Compromiso K inauguró sede a metros del Congreso
Con el calor a cuestas, un grupo de legisladores kirchneristas decidió esperar al jefe de Gabinete de la Nación, Alberto Fernández, en los bares aledaños al Congreso, a la espera de que se haga presente en el acto de presentación de la sede del dirigente de Compromiso K Damián Barijhoff, este martes a la tarde en Combate de los Pozos e Hipólito Yrigoyen. Pero así como les habían ordenado la presencia, los replegaron.
El cambio de manobra comenzó a gestarse poco después de las 18:30 a partir de un cruce de llamadas telefónicas. Según parece, la idea de un sector del albertismo era influir en el grupo de Compromiso K que dirige Barijhoff, para que se diferencie poco a poco del que comandan Roberto Pórcaro y José Ottavis, hoy director de Juventud del Gobierno de la Ciudad. Sin embargo, la movida creó más recelos internos que alientos, y a último momento tuvieron que desecharla. El jefe de Gabinete aprovechó un par de reuniones que tenía planeadas en la Casa Rosada para no quedar mal con los organizadores del evento.
Así, sin ministros, comenzó el acto, ante 4.000 mil personas, según anunciaron los dirigentes de Compromiso K. El primero en tomar la palabra fue el referente de Juventud Martín Moyano, quién agradeció a “aquellas personas de carne y hueso” que “día a día ponen el pecho por el Presidente, casa por casa”.
“Cada casa, cada local que se abra en nombre de la política del peronismo y de lo que hoy representa el gobierno de Néstor Carlos Kirchner tiene que significar levantar los brazos y augurar, no sólo éxitos, sino que esto signifique la posibilidad de un acercamiento a nuestra gente, a nuestro pueblo, a nuestro barrio”, manifestó Juan Carlos Dante Gullo.
“A partir de esta noche, los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires le dicen sí al presidente Kirchner y se suman al proyecto nacional”, afirmó Barijhoff, desde el balcón ubicado en el primer piso de un restaurante. “Este es el primer presidente, después de Perón, que se acuerda del pueblo”, recalcó, escudado por un pingüino gigante colocado en la azotea del edificio.
“No nos vengan –agregó- a hablar de calidad institucional quienes fueron cómplices de todos los procesos de este país. Ahora nos quieren hablar de democracia quienes fueron cómplices de la dictadura y de aquellos capitales que vinieron a brindarnos servicios y destruyeron la industria de nuestro nacional. También sabemos que estos agoreros de hoy vienen por los sueños, por los ideales y por el futuro de cada uno de ustedes”.
Debajo del escenario estuvieron, entre otros, el legislador Fernando Melillo, el ex secretario de Obras Públicas Abel Fatala y “El Tula”, sin su tradicional bombo. En la organización, colaboró Gustavo Desplats, de la Protocomuna de Caballito.