Las razones de la renuncia de Schiavi
?Juan Pablo Schiavi no renunció, lo echaron, la supuesta carta de renuncia que se dio a conocer no fue firmada por el ex Secretario de Transporte de la Nación, sólo esta impreso su nombre al final de la misma. Y eso se debe a que hasta ayer, Schiavi tenía el aval para seguir en su puesto, luego de recuperarse de la operación médica que le realizaron la semana pasada. El jefe político del ex funcionario, el ministro de Planificación Federal de la Nación, Julio de Vido, le había dicho que se tomara los días necesarios para rehabilitarse y poder volver a ocupar su lugar en el gobierno. Schiavi tampoco pensaba en renunciar, pero ante los reclamos de la sociedad la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió entregarlo para dar un mensaje hacia fuera?, le relató a Noticias Urbanas, este miércoles por la tarde, un político K que trabaja en el Ministerio que encabeza De Vido.
?Otro dato que demuestra que la decisión del gobierno nacional se tomó de golpe es el hombre que se eligió para reemplazar a Schiavi. El desconocido intendente santafesino de Granadero Baigorria, Alejandro Ramos, un hombre con muy poca experiencia en el tema del transporte. Esto comprueba que no estaba en los planes K la dimisión del ex Secretario de Transporte, porque de lo contrario no hubiera sido Ramos el elegido para afrontar una situación tan difícil como la actual?, agregó la fuente consultada por este medio.
Según los datos obtenidos por NU la idea inicial de Cristina y De Vido, luego del accidente ferroviario de la estación de Once, donde murieron 51 personas y hubo más de 700 heridos, era mantener a Schiavi en su puesto para que se dedicara exclusivamente a solucionar el tema ferroviario y luego de encaminar esa cuestión se analizaría si continuaba en su puesto o no, debido a la posición nada favorable en la que se encontraba el ex funcionario luego de los accidentes de trenes y los errores que cometió en la implantación de la tarjeta Sube.
Pero con el correr de los días, el kirchnerismo se dio cuenta de que no podía avanzar contra Trenes de Buenos Aires (TBA), la empresa concesionaria del servicio que pertenece a los hermanos Cirigliano y que no sería nada fácil quitarles la concesión debido a que no tenía como reemplazarla. A eso hay que sumarle las desprolijidades de la causa judicial que investiga las causas del accidente y que lleva adelante el juez federal Claudio Bonadio. ?Los tiempos judiciales no marchan al mismo ritmo que los políticos. Son mucho más lentos. Y encima la filtración de ciertos datos del expediente empeoraron el panorama. Cuando salió a la luz que en los peritajes que se hicieron en los trenes los hombres de Cirigliano tenían una participación activa se agregó más leña al fuego. Y a dos semanas de la tragedia, el reclamo de los familiares de las víctimas y de la sociedad en su conjunto exigía hechos concretos. Por eso se sacrificó a Schiavi. Fue un gesto de la Presidenta hacía la sociedad para demostrar que estaba involucrada a fondo en hallar a los responsables de la tragedia y que no sostendría a ningún funcionario que estuviera relacionado con el hecho.
?Acá se nota que falta la muñeca política de Néstor Kirchner, el hubiera provocado una movida rápida y contundente al poco tiempo del accidente. Podría haberle dicho a los Cirigliano que dieran un paso al costado y cambiar sólo la fachada de TBA para demostrarle a la gente que no bancaría a empresarios que no habían cumplido con sus obligaciones y así ganar tiempo para analizar que acciones de fondo se debían tomar para solucionar un tema que no es nada fácil. Y los mejores ejemplos de cómo se movía Néstor en estos casos fue cuando cayeron presos los líderes sindicales José Pedraza de los ferroviarios, por el asesinato de Mariano Ferreira y Juan José Zanola de los bancarios, por los medicamentos truchos. A pesar que de Pedraza estaba en la cárcel, la Unión Ferroviaria no perdió su poder en los ferrocarriles y mucho menos sus negocios?, concluyó el entrevistado.