Publicado: 24/02/2008 UTC General Por: Redacción NU

Grindetti, el cancerbero de Macri

La leyenda dice que el titular de Hacienda tiene un cocodrilo en el bolsillo. La ciudad no nada en la prosperidad y las inversiones no llegan si la oferta no garantiza negocios. La estrategia: endeudarse y emitir un bono para saldar la deuda.
Grindetti, el cancerbero de Macri
Redacción NU
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Wikipedia, la enciclopedia libre, afirma que el Cancerbero era un perro de tres cabezas que según la mitología griega, cuidaba las puertas del infierno. La leyenda cuenta que los ?muertos vivos? no salían y que los ?vivos? no entraban. Si no querían quedar atrapados. La mitología, dicen algunos, es una representación metafórica de lo real.

La mitología del Cancerbero es la que mejor explica el manejo que hace del dinero de los porteños el ministro de Hacienda de Macri, Néstor Grindetti. ?Cuando llegué, esto era un descalabro?, suele recordar el funcionario.

Apenas llegó, empezó la pulseada con los estatales. Primero la intervención de la obra social, después revocó el contrato a 2.300 empleados, supuestamente hijos y entenados ?políticos?. Ahora, dicen cerca suyo que repite que sólo tiene 380 millones para dar un futuro aumento salarial. Esto representaría algo así como un 10 del ciento de incremento. Si no alcanza, dicen que dice Grindetti, habrá que pedir una ampliación a la Legislatura.

Fuentes del legislativo murmuran en los pasillos de palacio a Noticias Urbanas que Grindetti festeja el desempeño de su delfín, Carlos Walter, al frente de la Agencia General de Ingresos Públicos, por los excelentes resultados que estaría dando su política de recaudación. Algunos se atreven a augurar que de mantenerse el ritmo actual podría superarse -por amplio margen- la meta presupuestaria. Macri, entonces, estaría en condiciones de dar un aumento salarial de hasta un 20 por ciento.

Grindetti también se puso duro para adentro: ordenó cerrar las cajas chicas de todos los ministerios. ?Un descalabro?, repetía el guardián cuando se enteró que esos cofres guardaban montos discrecionales de hasta 10 millones de pesos. Al parecer, el sector más desordenado era Salud. Claro que esta determinación le valió la mala cara de los otros ministros. ?No lo podría haber hecho sin el apoyo político de Mauricio?, admite Grindetti en privado cuando se le pregunta por el malestar de sus colegas de gabinete.
Pero ahora viene la tercera pelea, es decir, la de la inversión y el pago de la mentada deuda flotante.

El Cancerbero determinó que del ?festival? Telerman se sale con un bono. Así, para pagar esa deuda, que se calcula asciende a 800 millones de pesos, 300 certificado por el anterior jefe de Gobierno, y 500, que no se sabe si es todo deuda, o si hay alguna ?avivada? de los contratistas. Si todo estuviera certificado, la deuda, efectivamente, llegaría a los 800 millones.

En paralelo, claro, empezó el pataleo de la oposición.
El vicepresidente segundo de la Legislatura, el kirchnerista Juan Manuel Olmos, ante una consulta de este medio, dijo que ?el Estado porteño no está en mora?, y que Hacienda tiene que ?ir fijando prioridades para empezar a pagar?.

?Hay una continuidad del Estado en cuanto a sus obligaciones, no se puede emitir un bono y decir a los acreedores que se va a pagar en cuotas durante cinco años. Yo creo que no corresponde endeudarse para pagar deudas porque eso es gasto corriente al que hay que hacer frente con los recursos del ejercicio 2008?, agregó.

El diputado Alejandro Rabinovich aseguró que ?decir que hay deuda flotante es hacer un mal análisis del Estado; me extraña que Macri, como empresario, no sepa que por más que una sociedad cambie, las acreencias y obligaciones siguen vigentes. Parece que lo que están queriendo hacer es un concurso preventivo del estado. Es decir, se paga el pasivo con una quita y continúa el funcionamiento de la sociedad?.

Alvaro González, actual presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura, dijo que ?este es un tema de gestión y la Legislatura lo único que puede hacer es acompañar, porque el que decide cómo cancela sus deudas es el Ejecutivo, que es el titular de las acreencias?.

?Si efectivamente surgiera que esa suma es tan importante, el Ejecutivo evaluará cómo la paga: una de las posibilidades es la emisión de un bono?, remató el legislador.

No obstante, una irreprochable fuente macrista admitió que la deuda se origina por mayores costos, es decir, son obras o servicios que se tomaron a un determinado precio y que ahora hay que actualizar, aunque también es verdad que algunas facturas quedaron impagas.

El gobierno, entretanto, abrió un registro para que los proveedores acreditaran sus deudas. Se presentaron unas cien empresas que reclamaron unos 500 millones de pesos. Pero por cuerda separada, el gobierno de Telerman había consolidado deudas por 320 millones, ?esa cifra es la única que admito?, dijo Sergio Beros, ex titular de Economía T, al ser consultado por NU.

Hacienda pedirá a la Legislatura la autorización para emitir un bono de consolidación de deuda, con objeto de hacer frente al pago de 500 millones de pesos. Los 320 restantes están previstos en el Presupuesto 2008.

La idea es pagar con el bono, en un plazo a determinarse, pero que podría ser de cinco años para los grandes proveedores. A los más chicos se está estudiando pagarles en efectivo.

Y más. El mes próximo, la Legislatura debería autorizar otro endeudamiento, para financiar obra pública. Son 1600 millones de pesos. Macri invitó a diez entidades extranjeras para la colocación de la deuda: ABN Amro Argentina, Barclays Capital Argentina S.A., Citibank NA, Credit Suisse, Deutsche Bank, HSBC Bank Argentina S.A., JP Morgan Chase Bank NA, Merrill Lynch Argentina S.A., Morgan Stanley Investment Banking Division y UBC Securities LLC.

?En ese listado de bancos no aparecen los nacionales porque no hay firma local capaz de fondear una deuda de esa magnitud?, explicó González.

Sin embargo, en el pliego de condiciones quedó estipulado que el capital local no está excluido. Por el contrario: los bancos internacionales que acepten asociarse con una entidad nacional (la asociación no es obligatoria), ganarán puntos y acaso algo de la confianza social que después del 2001, esos institutos (en sus versiones nacionales e internacionales) perdieron y nunca recuperaron del todo: que los bancos locales puedan participar implica una apertura hacia adentro del país y no una extranjerización desbocada.
Las fuentes de Hacienda adelantaron a NU que si el endeudamiento se encarrila a través de un bono, la estructura (del bono) será muy similar a la del bono Tango, cuya ingeniería financiera fue realizada por el actual vicepresidente del Banco Central, Miguel Pesce.

Pero podría pasar que algún banco quiera hacer un préstamo directo, o tomar un crédito puente. En ese caso no habría bono, aunque se necesitará el acuerdo de la Legislatura, que ya dio su visto bueno cuando aprobó, junto con el presupuesto, un endeudamiento para obra pública, detallada con prolijidad en un anexo del pliego de condiciones.

Esta semana hubo reuniones para estudiar el proyecto de ley que Macri envió a Perú 131. ¿El objetivo? Ampliar y crear nuevas redes de subtes, una obra que costaría 2.500 millones de dólares. La ciudad debería invertir alrededor de 2 mil millones, y ese dinero saldría de un préstamo directo y combinado entre el BID y el BM, según precisó Cristian Ritondo.

El ideal indica que cuando el empresario se vaya del gobierno, la ciudad tendrá otra cara y sus deudas saldadas.
Eso habrá costado unos 8 mil millones, que incluyen el pago de los (probables) 500 millones de deuda, el bono para obra pública de 1.600 y el nuevo sistema de subtes (unos 6 mil millones).

Pero si la recaudación sigue creciendo a este ritmo, ese monto pasará a ser historia.

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