Scioli pidió disculpas por haberse bajado de la carrera porteña
Distanciado del entorno de Néstor Kirchner, Daniel Scioli festejó el martes por la noche su primer año en la vicepresidencia de la Nación con un acto de jubilados en un club del barrio porteño de Pompeya. "Tengo dos cosas para festejar esta noche -arrancó-, el primer año en la vicepresidencia y el cumpleaños de mi esposa, Karina".
El acto fue pergeñado por la legisladora macrista Dora Mouzo, una peronista histórica que ingresó a la Legislatura porteña por la lista de Santiago De Estrada. En la organización también participaron los sciolistas porteños Roberto Ravale y Daniel Peña. En la cena, donde cada centro de jubilados aportó empanadas y sándwiches de matambre, hubo alrededor 400 personas, la mayoría jubilados pertenecientes a unos 40 centros de la Capital.
Cuando le tocó hablar -después de Mouzo, Ravale y el vice primero de la Legislatura, el macrista Santiago de Estrada-, Scioli pidió disculpas por haber abandonado su candidatura a jefe de Gobierno de la Ciudad, el año pasado. "Pero era importante que entonces acompañara al compañero (Néstor) Kirchner", le explicó a su audiciencia.
Los organizadores generaron la movida para conmemorar el aniversario de la primera vuelta electoral que, hace un año, terminó dándole el triunfo a la fórmula Kirchner-Scioli, después de que Carlos Menem abandonara el ballotage. Ni el ex motonauta ni De Estrada hicieron alusiones a la recalentada interna del PJ. "Todos los discursos estuvieron muy medidos", comentó Mouzo.
"Todo acto es politico, pero en este caso la idea era estar con los jubilados, que representan a un parte importante de la sociedad porteña", señaló De Estrada a NOTICIAS URBANAS. "Conozco a Scioli hace mucho, y sé que él siempre se ocupó de ellos". Los organizadores también habían invitado al vicejefe porteño Jorge Telerman, quien finalmente no concurrió.
Cada vez más cerca de Eduardo Duhalde, el vicepresidente parece haber privilegiado, con esta conmemoración, la construcción territorial porteña.
Ocurre que Kirchner le retiró la confianza a Scioli hace rato, a partir de unas declaraciones que el santacruceño juzgó políticamente incorrectas y un desafío a su autoridad. El ex motonauta había cuestionado en público la poca diplomacia presidencial en el trato con los empresarios. El desliz no tuvo retorno. Sin embargo, Scioli jamás volvió a tocar el tema en público y, en cambio, de dedicó a decir a quien quiera escucharlo que acompañará al santacruceño "hasta el final".
Al término de los discursos, actuó un grupo de chicos de la calle del barrio de La Boca. Y una de las nenas entonó una versión propia de "No llores por mí, Argentina", la ópera rock Evita. Scioli la aplaudió y partió raudo a festejar el cumpleaños de su mujer, la ex modelo Karina Rabolini.
Lejos parece haber quedado la época en que los Kirchner y los Scioli se reunían para festejar juntos los cumpleaños de sus esposas, como aquél que compartieron en El Calafate, en el umbral del nuevo milenio.