Cerruti: "Tal vez hablaba de Chacho Álvarez, Aníbal Ibarra o Graciela Ocaña"
Gabriela Cerruti, la ministra de Derechos Humanos y Sociales de la Ciudad de Buenos Aires y primera candidata a diputada porteña por la lista que apoya al jefe de Gobierno Jorge Telerman, le contestó al presidente Néstor Kirchner, quien horas antes había comparado la coalición que lidera Jorge Telerman con la Alianza que llevó al poder a Fernando de la Rúa.
"Es tiempo de dejar de lado el maniqueísmo. Ni la vida ni la política ni las biografías se escriben según estén conmigo o no. ¿Cómo es la alquimia por la que dejan de ser menemistas, procesistas o de la alianza por incorporarse al Gobierno nacional?", dijo Cerruti.
Y concluyó: "El sistema de partidos políticos estalló en el 2001 y no se trata ahora de buscar las huellas por donde cada uno transitó partidariamente sino a qué valores y qué proyectos respondió toda su vida. Y, en esta Ciudad en particular, qué estamos haciendo y proponiendo para la reconstrucción del
civismo y el buen vivir. No nos griten más desde las tribunas: déjennos dialogar y conversar, como nos gusta hacer a los porteños".
Por otra parte, la ministra cuestionó en duros términos a Mauricio Macri: "Le dijeron sus asesores que los porteños son progresistas, y por eso trata de ocultar sus proyecto de privatizaciones y mano dura. Pero lo que no le dijeron es que los porteños no son tontos, y se dan cuenta cuando les mienten sólo por conveniencia. En la caminata con Blumberg, Macri volvió a demostrar que su política de seguridad es la de Sobisch, que mata maestros en Neuquén. Miente irresponsablemente cuando dice que hay una violación cada 70 minutos en la Capital: casi una por hora, casi veinte por día. ¿De qué está hablando? ¿O acaso confunde las estadísticas de violencia doméstica con violaciones? ¿Confunde o miente adrede, para generar una política de terror que le permita instalar un proyecto represivo?"
"Macri sigue la teoría que le enseñó Menem, que hasta llegó a reconocer: 'si decía lo que iba a hacer antes de las elecciones,nadie me hubiera votado'. Por eso ahora trata de decir lo que cree que la gente bienintencionada de la
Ciudad quiere escuchar. Es un hipócrita que denuncia la campaña sucia cuando todos sabemos que los carteles los pegan los dirigentes de su partido, y que habla de inclusión social mientras pide que se les haga el ADN a todos los recién nacidos por las dudas de que se vayan a convertir en violadores".
"El problema de los candidatos armados por las consultoras de comunicación es que no duran veinticuatro horas y a medida que aparece más en público a Macri se le va cayendo la careta".