“Macri no supo capitalizar muchas de sus políticas”
"Macri no ve el valor, el potencial e incluso los beneficios electorales que podría generarle si jerarquizase la política de derechos humanos y le diera un lugar preponderante en su gestión?, asegura Álvaro Herrero, director de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), una ONG que se ocupa de promover la transparencia en la gestión pública y de litigar por el acceso a derechos.
En la entrevista con NU, este líder de la sociedad civil describe al gobierno de Macri como ?ambiguo? a la hora de garantizar derechos (sobre todo, de los más pobres). Según él, carece de políticas públicas claras. Y, paralelamente, mirando hacia el Gobierno nacional, alerta sobre la implementación de planes sociales como estrategia permanente: ?Puede generar rehenes de la política?, asegura.
?¿Cómo calificaría al Gobierno porteño en términos del acceso a derechos?
?La labor del Gobierno porteño en términos de protección y acceso a derechos es oscilante, ambigua y carece de políticas claras. En algunos casos, como en lo relacionado con los derechos de las mujeres y la salud reproductiva, padece de severas falencias. Vale mencionar que casi medio año después del fallo de la Corte Suprema sobre aborto no punible, para que las mujeres que quedaron embarazadas producto de una violación puedan acudir, sin obstáculos, a un hospital público para recibir atención médica apropiada, el Gobierno de la Ciudad todavía no lo acató. Asimismo, tal como lo demuestran diversos informes de ONG especializadas, se siguen registrando serios problemas en el acceso a derechos para los grupos de menor nivel socioeconómico, tales como los habitantes de zonas pobres y asentamientos.
?¿Qué pasa con la educación pública?
?Allí están los mayores problemas, así como también en el acceso a salud, a un medio ambiente saludable y a servicios elementales como luz, agua y recolección de residuos. Pero vale reconocer que frente a estas denuncias el Gobierno suele reaccionar, a veces más diligentemente, otras menos, pero en general muestra preocupación. En otros casos se han verificado importantes avances, como en el respeto por los derechos de las minorías sexuales. El gobierno de Macri dio claras señales de apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo y al derecho a la identidad de género, antes de que el Congreso sancionara las dos leyes respectivas.
?¿Qué nota le pondría en derechos humanos?
?No tiene una verdadera política de derechos humanos que de manera integral y abarcadora despliegue coordinadamente desde el Estado una estrategia enfocada a proteger y garantizar los derechos de los ciudadanos. Esto lleva a que muchos esfuerzos loables que se realizan desde el Gobierno porteño pasen desapercibidos o que no se potencien. Macri no ha sabido capitalizar acabadamente muchas acciones y políticas de su gobierno. A mi entender, esto se debe no tanto a objeciones ideológicas o políticas, sino a la falta de un plan y una estrategia potente que ponga los derechos en el centro de las políticas públicas. Sencillamente, la administración del gobierno actual no ve el valor, el potencial e incluso los beneficios electorales que podría generarle si jerarquizase la política de derechos humanos y le diera un lugar preponderante en su gestión
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?Hablemos de un tema del que se ocupa la ADC: la transparencia y la lucha contra la corrupción. A la gente le cuesta ligar la corrupción como algo que la afecte en forma directa, ¿cómo hacerlo?
?Existe una relación directa y tangible entre corrupción y calidad de los servicios públicos. La falta de controles y la complicidad de funcionarios estatales llevan a que no se verifiquen, por ejemplo, el cumplimiento de los planes de inversiones, la calidad de los servicios o el cumplimiento de estándares de seguridad e higiene. Si toleramos la corrupción, luego no podemos quejarnos si los trenes funcionan mal, si los subtes son inseguros, si viajamos como ganado. Ausencia de controles y discrecionalidad son fundamentales para crear un ambiente propicio a la corrupción. Los ciudadanos podemos quejarnos, castigar electoralmente a los distintos gobiernos que toleran o son indiferentes frente a la corrupción, y organizarnos frente a la falta de controles y la complicidad estatal.
?¿Es positiva la reforma de la Constitución, como propicia el kirchnerismo?
?Desde mi perspectiva, no hace falta una reforma constitucional para consolidar derechos reconocidos por este gobierno. Las leyes del Congreso son más que suficientes para darles estabilidad a los derechos por ellas protegidos. Además, en las sucesivas reformas constitucionales se han incorporado una amplísima gama de derechos, incluso se la ha dado jerarquía constitucional a los más importantes tratados internacionales de derechos humanos.
?¿Qué se puede hacer, desde la sociedad civil, para garantizar el derecho de la gente a viajar con dignidad o simplemente para proteger su vida?
?En primer lugar, desde la sociedad civil deberíamos trabajar para que estos temas sean centrales en la agenda política, que se discutan públicamente y que sean ejes en las campañas electorales. De lo contrario, existen pocas chances de que los gobiernos cumplan acabadamente con su función de control de los servicios públicos. Sin un incentivo electoral, los políticos han demostrado ser reacios a exigirles a los prestadores de servicios públicos que presten servicios de calidad. En segundo lugar, podemos desarrollar estrategias de incidencia y de litigio para contribuir a mejorar la calidad de los servicios. La Asociación por los Derechos Civiles, por ejemplo, llegó hasta la Corte Suprema de la Nación con un reclamo para que las estaciones del subte tengan acceso adecuado para personas con discapacidades.
?¿Cómo se hace para evitar que los subsidios y los planes sociales ?si bien necesarios en muchos casos? sean caldo de cultivo de la corrupción?
?Los subsidios y los planes sociales no pueden ser estrategias de mediano y largo plazo. Sirven como herramientas de corto plazo, excepcionales, con objetivos específicos y esfuerzos direccionados. Las políticas de subsidios indiscriminados, sin una estrategia coherente que identifique a los grupos beneficiados, y más aun, sin un plan para evitar que se vuelvan la regla, suelen no tener efectos positivos. Respecto a los planes sociales, si estos no van acompañados de políticas tendientes a resolver de manera definitiva la situación que los motiva, se tornan en una herramienta engañosa que genera rehenes de la política. o