia- y la vicepresidencia segunda de la Legislatura fue para Jorge Srur, miembro de su bancada. Hoy, casi tres años después, Encuentro por la Ciudad es sólo un recuerdo y sus diputados están dispersos en los bloques Justicialista, Forja 2001, Argentina por Siempre, Demócrata y Bases y Puntos de Partida, que agrupa a los únicos cavallistas que restan, tan desorientados como el hombre que hoy pasa sus días en una celda ubicada en la zona de Retiro.
UNOS CRECIERON, OTROS SE DISPERSARON
El único bloque que fue de menor a mayor fue el Justicialista. En mayo del 2000, el partido que fundó el general Perón sufrió el mayor desastre de su historia electoral en Buenos Aires, y logró una sola banca, la que ocupó el escritor Mario "Pacho" O'Donnell. De todos modos, había justicialistas en muchas otras agrupaciones. Por de pronto, los había en Encuentro por la Ciudad, en el bloque Justicia Social, que comandó entonces la ex actriz Irma Roy, en tanto que también poseían raíces peronistas Jorge Giorno, Juliana Marino y Jorge Mercado.
En estos días que corren, emulando la historia del Ave Fénix, el bloque individualmente más numeroso de la Legislatura porteña, con 16 integrantes, es el justicialista. Pero, aún así, en esta situación lo mismo se nota la crisis del justicialismo, pues hay militando en el legislativo porteño otros ocho diputados de raíz peronista, dispersos entre los bloques del Frente Grande, Forja 2001, Justicia Social, Partido de la Ciudad, Peronismo Independiente y Movimiento Generacional Porteño.
Desde agosto de 2000, cinco diputados abandonaron la Legislatura y debieron ser reemplazados. Vilma Ibarra fue elegida senadora el 14 de octubre de 2001 y fue reemplazada por Eduardo Peduto. Entretanto, el mismo día que la hermana del jefe de Gobierno porteño. Irma Roy y Gerardo Conte Grand fueron elegidos diputados nacionales y asumieron en su lugar Carlos Campolongo y Luis García Conde. A fines de 2001, Gabriela González Gass fue designada por Ibarra como secretaria de Promoción Social y en su lugar juró Ernesto Caparra. Tiempo después, Ariel Schifrin fue designado como secretario de Descentralización del Gobierno porteño y llegó -desde la presidencia de AUSA- Laura Moresi a tomar su lugar.
UN PANORAMA DISTINTO
Si se observan las bancadas que hoy operan en la Legislatura porteña -hay veinte, en contraposición con las once que fueron elegidas para el parlamento hace dos años- también se pueden observar los cambios que oscurecieron el panorama político en este lapso.
Actualmente, hay once bloques unipersonales, siete de ellos producto de desgajamientos de las bancadas más grandes. De éstas, las del Movimiento Generacional Porteño, Argentina por Siempre, Partido de la Ciudad, Demócrata y Popular Cristiano formaron el Interbloque Porteño, que funciona sólidamente, bajo el ala protectora del oficialismo.
Hay también cuatro bloques de dos integrantes, pero ya no son los mismos. El único que se mantuvo coherente en este proceso fue el de Izquierda Unida, que siempre fue previsible, que siempre votó -a favor o en contra- de acuerdo con su lógica política.
Las nuevas bancadas de dos integrantes son, además, FORJA 2001 -cuyos integrantes fueron antes miembros del bloque de Encuentro por la Ciudad-; Justicia Social -cuyos miembros sufren la paradoja de ser los reemplazantes de otros que fueron electos al Congreso Nacional, pero a su vez el bloque había sufrido antes la retirada de otros dos diputados, Alicia Pierini y Eduardo Valdés- y el Partido Socialista Popular -cuyos dos diputados terminan de abandonar el bloque de la Alianza-.
Queda una bancada de tres diputados, que ahora se llama Bases y Puntos de Partida. Sus integrantes arribaron a la Legislatura formando parte del bloque de Encuentro por la Ciudad y -cuando se produjo la reunificación de los peronistas de la diáspora- pasaron a llamarse Acción por la República. Tras la prisión de su mentor, Domingo Cavallo, cambiaron su nombre por el actual.
La bancada del ARI, que tiene por ahora cuatro diputados, está formada en su totalidad por ex miembros del antiguo bloque de la Alianza. Del fuego que consumió a este último bloque quedan las cenizas del nuevo bloque del Frente Grande, que ahora cuenta con cinco legisladores.
De acuerdo con la historia política argentina del siglo veinte, las bancadas del peronismo y del radicalismo son -por ahora- las más numerosas. La primera cuenta con 16 integrantes, en tanto que la segunda tiene 13. Entre ambos nucleamientos suman casi la mitad del total de los diputados porteños. Hasta ahora, entonces, los dos grandes partidos, que dominaron la escena política argentina durante los últimos cincuenta años, lo hacen también en esta Legislatura. Los analistas políticos pronostican que a partir de los próximos comicios las cosas ya no serán así, pero mientras tanto ellos seguirán ocupando el centro del escenario hasta que nuevas propuestas y nuevas figuras se hagan cargo de la responsabilidad.
LAS BANCADAS DE LA LESGISLATURA PORTEÑA
BLOQUE JUSTICIALISTA: Jorge Argüello, María Colombo, Santiago de Estrada, Alberto Fernández, Alba González, Silvia Gottero, María Laura Leguizamón, Eduardo Lorenzo, Mario O'Donnell, Guillermo Oliveri, Alicia Pierini, Lucio Ponsa Gandulfo, Víctor Santa María, Jorge Srur, Eduardo Valdés y Julio Vitobello.
BLOQUE UNIÓN CÍVICA RADICAL: Daniel Bravo, Fernando Caeiro, Antonio Campos, Ernesto Caparra, Cristian Caram, Jorge Casabé, Héctor Costanzo, Elisa Cuitiño, Jorge Enríquez, Irma Gersch, Marcela Larrosa, José Palmiotti y Claudia Serio.
BLOQUE DEL FRENTE GRANDE: Roque Bellomo, Sandra Dosch, Laura Moresi, Eduardo Peduto y Marcelo Vensentini.
BLOQUE DE ALTERNATIVA POR UNA REPÚBLICA DE IGUALES (ARI): Beatriz Baltroc, Delia Bisutti, Fernando Finvarb y Raúl Puy.
BLOQUE BASES Y PUNTOS DE PARTIDA: Pablo Caulier, Irene López de Castro y Marta Oyhanarte.
BLOQUE JUSTICIA SOCIAL: Carlos Campolongo y Luis García Conde.
BLOQUE DEL PARTIDO SOCIALISTA POPULAR: Roy Cortina y Clorinda Yelicic.
BLOQUE FORJA 2001: Miguel Doy y Enrique Rodríguez.
BLOQUE DE IZQUIERDA UNIDA: Patricio Echegaray y Vilma Ripoll.
BLOQUE DEL PARTIDO DEMÓCRATA: Atilio Alimena.
BLOQUE DEL PARTIDO OBRERO: Jorge Altamira.
BLOQUE DEL PARTIDO POPULAR CRISTIANO: Ricardo Busacca.
BLOQUE DE LA UNIÓN DE CENTRO DEMOCRÁTICO: Julio Crespo Campos.
BLOQUE DEL PARTIDO DE LA CIUDAD: Jorge Giorno.
BLOQUE PIQUETE SOCIALISTA: Abel Alexis Latendorf.
BLOQUE DEL PERONISMO INDEPENDIENTE: Juliana Marino.
BLOQUE DEL PARTIDO HUMANISTA: Lía Méndez.
BLOQUE DEL MOVIMIENTO GENERACIONAL PORTEÑO: Jorge Mercado.
BLOQUE DEL PARTIDO DEMÓCRATA PROGRESISTA: Oscar Moscariello.
BLOQUE ARGENTINA POR SIEMPRE: Marta Talotti.